Según los datos aportados por H2 Gambling Capital, las apuestas online han movido en Europa 9.610 millones de euros el año pasado.
Los Gobiernos europeos, que en un primer momento se opusieron a la liberalización de las apuestas online porque podían afectar a los monopolios de loterías de los estados y a los tradicionales operadores de juegos de azar, a medida que la situación económica ha ido empeorando, han empezado a liberalizar el sector y a incluirlo dentro de la economía europea, para que pueda estar sujeto a impuestos.
Francia, Dinamarca y Grecia, ya han indiciado los cambios necesarios para permitir las apuestas online. Francia ha dejado operar a empresas privadas como Bwin, Dinamarca en junio aprobó una ley para autorizar este cambio, y Grecia presentará un proyecto de ley para legalizar los juegos de azar online, actualmente prohibidos.
España, Suiza y Alemania están estudiando la legalización de los juegos online y de los ingresos que con ello se recaudarían en impuestos. Siguen así el camino que inició el Reino Unido en el año 2005, seguido de Italia, que en los últimos tres años ha ido legalizando el juego en Internet.
Legalizando las apuestas online y estando sujetas a impuestos, se recaudarían millones de euros anualmente.
Hay dos motivos que los legisladores europeos consideran para evitar la legalización del negocio de apuestas, por un lado, el proteger a los jugadores ludópatas, y por otro la protección a las apuestas estatales.
Anualmente en todo el mundo el sector gana 22.500 millones de euros. No se conoce aún el dinero que se ingresaría por impuestos legalizando esta actividad, pero resulta sospechoso que las nuevas acciones hacia la legalización lleguen en un momento de crisis financiera.