El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz tras los ataques de Estados Unidos e Israel ha reducido en una cuarta parte el suministro mundial de petróleo transportado por mar, y el de Gas Natural Licuado (GNL) en casi la misma proporción. Los mercados han reaccionado rápidamente a la situación de escasez. Sin embargo, los organismos de control del mercado están en alerta en la UE para acabar con cualquier intento de especulación.