Orbán, el líder más prorruso de la UE, ha planteado la contienda como una batalla entre él y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski, con el argumento de que Magyar no es más que una marioneta de las instituciones de la UE deseosas de arrastrar a Hungría a una guerra con Rusia. Por todo Budapest aparecieron carteles que colocaban a Magyar junto a Zelenski.