A pesar de las normas, se multiplican en la UE los casos de "explotación laboral"

/ EUROEFE EURACTIV
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Berlín/La Haya (EA.com) / (EuroEFE) .- La Unión Europea (UE) debería mejorar la cooperación transfronteriza para combatir más eficazmente los abusos laborales de los trabajadores inmigrantes intracomunitarios, según ha asegurado un grupo de expertos, días después de que varias redadas policiales revelaran que trabajadores empleados en los Países Bajos se veían obligados a vivir en condiciones inaceptables en Alemania.

A lo largo de varios registros domiciliarios en localidades de la frontera germano-holandesa, las fuerzas policiales de ambos países descubrieron que, en muchos casos, las condiciones de vida de los trabajadores inmigrantes en viviendas facilitadas por sus empleadores eran inaceptables, y ello a pesar de que gran parte de sus sueldos se destinaba al alquiler.

«Las condiciones eran tan deplorables que existía peligro para la vida y la integridad física de los residentes», se afirma en un comunicado el Ministerio de Construcción de la región alemana de Renania del Norte-Westfalia, que supervisó las redadas policiales junto con las autoridades laborales holandesas.

VIOLACIÓN DE LAS NORMAS LABORALES

El comunicado añade que las autoridades neerlandesas hallaron pruebas de «flagrantes incumplimientos de las leyes de protección laboral», incluidos el salario mínimo, la jornada laboral y la protección contra el despido.

Muchos trabajadores inmigrantes procedían de otros países de la UE, entre ellos  Rumanía o Polonia, y eran enviados por agencias de trabajo temporal a trabajar a fábricas de procesado de carne u obras de construcción.

«[Estas agencias] compran o alquilan viviendas baratas en el lado alemán, atraen a trabajadores temporales del Este y el sureste de Europa con promesas a menudo falsas y los alojan en condiciones dudosas», concluye el Ministerio.

Ilja Philippen-Nijssen, directora de la industria alimentaria del sindicato FNV, explicó  a EURACTIV-Bruselas que se está analizando la situación y que de momento no tienen más noticias sobre el caso en cuestión.

En el convenio colectivo del sector cárnico en Países Bajos «hemos incluido un acuerdo para que los clientes se aseguren de que sólo trabajan con contratistas que utilicen alojamientos certificados por la FNS».

Añadió que se ha pedido  tanto a los clientes como a los contratistas que denuncien la situación si se enteran de irregularidades.

Mientras tanto, las agencias de trabajo temporal se aprovechan la flexibilidad de la legislación laboral holandesa, según explicó a EURACTIV-Bruselas Pagonis Pagonakis, que estuvo presente en algunas de las redadas policiales y dirige un proyecto sobre derechos laborales de los trabajadores inmigrantes intracomunitarios patrocinado por la Confederación Alemana de Sindicatos.

«Se aprovechan de la situación fronteriza para sus fines e intentan maximizar los beneficios a ambos lados», subrayó.

NECESIDAD DE MAYOR COOPERACIÓN TRANSFRONTERIZA

Para Pagonakis, parte del problema radica en que la libre circulación de trabajadores dentro del mercado común de la UE dificulta a las autoridades el seguimiento de dónde y en qué condiciones se aloja y emplea a los trabajadores. Esta situación puede ser aprovechada por «estructuras muy organizadas” que explotan a los trabajadores, agrega.

Por su parte, Enrico Somaglia, Secretario General Adjunto de la Federación Europea de Sindicatos de la Alimentación, la Agricultura y el Turismo (EFFAT), coincide con esa misma opinión. Somaglia explicó a EURACTIV que existen lagunas en la directiva sobre trabajo temporal de los Países Bajos y que La Haya  debería elaborar normas laborales más estrictas, ya que «hay muchas entidades que operan ilegalmente o en una zona gris».

Para hacer frente a estos problemas transfronterizos, las autoridades de Alemania y los Países Bajos, junto con Polonia y Rumanía, colaboraron en las recientes redadas, que también contaron con el apoyo de la Autoridad Laboral Europea (ELA), agencia de la UE encargada de coordinar la aplicación de la legislación comunitaria sobre movilidad laboral.

«Varias empresas intentan eludir los controles de las autoridades de un Estado miembro de la UE alojando a los trabajadores detrás de la frontera en otro país de la UE, pero en condiciones inaceptables», según afirmó Cosmin Boiangiu, director ejecutivo de la ELA.

Añadió que los controles transfronterizos conjuntos pueden ayudar a «perseguir estas violaciones transfronterizas de los derechos de los trabajadores y hacer más justa la movilidad laboral dentro de la UE».

Por su parte, el portavoz de la Inspección de Trabajo neerlandesa, Paul Q van der Burg, explicó a EURACTIV-Bruselas que Países Bajos colaboran con Alemania para resolver el problema y que se han mantenido reuniones con los trabajadores inmigrantes en Alemania el pasado lunes, y que la información «se está procesando».

LA UE DEBE AYUDAR

Para Pagonakis, la UE tiene que hacer mucho más. Aunque subrayó que las recientes redadas demuestran que la cooperación entre los organismos encargados de hacer cumplir la ley de los distintos países está mejorando, añadió que es necesario mejorar el intercambio de datos entre países.

Aunque las redadas conjuntas ayudan a esclarecer casos concretos, «no eliminarán el problema». Por ello, asegura que será necesaria una mayor concienciación política a escala de la UE sobre los factores que facilitan la explotación de los trabajadores.

Somaglia subraya que su sindicato ha planteado varias reivindicaciones que la UE debería tener en cuenta en relación con la movilidad empresarial para que los empresarios no reduzcan costes y los trabajadores inmigrantes no sean explotados, entre las que se incluyen un aumento de las inspecciones laborales y la garantía de que los trabajadores tengan unas condiciones de vivienda dignas.

Editado por F.Heller