Acnur exige apoyo “urgente” para el Líbano ante una “inminente” catástrofe humanitaria
Acnur lamentó que, desde el 2 de marzo, “más de un millón de personas -casi uno de cada cinco residentes del país, el 35 % de ellos niños- se vieron obligadas a huir de sus hogares”, afectando a zonas desde el sur hasta Beirut y el norte.
Madrid/Ginebra (Servimedia) – La Agencia de la ONU para los Refugiados, Acnur, pidió este viernes más apoyo internacional “urgente” para el Líbano ante una “inminente” catástrofe humanitaria y tras tres semanas de intensificación de los ataques israelíes sobre el país.
Así lo manifestó la representante de Acnur en el Líbano, Karolina Lindholm Billing, durante una rueda de prensa celebrada este mismo viernes en el Palacio de las Naciones en Ginebra. Lindholm Billing advirtió que las necesidades en este país “crecen más rápido que los recursos disponibles”. Naciones Unidas y el Gobierno libanés solicitaron ya 300 millones de dólares, de los cuales Acnur requiere más de 60 millones para atender a 600.000 personas en tres meses.
La operación en el Líbano contaba solo con un 14% de financiación a finales de febrero, lo que motivó un “llamamiento urgente a la comunidad internacional”.
Acnur lamentó que, desde el 2 de marzo, “más de un millón de personas -casi uno de cada cinco residentes del país, el 35 % de ellos niños- se vieron obligadas a huir de sus hogares”, afectando a zonas desde el sur hasta Beirut y el norte.
Muchas de estas familias ya habían sido desplazadas anteriormente y describen “huidas precipitadas, en cuestión de minutos”, llevándose solo lo imprescindible. Más de 135.000 personas están alojadas en 660 centros colectivos, mayoritariamente escuelas, que “superan con creces su capacidad” y carecen de privacidad y servicios básicos.
Así, la representante de Acnur señaló que la crisis va más allá de los refugios oficiales porque miles de personas se alojan con familiares, en coches o en tiendas en Beirut. Pese a desplazarse, “ni siquiera cuando se encuentran desplazadas, las personas se sienten a salvo”.
La semana pasada, ataques israelíes alcanzaron “el centro de Beirut, incluidos los barrios densamente poblados de Zokak Blat y Bashoura”, obligando a familias a huir nuevamente. Lindholm Billing afirmó que el miedo genera “heridas invisibles que pueden perdurar mucho más allá de este conflicto”.
Antes de esta nueva ola de violencia, Líbano ya acogía a un millón de refugiados sirios, muchos de los cuales fueron desplazados otra vez y ahora presentan “graves afecciones médicas, discapacidades y riesgos de protección”, necesitando así apoyo urgente para niños, mujeres y personas vulnerables.
Mientras tanto, continúan los movimientos hacia Siria, ya que se han movido “cerca de 190.000 personas desde el 2 de marzo”, mayoritariamente sirios y unos 25.000 libaneses, lamentó la representante de Acnur en Ginebra.
En este contexto, Acnur distribuyó “más de 195.000 artículos de primera necesidad” y prestó servicios de protección a 25.000 personas, con apoyo logístico internacional, incluidos puentes aéreos financiados por Italia, la Unión Europea e Irlanda.
Lindholm Billing subrayó que el Líbano ya sufría “múltiples crisis”, y este desplazamiento masivo ejerce una presión extrema sobre familias y servicios. Reiteró que la población civil “debe ser protegida en todo momento” y que las familias, una y otra vez, expresan lo mismo: “simplemente quieren volver a casa”.
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(Editado por AGG/gja/Servimedia y Fernando Heller)