Alemania no cae en la "trampa" electoral antigermana de Polonia

/ EUROEFE EURACTIV
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Berlín / Varsovia (Euractiv / EuroEFE).- Berlín ha hecho oídos sordos a la estrategia electoral adoptada por el partido Ley y Justicia (PiS), en el gobierno de Polonia, que pasa, entre otros puntos, por atacar a Alemania con el objetivo de arañar votos para su formación política, de cara a los comicios del domingo 15 de octubre en el país del Este.

Los sectores más radicales del PiS llevan varias semanas desplegando un discurso hostil con Berlín en un intento por apelar al voto “patriótico” ante la inminente cita con las urnas.

El conservador PiS se enfrenta a una reñida disputa este domingo, y corre el riesgo de perder por primera vez desde 2015. Para influir en los votantes indecisos, el partido no ha escatimado en usar recursos de todo tipo, incluido el enemistarse con sus aliados europeos en el marco de la guerra de Ucrania.

«Alemania apoyó abiertamente a la oposición del Gobierno, y trató de influir en el resultado de las elecciones polacas», aseguró en entrevista con Euractiv.pl la diputada del PiS Iwona Kurowska.

EVITAR LA “HEGEMONIA ALEMANA” EN EUROPA

Acusar a Alemania de interferir en la política polaca se ha convertido en un mantra durante la campaña electoral. Uno de los anuncios televisivos del PiS incluso acusó al canciller alemán, Olaf Scholz, de intentar influir activamente en la política del país del Este, sugiriendo que votar al PiS es la única forma de evitar la hegemonía alemana en la UE.

«El equilibrio de poder en la UE es desigual, y algunos países tienen más que decir que otros. No somos hostiles a Alemania. Queremos cooperar, pero en igualdad de condiciones», explicó a Euractiv Radosław Fogiel, ex portavoz del PiS y presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento polaco.

En su dialéctica electoral, el PiS apunta a su principal rival: Donald Tusk, de la Plataforma Cívica, y ex presidente del Consejo Europeo, intentando vincularle a Alemania para desacreditar su intento por destronar al partido gobernante.

Según Kurowska, Tusk muestra «sumisión a Berlín y Bruselas». Si ganara, sería incierto que Polonia pudiera seguir siendo «soberana», añadió.

BERLÍN NO SE DEJA IMPRESIONAR

Berlín es consciente de las intenciones del PiS, pero la estrategia política de Varsovia es considerada un intento de influir en los votantes, y se la desliga de cualquier intento de Varsovia por minar las relaciones bilaterales.

«El actual [viceprimer ministro Jaroslaw] Kaczynski invoca una narrativa que cala en parte de la población polaca: La narrativa de una Alemania que quiere imponer sus propias ideas de orden en Polonia»,explica a Euractiv-Berlín Chantal Kopf, diputada y portavoz de asuntos europeos de los Verdes, en el gobierno alemán, junto a los socialdemócratas (SPD) y los Liberales (FDP).

Hasta el momento, Alemania se ha mantenido relativamente cauta y aún no ha reaccionado abiertamente a los frecuentes ataques políticos de su vecino del Este.

«Las campañas electorales en Polonia se desarrollan a veces en tonos bastante estridentes, como ha experimentado Ucrania recientemente», afirma Alexander Müller, vicepresidente liberal del grupo germano-polaco en el Bundestag.

«Sin embargo, este ritual no es nuevo, y es común a otros países como la República Checa, donde Miloš Zeman ganó las elecciones presidenciales de 2013 contra Karel Schwarzenberg con una campaña decididamente anti-alemana», explica a Euractiv el diputado  del FDP.

ACCIONES DE CARA A LA GALERÍA

La misma opinión es compartida por Los Verdes.

Aunque Kopf, de Los Verdes, también se mostró «preocupada» por el recurso a un discurso anti-alemán, subrayó que las polémicas declaraciones del PiS se perciben como «eslóganes de campaña electoral que están muy alejados de la realidad de la larga relación germano-polaca».

Aunque la relación entre Polonia y Alemania está en sus niveles más bajos, Berlín sigue mostrando su voluntad de cooperar con Varsovia.

«Estas acciones ‘teatrales’ no generan tensiones duraderas en las relaciones entre nuestros países», explica Müller.

«Las amplias libertades que disfrutamos en nuestro continente gracias a la UE […] han permitido que crezcan lazos fuertes entre alemanes, polacos y otras naciones”, añadió.

Los diputados aseguran que las relaciones entre ambos países son mucho mejores de lo que se suele decir públicamente. Alemania quiere estrechar la cooperación  con Polonia a través del Triángulo de Weimar, un foro político entre Francia, Alemania y Varsovia sobre asuntos europeos e internacionales.

Según Kopf, el Triángulo de Weimar ejemplifica cómo Alemania «se esfuerza por lograr un intercambio bueno y fructífero» con Varsovia.

«Como grandes Estados en el corazón de Europa, debemos asumir la responsabilidad conjunta de nuestro continente», afirmó.

Editado por Fernando Heller