Un "arquitecto del fracaso" mueve los hilos de la futura coalición alemana

A pesar de una aplastante derrota electoral, el colíder de los socialdemócratas va camino de convertirse en el segundo al mando de Alemania

Euractiv
Un arquitecto del fracaso pieza clave de las negociaciones en Alemania
Un arquitecto del fracaso pieza clave de las negociaciones en Alemania [[Michael Kappeler/picture alliance via Getty Images]]

Berlín (Euractiv.com/.es) – La noche electoral del pasado domingo, además de certificar la victoria del líder de la conservadora CDU/CSU (PPE), Friedrich Merz, también enterró toda una era en la política alemana.

El canciller en funciones, Olaf Scholz (SPD/S&D), fue el primero en anunciar su retirada de la primera línea política tras la aplastante derrota de su partido, que quedó tercero tras la CDU y la formación ultra Alternativa para Alemania (AfD): su  peor resultado desde 1887.

El destituido ex ministro de Finanzas de la extinta “coalición semáforo” Christian Lindner (liberal, del FDP), y el ministro de Economía, Robert Habeck (Verdes), siguieron su ejemplo después de que sus respectivos partidos obtuvieran pésimos resultados, especialmente el FDP, que no logró superar el umbral mínimo del 5% para entrar al Bundestag.

Con el “terceto semáforo” (por los colores rojo, del SPD, ámbar del FDP y verde) ya en fase de desaparición, sus partidos afrontan una profunda catarsis, que se traducirá seguramente en una amplia remodelación.

La remodelación del SPD podría ser la más rápida y la más importante, pues no sólo determinará la futura imagen del partido, sino también la del próximo gobierno alemán, en probable coalición con la CDU de Merz.

Tras los comicios del domingo, y pasada la “resaca” del lunes, y una vez que Scholz aceptó la derrota, la cúpula de su partido no perdió el tiempo en mover ficha.

El copresidente del partido, Lars Klingbeil, se apresuró a anunciar que se produciría un «cambio generacional» en la dirección de la formación de centro-izquierda.

 En el fondo, Klingbeil, de 47 años, se estaba refiriendo a sí mismo.

En la noche electoral anunció que aspira a liderar el grupo parlamentario del partido, una decisión que los diputados refrendaron este miércoles.

La creciente influencia de Klingbeil se extiende así a los entresijos políticos del Bundestag.

¿Arquitecto del fracaso?

A pesar de sus  aspiraciones, algunos en el seno del SPD confiaban en que dimitiera de su cargo tras el varapalo del domingo en las urnas. Pero ni él ni la vice-líder del SPD, Saskia Esken, cedieron a las presiones.

El partido tiene todavía una “bala en la recámara”: el ministro de Defensa, Boris Pistorius, el político más popular de Alemania.

Muchos habían apostado por que Pistorius asumiera un papel de liderazgo tras las elecciones, e incluso se produjo un intento efímero de sustituir a Scholz por Pistorius como candidato principal en la campaña electoral.

El precipitado movimiento de Klingbeil el domingo, mientras aún se contaban los votos, no sentó nada bien en el SPD.

«Por supuesto, ambos líderes del partido son responsables del candidato, de la campaña y, por tanto, también de la derrota electoral», explicó el pasado lunes Philipp Türmer, líder de las juventudes del SPD, en una entrevista con el semanario Der Spiegel .

La decisión de Klingbeil de aguantar en el cargo y optar a lograr aún más poder es como si «uno de los artífices del fracaso alcanzara el liderazgo parlamentario», añadió.

«Tenemos que preguntarnos: ¿Qué es lo mejor para el partido? No: ¿Qué es lo mejor para mi carrera?», subrayó Türmer.

Una fuente muy cercana al asunto explicó a Euractiv-Berlín que muchos miembros del partido le transmitieron su enfado por cómo había actuado, y –aparentemente- Klingbeil expresó su comprensión con esas críticas.

Sin embargo, Klingbeil, invitado habitual en numerosas tertulias, es apreciado en el seno del SPD por su gran capacidad de conectar y su empatía, según la fuente.

Alrededor del 85% de los diputados del SPD de esta nueva legislatura votaron el miércoles a favor de confirmar a Klingbeil como líder de la bancada parlamentaria, a pesar del batacazo del partido en las urnas.

El hecho de que no alcanzara el resultado de su predecesor (94%) fue una señal de advertencia.

A la cúspide del SPD

El resultado supone un nuevo hito para Klingbeil en su continuo ascenso hacia la cima del partido.

Su fulgurante carrera se inició en 2017, cuando el entonces diputado -especializado en política digital- asumió el cargo de secretario general del SPD, el número tres del partido. Ascendió a copresidente del partido en 2021 y desempeñó un papel clave en la sorprendente victoria electoral del partido, que aupó a Scholz a la Cancillería.

Durante ese tiempo, Klingbeil ha ido pasando por una metamorfosis ideológica en el terreno de la izquierda.

Antes formaba parte de un grupo parlamentario orientado a la izquierda radical, pero se ha convertido en un pragmático a medida que ha ido ascendiendo en los escalones de poder del SPD.

Eso le proporciona un terreno potencialmente fértil para las negociaciones de coalición con Merz, el próximo canciller de Alemania.

En ese sentido, Klingbeil ha iniciado las primeras negociaciones de coalición con una postura enérgica, y ha exigido una subida de salarios, pensiones estables, miles de millones en inversiones económicas y un tono conciliador.

Ahora ocupa la “pole position” para remodelar la cúpula de dirección del  SPD y del próximo gobierno. En juego están puestos ministeriales, altos cargos del partido y el puesto de vicecanciller.

Los puestos más relevantes se podrían repartir entre Klingbeil, Pistorius y Bärbel Bas, actual presidente del Bundestag.

Varios medios alemanes informan de que ese trío dirige un equipo negociador de seis personas, junto con tres primeros ministros de los Estados federados alemanes, para llevar a cabo contactos preliminares con la CDU de Merz a partir del 6 de marzo.

Mientras tanto, Esken corre el riesgo de quedar marginada a medida que Klingbeil adquiere un papel más destacado.

«Las conversaciones exploratorias y las coaliciones las negocian los partidos. Por supuesto son los líderes de los partidos quienes encabezan la delegación en estas conversaciones», según comentó un portavoz del SPD a Euractiv.de y a otros medios.

Eso podría ser una pista  de que Esken no se retirará de la carrera, al menos sin dar batalla.

Al menos Merz ya ha aceptado  a Klingbeil como su principal interlocutor del SPD, según parece. Los dos han hablado por teléfono varias veces desde el pasado domingo.

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[Editado por BTS/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]