Berlín reabre la caja de Pandora de las subvenciones estatales en la UE

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Berlín (Euractiv.de) / (EuroEFE).- La presión de Berlín para que los países de la Unión Europea (UE) subvencionen más a sus industrias, se ha topado con la oposición de expertos y de varios Estados miembros, que temen que la medida pueda dar a Alemania una ventaja competitiva.

La UE está explorando fórmulas para contrarrestar los efectos de la Ley de Reducción de la Inflación estadounidense, por valor de 500.000 millones de euros, una norma que ha suscitado inquietud ante la posibilidad de que las industrias europeas puedan deslocalizarse a Estados Unidos para beneficiarse así del generoso régimen de subvenciones estadounidense.

Alemania está especialmente interesada en flexibilizar las normas sobre ayudas estatales que garantizan una competencia leal entre los Estados miembros del bloque para equipararse así a Estados Unidos. El marco de las ayudas estatales «se tiene que reformar y actualizar urgentemente», según reza un documento estratégico del partido socialdemócrata alemán, el SPD (S&D).

Sin embargo, esa medida podría abrir la caja de Pandora y preocupa a muchos de los socios comunitarios, que temen que pueda dar a Alemania una ventaja competitiva frente al resto del bloque.

“CARRERA POR LAS SUBVENCIONES”

«La relajación de nuestras normas de competencia y ayudas estatales no suele ser la mayor parte de veces el mejor camino ni el más beneficioso para afrontar nuevos retos», según declaró a EURACTIV.com un portavoz del Ministerio holandés de Asuntos Económicos.

Por el contrario, relajar las normas sobre subvenciones podría distorsionar fácilmente la competencia y el crecimiento o dar lugar a una «perjudicial carrera de subvenciones que beneficia a unos pocos y perjudica a muchos», añadió el portavoz.

En la República Checa han surgido inquietudes similares, y algunos responsables políticos temen que una “carrera de las subvenciones” beneficie sobre todo a los Estados miembros más grandes.

«Si se produce una espiral de ‘quién da más’, la República Checa no ganará», ha asegurado el eurodiputado checo Luděk Niedermayer (TOP 09, PPE).

«Nos interesa que las normas sobre ayudas estatales sean más estrictas y no menos. Y, por supuesto, deben respetarse», añadió.

Sin embargo, a pesar de la creciente preocupación entre expertos y Estados miembros más pequeños, Alemania no se plantea cambios.

Preguntadas por EURACTIV-Berlín cómo aborda Alemania ese asunto, fuentes del Ministerio de Economía se mostraron reticentes a comentar la cuestión.

No obstante, las fuentes señalaron que no debería haber motivo de inquietud para los socios más pequeños del bloque, ya que Alemania sólo está presionando para que se produzca, en todo caso, una suavización de la normativa, no para un «abandono del control interno de la competencia de la UE».

En ese sentido, el portavoz del Ministerio consultado por EURACTIV.de argumentó que la relajación haría que «Europa en su conjunto estuviera (mejor) preparada para el futuro».

No obstante, incluso una flexibilización de las normas sobre subvenciones de la UE podría tener enormes repercusiones negativas para el mercado único y beneficiar a Alemania frente a otros Estados miembros, tal como demuestran experiencias pasadas, según sostienen algunos analistas.

MÁS VENTAJAS PARA BERLÍN

En respuesta a la crisis de la COVID-19 y a la crisis energética provocada por la guerra de Ucrania, «los países (…) que tienen mayor margen de maniobra fiscal, han sido más capaces de contrarrestar y salvar a sus empresas y amortiguar la presión”, según explica a EURACTIV-Francia, Armin Steinbach, profesor de Derecho y Economía de la UE en la École des Hautes Études Commerciales de París.

«Si ahora relajamos aún más las normas sobre ayudas estatales, aumentaremos este desequilibrio dentro de Europa», advierte.

Según datos recientes de la Comisión Europea, las empresas alemanas son ya las mayores beneficiarias de las ayudas estatales concedidas en respuesta a la crisis energética, en la que se toleró que los Estados dieran apoyo adicional a las empresas.

En el contexto del denominado Marco Temporal de Crisis, Alemania ha notificado más de la mitad de las ayudas estatales aprobadas (53%), seguida de Francia (24%) e Italia (7%) en segundo y tercer lugar. Así, el resto de la UE sólo representa el 16% de las ayudas estatales notificadas, pese a representar el 45% del PIB comunitario.

VESTAGER SUGIERE UN FONDO EUROPEO DE REFUERZO

«No todos los Estados miembros tienen el mismo espacio fiscal para las ayudas estatales. Eso es un hecho. Y (ello es) un riesgo para la integridad de Europa», según reza el texto de una carta enviada el viernes pasado a los ministros nacionales por la Vicepresidenta de la Comisión, Margrethe Vestager.

En la misiva, a la cual ha tenido acceso EURACTIV-Bruselas, Vestager también propone la relajación de las normas sobre ayudas estatales, pero sólo si existe el apoyo de un «fondo colectivo europeo”, probablemente financiado con deuda adicional conjunta de la UE.

La propuesta cuenta con el apoyo de Italia y Francia, que afirman que sólo aceptarían relajar las normas sobre ayudas estatales como complemento a un nuevo fondo de la UE.

Aunque Francia, junto con Alemania, abogó por flexibilizar las normas sobre ayudas estatales, la ministra francesa de Asuntos Europeos, Laurence Boone, aclaró posteriormente que tal medida sólo tendría sentido junto con un fondo a escala de la UE.

UN FONDO COMÚN CON REGLAS HOMOGÉNEAS

El objetivo es «garantizar que estos medios no sean apropiados por un solo país, lo que podría ocurrir si nos limitamos a flexibilizar las ayudas estatales», declaró en la comisión de la UE de la Asamblea Nacional francesa el pasado miércoles 11 de enero.

«Para garantizarlo, vamos a impulsar un instrumento europeo que reduzca la fragmentación y ofrezca las mismas condiciones de simplificación y financiación a todos los países europeos», añadió.

Por su parte, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, hizo declaraciones similares en una reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante su reunión en Roma la semana pasada.

Destacó que Italia sólo aceptaría suavizar las normas sobre ayudas estatales si al mismo tiempo se crea un «Fondo Europeo de Soberanía» como el propuesto por Von der Leyen, de lo contrario, Alemania se beneficiaría desproporcionadamente de una relajación de las normas, según comentó.

Sin embargo, hasta la fecha Alemania se ha opuesto a esa opción.

Según fuentes del ministerio alemán de Economía, citadas por el Handelsblatt, Berlín es muy escéptico a financiar una respuesta colectiva europea. En su lugar, la financiación adicional debería «recaudarse principalmente a nivel nacional», según un documento del Ministerio obtenido por el rotativo alemán.

El ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner, es especialmente crítico con cualquier medida a escala europea que implique deudas europeas conjuntas.

«Un fondo de soberanía no debe ser un nuevo intento de endeudamiento europeo conjunto. (…) Sería la misma vieja solución (…)”, comentó Lindner en diciembre pasado. «No vemos ninguna razón para un endeudamiento europeo adicional», añadió.

Editado por F.Heller