Bratislava carga contra la Eurocámara por supuesta «injerencia» en Georgia

Eslovaquia ha criticado duramente al Parlamento Europeo por la supuesta «injerencia» de la Eurocámara en la aplicación de “sanciones precipitadas” en el proceso electoral de Georgia.

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Georgian opposition continues protests in Tbilisi over suspended EU accession talks
Georgian opposition continues protests in Tbilisi over suspended EU accession talks

Bratislava (Euractiv.sk / Euractiv).- Eslovaquia ha criticado duramente al Parlamento Europeo por la supuesta «injerencia» de la Eurocámara en la aplicación de “sanciones precipitadas” en el proceso electoral de Georgia.

El ministro eslovaco de Asuntos Exteriores, Juraj Blanár (Smer-SD/NI), comentó el lunes en Bruselas que, en opinión de Bratislava, la Eurocámara estaría politizando la situación en ese país, tras la negativa a dimitir de la presidenta pro UE, Salome Zurabishvili.

Blanár se expresó con esas duras palabras durante una rueda de prensa celebrada este lunes tras el Consejo de Asuntos Exteriores (CAE) de la UE en Bruselas, en el que su país y Hungría vetaron las sanciones europeas contra los representantes georgianos.

«Eslovaquia respeta a los países que eligen su propio camino, pero por encima de todo, defendemos los principios democráticos», subrayó.

«Y uno de los principios democráticos son las elecciones libres, por lo que no queremos interferir en los resultados de las elecciones en Georgia», subrayó Blanár, al tiempo que explicó que durante la reunión expresó ante sus colegas europeos la preocupación de Bratislava por “algunas  deficiencias” que se produjeron durante los comicios, aunque los resultados no fueron cuestionados.

En ese sentido, Blanár aseguró que Eslovaquia esperará a contar con el informe final de la OSCE sobre las elecciones en Georgia y rechazó lo que denominó «la politización mostrada por el Parlamento Europeo».

El Parlamento Europeo adoptó recientemente una resolución crítica en la que instó al gobierno georgiano a celebrar nuevas elecciones parlamentarias, justas y transparentes, en el plazo de un año y con una mayor supervisión internacional.

«Rechazamos este tipo de injerencias. (…) nadie ha cuestionado los resultados de las elecciones, que deberían ser la base de nuestro planteamiento», comentó Blanár.

Mientras tanto, en una entrevista con Euractiv.sk, Rasto Kužel, director de MEMO 98 y observador internacional en las recientes elecciones parlamentarias georgianas, denunció haber sido testigo de intimidaciones a los votantes, además del control oficial del proceso y de varias acusaciones de doble voto.

Críticas a Zurabishvili y protestas violentas

Por otro lado, Blanár acusó a la presidenta pro-UE del país, Salome Zurabishvili, de «violar la Constitución y la ley» y de no contribuir a resolver la situación al negarse a dimitir cuando termina su mandato en este mes de diciembre.

«No hay parlamento legítimo y, por tanto, un parlamento ilegítimo no puede elegir a un nuevo presidente. Así pues, no puede haber investidura, y mi mandato continúa hasta que se forme un parlamento legítimamente elegido», aseguró recientemente Zurabishvili.

En relación con las recientes protestas a favor de la futura integración de Georgia en la UE, que fueron duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad, Blanár se mostró cauto.

Eslovaquia, aseguró el funcionario, condena «todo tipo de violencia contra manifestantes pacíficos», pero también «los actos de los manifestantes dirigidos contra la propiedad (pública)».

Más de 400 personas fueron detenidas tras las manifestaciones de protesta. Varios grupos de defensa de los derechos humanos han expresado su preocupación por los constantes ataques a políticos, activistas y periodistas críticos con el gobierno.

En ese sentido, el embajador de la UE en Georgia, Pawel Herczynski, tachó de inaceptable la actuación policial para reprimir a los manifestantes.

La represión policial también fue condenada por Francia, Estados Unidos, Alemania y Gran Bretaña, mientras que Ucrania, Lituania y Estonia han impuesto sanciones a funcionarios georgianos.

No obstante, Blanár subrayó que Eslovaquia se opone a la aplicación de «sanciones precipitadas» por la actuación «inadecuada en algunas de las intervenciones» de los agentes de la policía.

«Ninguna medida precipitada ayudará (…) es crucial acercarse a Georgia con respeto, mantener la puerta abierta a la diplomacia, (…) y plantear las preocupaciones sobre los asuntos pendientes pero sin castigar a toda la nación georgiana», alegó.

El prorruso Robert Fico dimitió en 2018 como primer ministro de Eslovaquia tras semanas de protestas masivas originadas por el asesinato del periodista de investigación Ján Kuciak y de su novia, Martina Kušnírová.

Desde que Fico volvió al poder en 2023 se han producido numerosas manifestaciones de protesta lideradas por la oposición, que culminaron el pasado noviembre tras una polémica reforma del código penal eslovaco.

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Editado por Fernando Heller