Bruselas propone prohibir, a partir de 2027, la importación de gas natural licuado ruso en el decimonoveno paquete de sanciones
Las medidas incluyen la prohibición de importar gas natural licuado (GNL) ruso a partir de enero de 2027 y la prohibición total de realizar transacciones con los gigantes petroleros rusas Rosneft y Gazprom Neft.
Bruselas (Euractiv.com/.es) – La Comisión Europea propuso este viernes una nueva ronda de sanciones selectivas, la decimonovena, contra Rusia, en un último esfuerzo de la Unión Europea (UE) por privar al Kremlin de cuantiosos ingresos que le permiten financiar su esfuerzo bélico en Ucrania.
Las medidas incluyen la prohibición de importar gas natural licuado (GNL) ruso a partir de enero de 2027 y la prohibición total de realizar transacciones con los gigantes petroleros rusas Rosneft y Gazprom Neft.
También incluyen restricciones a los operadores de criptomonedas rusos y a 45 empresas con sede en terceros países sospechosas de eludir las sanciones, así como 118 nuevas inclusiones en la lista de la «flota fantasma» de petroleros rusos utilizados para eludir el límite máximo del precio del petróleo impuesto por Occidente al Kremlin.
«Es hora de cerrar el grifo», declaró la presidenta de la Comisión, Ursula von der Leyen, en un discurso en vídeo emitido este viernes.
«Ahora pido a los Estados miembros que aprueben rápidamente estas nuevas sanciones», añadió la conservadora alemana (CDU/PPE).
«Queremos que Rusia abandone el campo de batalla y se siente a la mesa de negociaciones», subrayó la jefa de Bruselas.
Por su parte, la jefa de la diplomacia de la UE, Kaja Kallas, añadió que las sanciones también irán dirigidas contra las personas implicadas en el secuestro de niños ucranianos, un delito por el cual el presidente ruso, Vladímir Putin, es objeto de una orden de detención de la Corte Penal Internacional (CPI).
«Nuestro mensaje es claro: intensificaremos la presión sobre Rusia con sanciones cada vez más duras, junto con el apoyo militar a Ucrania, hasta que Rusia acepte una paz auténtica, justa y duradera», afirmó Von der Leyen.
Los jefes de Estado y de Gobierno de la UE, con la excepción notable de Hungría y Eslovaquia, desean redoblar la presión económica sobre Moscú para dificultar al máximo la maquinaria de guerra del Kremlin y forzar a Putin a negociar la paz en Ucrania.
Hungría y Eslovaquia, los Estados del bloque más prorrusos, siguen dependiendo en gran medida de los combustibles fósiles rusos a pesar de que las compras netas de la UE de energía rusa han caído drásticamente desde la invasión de Ucrania en febrero de 2022.
La UE se ha comprometido a eliminar por completo las importaciones energéticas rusas para 2028.
///
(Editado por Victoria Becker/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)