Bulgaria juega al gato y al ratón con el embargo petrolero de la UE
Sofía (EA.com) / (EuroEFE).- El gobierno provisional de Bulgaria y la empresa Lukoil Neftochim-Bulgaria han acordado que la compañía siga operando y exportando productos petrolíferos a la UE hasta finales de 2024, siempre que pague la totalidad de sus impuestos, y ello a pesar de las advertencias de la Comisión Europea de que esa medida violaría el régimen de sanciones del bloque.
Según el Viceprimer Ministro de Política Económica, Hristo Alexiev, el cambio supondrá 350 millones de euros adicionales para las arcas del Estado búlgaro.
«Hoy hemos dado un paso muy importante: a partir del 1 de enero de 2023, Lukoil transferirá toda la producción, los ingresos y los impuestos para que se paguen en Bulgaria, y no, como hasta ahora, en Holanda o Suiza», comentó Alexiev durante una reunión informativa con la dirección de la petrolera rusa el lunes.
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— Novinite.com (@novinite_com) November 21, 2022
«Dentro de una semana, después de que Bulgaria apruebe las medidas jurídicas pertinentes, la dirección de Lukoil tomará la decisión de pasar a un régimen en el que transferirá a Bulgaria sus beneficios reales del procesado de petróleo», aseguró la dirección de la empresa rusa.
¿SALTARSE EL EMBARGO DE LA UE?
El acuerdo parece bueno para Lukoil, ya que convertirá de facto a Bulgaria en una base para evitar parcialmente el embargo petrolero europeo.
En su paquete de sanciones de junio pasado, la UE prohibió la compra, importación o transferencia de crudo ruso a partir del 5 de diciembre de 2022 y de otros productos petrolíferos refinados a partir del 5 de febrero de 2023 desde Rusia.
Sin embargo, Bulgaria obtuvo una excepción «debido a su exposición geográfica específica» y podrá seguir importando crudo y productos petrolíferos por vía marítima hasta finales de 2024.
No obstante, la Comisión Europea ya dejó bien claro que Lukoil no puede exportar productos petrolíferos producidos a partir de petróleo ruso desde Bulgaria. A pesar de ello, el gobierno provisional búlgaro afirma que la posición de Bruselas fue malinterpretada por los medios de comunicación búlgaros, según subrayaron el pasado octubre fuentes del Ministerio de Finanzas.
Las fuentes hablaron de una excepción que exime de las sanciones a los «productos petrolíferos refinados producidos en un tercer país a partir de crudo ruso y exportados a otro país o a un tercer país», «por haber sido producidos fuera de Rusia».
En otras palabras, la gasolina y el gasóleo producidos a partir de crudo ruso fuera del bloque europeo que, por otra parte, sigue las normas respaldadas por la UE, como la próxima limitación del precio del petróleo ruso, pueden entrar en el mercado único.
Sin embargo, Sofía no dio detalles sobre cómo se aplica la norma a Bulgaria como miembro de la UE.
Mientras tanto, el gobierno provisional búlgaro quiere anular el decreto del anterior gobierno de Kiril Petkov, que prohíbe la exportación de combustibles producidos por la refinería rusa en Bulgaria después del 5 de diciembre. Ello permitirá a la empresa rusa seguir trabajando en Bulgaria en el régimen actual hasta la fecha límite del 31 de diciembre de 2024, cuando expira la excepción especial para Bulgaria.
✅Lukoil Neftochim Burgas, Lukoil Bulgaria to Move Their Businеss to Bulgaria as from January 1, 2023
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ABUSO DE POSICIÓN DOMINANTE
La empresa lleva mucho tiempo siendo una incómoda piedra en el zapato de las autoridades búlgaras. En septiembre, la Comisión para la Protección de la Competencia acusó a Lukoil-Bulgaria de abusar de su posición dominante aplicando una «reducción de precios» sobre el comercio mayorista de combustibles en Bulgaria.
Lukoil Neftohim Bulgaria, que se incorporó al grupo Lukoil en 1999, es la mayor refinería de petróleo de los Balcanes. Situada en el puerto de Burgas, en el Mar Negro, la refinería se construyó para que sólo pueda refinar petróleo ruso y otros tipos de petróleo poco comunes procedentes de Oriente Medio.
Sin embargo, a pesar de su posición dominante en el mercado, entre 2006 y 2020, la empresa sólo obtuvo beneficios en 2007, 2016 y 2017, y declaró pérdidas en todos los otros años. En el último informe de la empresa, publicado en 2020, la compañía anunció pérdidas por más de 255 millones de euros.
La empresa intermediaria en el comercio de petróleo para Bulgaria es la compañía registrada en Suiza «Litasco», accionista mayoritaria de «Lukoil Neftochim Bulgaria», que compra el crudo a la rusa Lukoil y lo vende a una refinería en Bulgaria.
De este modo, se evita el pago de impuestos en Bulgaria y una mayor parte de los beneficios se queda en Rusia.
Bulgaria accepts Russian Lukoil's tax cash for EU exports offer – @EURACTIV https://t.co/bpVNBg7k50 The EURACTIV tour of the capitals with a lead by Krassen Nikolov reporting from Sofia
— Georgi Gotev & EURACTIV.bg (@GeorgiGotev) November 22, 2022
LAS CONDICIONES DE LUKOIL
La empresa rusa aseguró que se compromete a aumentar los ingresos en el presupuesto búlgaro con cuatro condiciones: preservación del entorno macroeconómico, que la planta funcione al máximo de carga, que se utilice el petróleo ruso «Urals», y que se levante la prohibición de exportar productos petrolíferos desde Bulgaria.
El viceprimer ministro búlgaro, Hristo Alexiev, ha subrayado que no ve razón para que Bulgaria no se beneficie económicamente de esta coyuntura y pierda ingresos adicionales del presupuesto. «¿Por qué privarnos de 400-450 millones de euros para el Tesoro?», aseguró.
El dinero debería proceder de un impuesto de sociedades al 10% sobre el beneficio real de la refinería más la retención de una contribución temporal de solidaridad del 33% sobre la diferencia del beneficio imponible para 2022. Alexiev advirtió que si no se permite la exportación de productos petrolíferos de Lukoil, la empresa considerará el cierre de la refinería.
Por su parte, el director ejecutivo de «Lukoil Neftochim Burgas», Ilshat Sharafutdinov, señaló que se han llevado a cabo «negociaciones constructivas» con el gobierno búlgaro al respecto, y agregó que considera justo que los impuestos de las actividades de la empresa se queden en Bulgaria.
«La planta de Burgas trabaja con este esquema desde 2020, para que los ingresos financieros se queden en Bulgaria. La realidad económica desde entonces no permitía ese superávit. Después de cambiar el modelo de negocio, hay que concienciarse de que es importante preservar las condiciones macroeconómicas, como las que tenemos hoy. La otra condición importante es que la planta se cargue al máximo de «Urales» (petróleo ruso)», subrayó Sharafutdinov.
Editado por F.Heller