Bulgaria muestra el camino de salida a la petrolera rusa Lukoil

EUROEFE EURACTIV
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Sofía (Euractiv/EuroEFE).- Bulgaria quiere poner fin cuanto antes a la importación de crudo ruso y para ello ha puesto en marcha un mecanismo que le permitirá terminar con la medida en octubre próximo, más de un año antes de la fecha prevista inicialmente.

El objetivo final es cerrar el grifo a la importación de petróleo ruso, que abastece a la refinería de la empresa rusa Lukoil cerca de la ciudad de Burgas, en el Mar Negro – una medida que, según los analistas, persigue presionar a Lukoil para que venda su negocio en el país balcánico.

El Consejo de Seguridad, del Consejo de Ministros búlgaro, debatió este lunes los posibles efectos de un final anticipado de la excepción de la UE a la importación de petróleo y productos petrolíferos rusos por vía marítima para su procesamiento en Lukoil Neftochim Burgas, la mayor refinería del sudeste de Europa.

«Las decisiones sobre los análisis presentados se tomarán en la próxima reunión del Consejo de Seguridad y se propondrán al gobierno», anunció el gobierno.

Para tomar una decisión final, el gobierno ha recibido información de los servicios especiales y del ministerio de economía, quienes deben determinar si la suspensión de las importaciones de petróleo ruso amenaza la seguridad nacional.

A mediados de 2022, la Comisión Europea concedió a Bulgaria una exención del embargo petrolero europeo a Rusia, válida hasta finales de 2024. A finales de julio pasado, los partidos que apoyan al gobierno -PP-DB, GERB y DPS- presentaron una propuesta para un final anticipado de la medida, que parece contar con una mayoría suficiente para implementarla.

Según las propuestas, Bulgaria debe anular la excepción de utilizar petróleo ruso en el plazo de un mes desde la entrada en vigor de la ley. Está previsto que eso ocurra en octubre próximo, ya que el parlamento aún está en el receso de verano.

No obstante, el parlamento búlgaro ha dejado la puerta abierta a que las importaciones de petróleo ruso se prorroguen si el Consejo de Seguridad nacional considera que el plazo es insuficiente.

En ese caso, el Gobierno deberá proponer otro plazo que deberá aprobar el parlamento. El objetivo es no provocar una crisis en el suministro de productos petrolíferos.

A principios de este mes, Bulgaria arrebató a Lukoil el control del único puerto petrolero de su territorio, cerca de Burgas.

MÁXIMA PRESIÓN SOBRE LOS RUSOS

Martin Vladimirov, analista del Centro para el Estudio de la Democracia (CID), declaró a EURACTIV.bg que la toma de control del puerto petrolero es un movimiento inicial “que desencadenará un conflicto más amplio, y Lukoil venderá sus activos porque no le interesa no poder tener el control total de la importación de petróleo”.

La segunda medida de Sofía pasa por privar a Lukoil del petróleo barato ruso, que se transporta a Bulgaria en buques a través del Mar Negro.

La empresa rusa vendió su refinería en Italia, y Alemania se hizo con el control de los activos de otra petrolera rusa, Rosneft. El motivo son las sanciones europeas impuestas a Rusia por la guerra de Ucrania, incluida la prohibición de importar y procesar petróleo ruso.

Bulgaria es el único país marítimo de la UE que goza de una excepción especial para importar petróleo ruso, lo que no está técnicamente justificado, comentó Vladomirov.

La excepción, válida hasta finales de 2024, se obtuvo a petición del gabinete del ex primer ministro Kiril Petkov (PP), con la prohibición de exportar productos petrolíferos producidos con crudo ruso al territorio de la UE.

Lukoil Bulgaria es un actor dominante en el mercado petrolero búlgaro y una de las mayores compañías petroleras de la región debido a su control sobre la refinería búlgara.

Editado por F.Heller