Bulgaria, pieza fundamental para frenar el gas ruso en Europa, asegura experto

Bulgaria podría ser clave para acabar definitivamente con el tránsito de gas ruso en territorio de la UE, según ha asegurado un experto en política energética en una entrevista con Euractiv.bg.

/ / EUROEFE EURACTIV
This article is part of our special report "Bulgaria, pieza fundamental para frenar el gas ruso en Europa, asegura experto"
Bulgaria-es-clave-para-frenar-el-gas-ruso-en-Europa-asegura-un-experto
Bulgaria-es-clave-para-frenar-el-gas-ruso-en-Europa-asegura-un-experto

Sofía (Euractiv / EuroEFE).- Bulgaria podría ser clave para acabar definitivamente con el tránsito de gas ruso en territorio de la UE, según ha asegurado un experto en política energética en una entrevista con Euractiv.bg.

Bulgaria – por donde pasa el hidrocarburo de la empresa rusa Gazprom a través del gasoducto TurkStream- puede tener la llave para asestar el golpe final al actual acuerdo entre Hungría y el gigante energético ruso, asegura Martin Vladimirov, director del programa de energía y clima del think tank búlgaro Centro para el Estudio de la Democracia.

El experto ha instado a la UE a adoptar una estrategia paneuropea para prohibir el gas ruso o introducir un impuesto que iguale el coste de comprar gas ruso y de comprar el hidrocarburo a otros países terceros.

«Bulgaria no debería seguir permitiendo que el gas ruso fluya hacia Europa Central, porque así nos convertimos de nuevo en un ‘caballo de Troya’ del combustible ruso», comentó Vladimirov en una entrevista con Euractiv.bg.

A partir de 2025, el  gasoducto TurkiStream –que transita a través de Bulgaria- será el único gasoducto que lleve gas ruso a Europa tras el cierre de la ruta ucraniana.

«Eso significa que Bulgaria se convertirá en el país más importante para el tránsito de gas. Bulgaria es quien tiene la llave para frenar el gas ruso», explicó Vladimirov.

El investigador añadió que la empresa estatal búlgara Bulgartransgaz podría poner fin fácilmente a su relación con Gazprom si se toma una decisión política.

En opinión de Vladimirov, eso provocaría graves problemas en Serbia y Hungría y quizá una avalancha de demandas contra Bulgaria.

«La mejor solución es que la UE decida prohibir la importación de gas ruso, pero también hay otra manera más más inteligente de hacerlo: La UE podría decidir que todo el gas que entre en el bloque procedente de Ucrania o Turquía se considere automáticamente gas ruso y esté sujeto a impuestos», añadió Vladimirov.

El impuesto pretende equiparar el precio del gas ruso al coste de compra de gas alternativo.

«Eso debería funcionar como incentivo para que los clientes de Gazprom reduzcan su dependencia de la compañía rusa. Estamos notando que la cuota de mercado del gas ruso en Europa no para  de crecer, y es ya muy barato. Muchas empresas de la UE que habían dejado de comprarlo, por ejemplo las checas, han reanudado el suministro», añadió.

Por otro lado, el experto recordó que las empresas italianas también han aumentado el suministro de gas ruso.

«Todas se benefician del bajo precio y de que no hay sanciones contra el gas ruso», señaló.

Un análisis del Centro para el Estudio de la Democracia presentado en junio pasado muestra que la región de Europa Central y Oriental tiene tres veces más capacidad excedentaria para importar gas alternativo del que actualmente importa de Rusia.

Los países de la región tienen tres veces más capacidad de suministro de gas que Rusia a través de la actual red de interconexión.

En ese sentido, los países más vulnerables son los más dependientes del gas ruso: Eslovaquia, Austria, Grecia, indirectamente, y Bulgaria, «porque de hecho importan gas ruso de Grecia, que se comercializa con otra etiqueta», explica Vladimirov.

«El hecho de que existan alternativas significa que tenemos soluciones, pero se necesita voluntad política y un poco más de unanimidad a nivel europeo», añade.

Preguntado por Euractiv-Bulgaria sobre si las normas de la UE permiten a Hungría utilizar toda la capacidad de TurkStream para importar gas ruso, Vladimirov recordó que Gazprom se reserva el 90% de la capacidad del gasoducto.

El experto añadió que si Gazprom mantiene libre el 10% restante de la capacidad, violará la legislación de la UE. Hungría, como otros países, puede comprar gas ruso en la frontera búlgaro-turca y transportarlo al país magiar.

El gasoducto TurkStream, construido justo antes de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, no pasa por ese país y transporta el hidrocarburo ruso por el fondo del Mar Negro hasta el territorio europeo de Turquía y luego a Bulgaria, donde se llama Balkan Stream. Bulgaria no utiliza el gas de este gasoducto, pero proporciona su tránsito a Serbia y Hungría.

A finales de 2023, Boyko Borissov, ex primer ministro y líder del principal partido búlgaro GERB, admitió que Bulgaria intentó utilizar el tránsito de gas ruso como argumento para convencer a Austria de que levantase su veto a la adhesión de Bulgaria al espacio europeo sin fronteras de Schengen.

El gasoducto TurkStream se construyó en 2020, cuando Borissov era primer ministro y Ekaterina Zaharieva, actual candidata búlgara a Comisaria europea, ministra de Asuntos Exteriores.

En octubre de 2023 el gobierno búlgaro anunció que aplicará un nuevo impuesto al tránsito de gas ruso hacia Europa Central a través de TurkStream, lo cual  provocó el enfado de Serbia y Hungría.

El gobierno húngaro amenazó con vetar la adhesión de Bulgaria a Schengen, y la nueva tasa fue cancelada.

Borissov ha recordado en repetidas ocasiones las ventajas para Bulgaria de permitir el tránsito de gas ruso por su territorio, a pesar de que Rusia dejó de suministrar el hidrocarburo a la economía nacional en 2022, incumpliendo los contratos en vigor.

///

Editado por Fernando Heller