Bulgaria se desmarca de la UE e inicia un proyecto nuclear con EE.UU.
Sofía (Euractiv/EuroEFE).- Bulgaria se ha desmarcado de la Unión Europea (UE) y acaba de anunciar el comienzo de un ambicioso programa para impulsar la generación de energía con un reactor nuclear de tecnología estadounidense.
Sofía iniciará la construcción de la Unidad 7 de la central nuclear de Kozloduy con tecnología estadounidense -hasta la fecha nunca utilizada en suelo de la UE– y dotada con una inversión pública inicial de 250 millones de euros, según ha confirmado este miércoles el primer ministro del país, Nikolai Denkov.
Bulgaria utilizará la nueva tecnología de la empresa nuclear estadounidense Westinghouse, la cual confía en entrar en el mercado de la Unión Europea (UE) a través de este proyecto búlgaro.
En la actualidad sólo hay dos centrales nucleares en funcionamiento con la tecnología AP1000 de Westinghouse en el mundo: una está en China y la otra en Estados Unidos, mientras que Ucrania también ha manifestado su interés.
«La empresa estatal responsable del proyecto recibirá 250 millones de euros. La empresa iniciará las negociaciones con las compañías que tienen que construir la séptima unidad de potencia de la central. El plazo para la finalización del proyecto es 2033», explicó Denkov.
Fuentes conocedoras del proyecto consultadas por Euractiv-Bulgaria han explicado que el plazo para poner en marcha la central de 1150 megavatios es quizás muy optimista y que probablemente estará terminada en 2035. Aunque se ha hecho pública la contribución del Gobierno, no hay información actual sobre el valor total de la unidad terminada.
CENTRAL ÚNICA EN SU GÉNERO
El siguiente paso del proceso es que el Ministro de Energía, Rumen Radev, tome las medidas necesarias para realizar una selección –en un proceso transparente- de un contratista para el diseño, la construcción y la puesta en marcha de la nueva central.
En estos momentos la central nuclear de Kozloduy, a orillas del río Danubio, depende de dos reactores nucleares de época soviética, que en el futuro utilizarán combustible nuclear estadounidense y francés.
Por otro lado el Gobierno búlgaro iniciará los preparativos para construir el octavo reactor de la central nuclear de Kozloduy con la misma tecnología AP1000. Según el plan, las actividades de construcción de las dos nuevas unidades de potencia deberían desarrollarse en paralelo, y la segunda debería estar terminada en un plazo de dos a tres años después de la primera.
Denkov definió la decisión del Gobierno como una de las más importantes que tomará el gabinete durante su mandato.
«La capacidad total de las futuras unidades 7ª y 8ª es de 2300 MW, con lo que superan significativamente la capacidad de 1760 MW de las unidades cerradas 1ª, 2ª, 3ª y 4ª de la central nuclear de Kozloduy», comentó, citado por medios búlgaros.
En su opinión, la tecnología elegida por Bulgaria para estos reactores es única: «Permite en muy poco tiempo cambiar la potencia de los reactores, lo que es sumamente importante para la gestión estable del sistema energético».
COMPATIBLE CON EL PACTO VERDE DE LA UE
La capacidad de reducir y aumentar rápidamente la potencia de las unidades nucleares es vital para que puedan utilizarse como capacidades de base, complementarias a las fuentes renovables de electricidad en las condiciones del Pacto Verde de la UE, según ha sabido Euractiv-Bulgaria.
«La construcción de nuevas instalaciones en el emplazamiento de la central nuclear de Kozloduy es apropiada dada la excelente infraestructura disponible para la gestión de residuos radiactivos, la protección física, la vigilancia radio-ecológica y la respuesta de emergencia. Además, el emplazamiento tiene capacidad para la conexión de nueva potencia y personal altamente cualificado», según informó este miércoles el servicio de prensa del Gobierno búlgaro.
En julio pasado, tras una reunión con el primer ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, Denkov anunció que Grecia había confirmado su interés en invertir en la construcción de nuevos reactores en la central nuclear de Kozloduy, con la opción alternativa de cerrar un contrato de 20 años para la compra de la electricidad producida.
Mientras tanto, el presidente búlgaro, Rumen Radev, criticó al Gobierno por su decisión sobre estas nuevas instalaciones nucleares. «Al parecer, la central nuclear se construirá como las autopistas búlgaras: a oscuras», comentó con ironía.
Editado por F.Heller