El centro-izquierda gana las elecciones en Noruega y logra su segundo mandato
Los laboristas recuperan impulso tras la introducción de un subsidio a un precio fijo para proteger a los hogares de la subida de la factura de la luz
Oslo/Bruselas (Euractiv.com) – La coalición de centro-izquierda ganó las elecciones parlamentarias celebradas el lunes en Noruega, con lo cual el Partido Laborista del primer ministro, Jonas Gahr Støre, se encamina a un nuevo mandato.
Con el 99% de los votos escrutados, la coalición de cinco partidos obtuvo 87 escaños, superando el umbral de 85 necesarios para la mayoría en el Parlamento de 169 escaños.
El Partido Laborista de Støre quedó primero con el 28,2% de los votos. El partido hizo campaña por la estabilidad, presentándose como la opción segura en tiempos turbulentos y como defensor del impuesto sobre el patrimonio, la limitación de los precios de la electricidad y el acuerdo del país con la UE.
Noruega no es miembro de la UE, pero está profundamente integrada en el mercado único a través del acuerdo del Espacio Económico Europeo (EEE), y es actualmente el mayor proveedor de gas de la UE.
A nivel nacional, sólo el 3-4% considera el EEE como una cuestión electoral importante, lo que pone de manifiesto la creciente discrepancia entre el debate público noruego y su posición geopolítica.
El 55% de los noruegos se opone a la adhesión a la UE, que ya rechazaron dos veces en sendos referendos, en 1972 y 1994.
Por su parte, el Partido del Progreso, populista de derechas, fue la segunda fuerza, con un 23,9%, frente al 11,7% de 2021, superando las expectativas.
Sin embargo, su socio de coalición de centro-derecha, el Partido Liberal, pro UE, no alcanzó el umbral del 4% necesario para entrar en el Parlamento, y se quedó con un 3,6%.
El partido ha logrado un fuerte apoyo al prometer recortar drásticamente el gasto público en energías renovables, suprimir el impuesto sobre el patrimonio, endurecer las políticas de inmigración y delincuencia y renegociar el EEE. El partido se opone oficialmente a la adhesión a la UE desde 2016.
Los laboristas recuperaron el impulso tras establecer un gobierno de minoría, de un partido único, en febrero e introducir un plan de subsidios de precio fijo para proteger a los hogares de las facturas de electricidad en alza.
Su perfil también creció, impulsado por el regreso al país del ex secretario general de la OTAN Jens Stoltenberg como ministro de Economía.
Støre necesitará el apoyo del partido socialista, euroescéptico, del Partido de Centro, agrario y contrario a la UE, del Partido Socialista de Izquierda y del Partido Verde, de centro y favorable a la UE.
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(Editado por Martina Monti/Euractiv.com/Euractiv.es)