La crisis de obesidad que golpea a Europa exige más innovación y un enfoque político integral, según expertos

Más de la mitad de los adultos de la UE tienen sobrepeso, mientras que uno de cada seis está clasificado como obeso; es un problema creciente para los profesionales sanitarios

Advocacy
Salud
Euractiv's Advocacy Lab
Más de la mitad de los adultos de la UE tienen sobrepeso, y uno de cada seis es obeso.
Más de la mitad de los adultos de la UE tienen sobrepeso, y uno de cada seis es obeso. [Getty Images: Papatsorn Khunsaard]

Bruselas (Euractiv.com/.es) – Tras varias décadas de iniciativas políticas y de múltiples campañas de salud pública para intentar reducir los elevados niveles de obesidad y sobrepeso en Europa, hasta la fecha poco se ha conseguido, y las cifras siguen preocupando. 

Aunque la política sanitaria es competencia nacional, varias iniciativas políticas de la Unión Europea (UE) podrían tener un impacto positivo para intentar lograr ese objetivo. Entre ellas, el Plan de Salud Cardiovascular de la UE ofrece oportunidades para un planteamiento holístico de la lucha contra la obesidad y el sobrepeso.

Más de la mitad de los adultos de la UE tienen sobrepeso, y uno de cada seis es obeso. Por ello, este reto exige un enfoque nuevo, que integre las tendencias de los consumidores, la innovación nutricional y una política basada en pruebas, según numerosos expertos.

Para sensibilizar sobre el problema, la empresa Herbalife organizó el pasado mes de diciembre en Bruselas una conferencia centrada en la crisis de la obesidad que afecta a Europa. La empresa, especializada en suplementos nutricionales y de control de peso, comercializa suplementos dietéticos y a base de hierbas (HDS) para una amplia gama de problemas, entre ellos la pérdida de peso, la salud digestiva y la salud cardiaca. En la conferencia, los ponentes destacaron la necesidad de contar con sistemas alimentarios inteligentes y estrategias nutricionales específicas.

Poner el foco en la prevención

Entre los puntos más destacados por los especialistas figura la prevención, un etiquetado claro de los alimentos e incentivos fiscales para los alimentos saludables. En ese sentido, los expertos que intervinieron en la conferencia debatieron sobre un estudio reciente según el cual los suplementos ricos en nutrientes provocan pérdida de peso significativa en pacientes de alto riesgo a lo largo de dos años. Por otro lado, los intervinientes destacaron el papel de la educación, la colaboración de la industria y las medidas políticas para promover una alimentación sana y reducir las elevadas tasas de obesidad en toda Europa.

Todos los ponentes coincidieron en que unos sistemas alimentarios más inteligentes y unas estrategias nutricionales específicas pueden favorecer estilos de vida más sanos y contribuir significativamente a los objetivos sanitarios de la UE, aunque insistieron en que hay margen para planteamientos innovadores que han demostrado su eficacia en el control sostenible del peso.

Incluso con acceso a nutricionistas profesionales, muchas personas tienen dificultad para gestionar eficazmente su dieta. A medida que evoluciona el comportamiento de los consumidores, crece la demanda de alimentos compatibles con el estilo de vida actual, que sean cómodos, nutritivos y sabrosos. A medida que se generaliza el uso de fármacos agonistas del GLP-1 para adelgazar, aumenta la importancia de las intervenciones complementarias sobre nutrición y estilo de vida, tanto para ayudar a las personas a mantener la pérdida de peso a lo largo del tiempo como para garantizar una ingesta equilibrada de nutrientes.

En ese sentido, Julian Cacchioli, Vicepresidente de Asuntos Públicos de Herbalife para EMEA, India y APAC, hizo hincapié en el compromiso de su empresa con la nutrición, respaldada por datos científicos, y en su larga historia de ofrecer productos basados en plantas. Cacchioli habló de la importancia de la innovación, la sostenibilidad y la colaboración en la lucha contra la obesidad y de la necesidad de un enfoque holístico.

«Oiremos hablar mucho del control del peso, pero nuestros productos están realmente diseñados para contribuir a una vida más amplia y saludable, y llevamos 45 años ofreciendo nutrición vegetal mucho antes de que estuviera tan de moda como ahora», explicó Cacchioli.

«Hemos trabajado con productos de origen vegetal, y nuestro enfoque demuestra que los alimentos densos en nutrientes junto con una red de apoyo pueden ser muy, muy eficaces para conseguir un estilo de vida más sano. Que una de cada cinco personas sea obesa, a pesar de décadas de esfuerzos políticos para abordar el problema, no es en realidad sólo un problema de salud; es un problema económico, es un problema social y es un problema de productividad. Exige atención urgente», afirmó.

Vencer al cáncer en la edad adulta

Por su parte, la eurodiputada Manuela Ripa (Partido Popular Europeo, PPE) explicó su experiencia en el Comité «Vencer el cáncer». «Allí aprendimos que la obesidad en la infancia puede provocar distintos tipos de cáncer en la edad adulta, así que es algo que realmente hay que abordar. Y lo mejor de la obesidad, diría yo, es que se puede prevenir», dijo Ripa.

«La Comisión Europea ya ha señalado algunas cosas sobre los gravámenes a los alimentos ultraprocesados. También se ha ocupado de las bebidas energéticas, lo cual es un buen punto de partida, pero propongamos otras medidas concretas. Como un etiquetado claro y comprensible de los alimentos, por ejemplo. Otro método podrían ser los incentivos fiscales para que los productos sanos sean más baratos que los insanos», añadió la eurodiputada.

Ripa dejó claro que la obesidad es evitable y subrayó la importancia de la prevención, especialmente en la infancia. Destacó las importantes repercusiones sanitarias y económicas de la obesidad, como los elevados costes sanitarios y la relación entre obesidad y cáncer. La eurodiputada también mencionó la necesidad de legislar para dar seguimiento a iniciativas como la revisión de la directiva sobre productos del tabaco.

Por su parte, el eurodiputado Aurelijus Veryga (Conservadores y Reformistas Europeos, ECR), miembro suplente de la comisión de Sanidad del Parlamento Europeo, también destacó la importancia de la prevención. «Antes de la política, fui director del Centro Colaborador de la OMS para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles (ENT)», explicó. «Nos ocupábamos de los principales factores de riesgo. Y la nutrición era una de esas cuestiones complejas que se asociaba no sólo a las enfermedades oncológicas o cardiovasculares. Cada vez más investigaciones asocian la nutrición con la salud mental y otros ámbitos de la salud

Nutrición y hábitos poco saludables

Veryga, ex ministro de Sanidad de Lituania, aportó una valiosa perspectiva sobre la nutrición y el comportamiento. Explicó lo complejo que es la nutrición y su repercusión en diversos problemas de salud, al tiempo que destacó la importancia de abordar la nutrición desde las primeras etapas, como la lactancia materna y los programas de alimentación escolar. También puso el acento en la necesidad de contar con profesionales de la medicina del estilo de vida y en los retos que plantea el cambio de hábitos debido a los comportamientos adquiridos a edades tempranas. También mencionó el papel de los tecnólogos alimentarios en la reducción de ingredientes poco saludables.

Por su parte, Carel Le Roux, catedrático de medicina metabólica del University College de Dublín y especialista en obesidad, que acaba de publicar un estudio sobre cómo combatir la obesidad con alimentos ricos en nutrientes, explicó que se analizó de forma aleatoria a los pacientes entre distintas intervenciones, y se examinó el efecto de medicamentos, una dieta más equilibrada y ejercicio, y los suplementos ricos en nutrientes. El estudio demostró que los pacientes que tomaron suplementos ricos en nutrientes perdieron casi un 5% de peso en dos años, frente al ligero aumento de peso de los demás grupos.

«Cuarenta pacientes se sometieron a los enfoques nutricionales con suplementos densos en nutrientes, y 90 pacientes se sometieron al enfoque habitual. Todos ellos tenían un riesgo cardiovascular muy alto. Comenzaron con hipertensión, diabetes, apnea del sueño y un índice de masa corporal superior a 35, por lo que presentaban formas graves de la enfermedad de la obesidad», explicó.

«Pero lo realmente importante no es cuánto peso se puede perder en tres meses, sino qué ocurre a los dos años. ¿Puede ser sostenible?», se preguntó Le Roux, al tiempo que subrayó la importancia de la palatabilidad y la sostenibilidad de los alimentos ricos en nutrientes, la necesidad de enfoques basados en pruebas y la importancia de que el paciente elija las opciones de tratamiento.

Por su parte, Betty Chang, responsable del área de investigación del Consejo Europeo de Información sobre la Alimentación (EUFIC), advirtió del estancamiento o descenso de las tasas de actividad física y deporte en Europa y la necesidad de abordar esta cuestión en las políticas públicas. También señaló el impacto del estrés en los hábitos poco saludables y de la falta de apoyo a la gestión del estrés. Chang también abogó por un enfoque holístico que incluya abordar los aspectos de la salud física y mental, y mencionó la necesidad de un etiquetado claro y comprensible de los alimentos y el papel de la contratación pública para hacer más accesibles los alimentos sanos.

Alimentos sanos y asequibles

«Queremos que los alimentos sanos sean más asequibles. Algunos países lo consiguen eliminando el IVA a frutas y verduras, o subvencionando los alimentos saludables, o aplicando el impuesto a los alimentos ricos en grasas, sal y azúcar, para hacer menos atractivos los alimentos poco saludables. Pero otras formas de garantizar la asequibilidad y también de reducir el estrés pasan por garantizar que la gente no sufra penurias económicas», explica Chang.

///

(Editado por Brian Maguire/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)