Los agricultores checos, contra las etiquetas falsas sobre el origen de los alimentos

Los agricultores advierten de que las importaciones se venden a menudo con marcas que sugieren falsamente un origen europeo

EURACTIV.cz
Los agricultores checos protestan contra las etiquetas falsas sobre el origen de los alimentos
Los agricultores checos protestan contra las etiquetas falsas sobre el origen de los alimentos [ [Lukas Kabon/Anadolu via Getty Images]]

Praga (Euractiv.cz/.es) – Los principales grupos agrarios checos, entre ellos la Cámara Agraria de la República Checa y la Asociación Agrícola Checa, se han sumado a una iniciativa de ámbito europeo que reclama normas más estrictas sobre el etiquetado del origen de los alimentos.

La campaña apunta a acabar con los casos de etiquetado engañoso de alimentos. Según las organizaciones agrarias, los productos importados se venden a menudo en la Unión Europea (UE) con etiquetas que sugieren que proceden de otros países europeos, a menudo supuestamente más seguros.

«Los consumidores europeos, incluidos los checos, tienen derecho a conocer el origen de todos los productos del mercado común europeo», aseguró el miércoles Jan Doležal, Presidente de la Cámara Agraria Checa.

«En Europa tenemos normas muy estrictas, que nos permiten garantizar una alta calidad y seguridad alimentaria. Al ocultar el verdadero país de origen, se está engañando a los consumidores«, añadió.

Los agricultores checos sostienen que las etiquetas engañosas no sólo perjudican a los consumidores, sino que crean una competencia desleal para los productores locales, que deben cumplir las estrictas normas de la UE.

La campaña, clasificada oficialmente como Iniciativa Ciudadana Europea con arreglo a la normativa de la UE, está dirigida por la organización italiana Coldiretti en cooperación con grupos de Europa Central, entre ellos grupos de agricultores checos.

Las normas en vigor en la UE sólo exigen indicar el lugar de la operación final de transformación, entre ellos el reenvasado, que puede tener poco que ver con el lugar de producción original del alimento.

Los agricultores afirman que esa laguna permite que las importaciones extracomunitarias inunden el mercado europeo sin revelar su verdadero origen.

«Las importaciones baratas de terceros países, entre ellos Ucrania o los países del Mercosur, ejercen una presión cada vez mayor sobre los agricultores europeos. Si la gente quiere saber lo que realmente compra, el etiquetado de los alimentos debe ser claro y justo», comentó Martin Pýcha, Presidente de la Asociación Agrícola Checa.

En ese mismo sentido, subrayó que los agricultores de la UE se enfrentan a elevados costes de producción debido a la estricta normativa, mientras que las importaciones extranjeras proceden a menudo de regiones con normas y costes más bajos.

«Si los consumidores exigen alimentos europeos de alta calidad, con un etiquetado justo y producidos de forma sostenible, el mercado tendrá que adaptarse», comentó Pýcha.

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(Editado por Daniel Eck/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)