Dassault: Francia se opone a la solución de dos aviones para el proyecto del caza FCAS

El proyecto de 100.000 millones de euros, basado en un avión de combate de última generación, está al borde del fracaso entre sus socios francés y alemán.

Euractiv
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El CEO de Dassault Aviation, Éric Trappier. [Foto: Chesnot/Getty Images]

Berlín (Euractiv)- Construir dos aviones de combate diferentes para sortear los problemas que rodean al Futuro Sistema Aéreo de Combate (FCAS) no es una opción para Francia, según el director ejecutivo de Dassault Aviation, Éric Trappier.

El proyecto de 100.000 millones de euros, basado en un avión de combate de última generación, está al borde del fracaso debido al conflicto existente entre Alemania y Francia. Recientemente, los alemanes plantearon la idea de separar el avión de combate del sistema de combate general, lo que permitiría a ambos países desarrollar sus propios aviones.

Sin embargo, Trappier no está convencido. «Francia no apoya la idea de tener dos aviones», declaró a los periodistas tras la presentación de los resultados anuales de su empresa para 2025.

El conflicto se está produciendo entre los dos gigantes de la aviación encargados del desarrollo del proyecto, Dassault y la alemana Airbus Defence and Space. Sin embargo, los Gobiernos alemán y francés tampoco parecen ponerse de acuerdo sobre la dirección del proyecto.

Los responsables de ambas empresas han declarado anteriormente que su homólogo es libre de abandonar el proyecto.

Intransigencia del socio alemán

Trappier acusa ahora a Airbus Defence de no querer trabajar con su empresa, afirmando que la intransigencia del socio alemán podría significar «la muerte del proyecto».

El proyecto, que vio la luz en 2017 entre Francia y Alemania y en el que participa España, se basa en un avión de combate furtivo de última generación, acompañado de drones autónomos y una nube de combate digital.

Berlín y París también están debatiendo ahora qué requisitos debe cumplir el avión. La disuasión nuclear de Francia y su necesidad de operar desde un portaaviones requieren especificaciones diferentes a las que preferiría Alemania, por ejemplo.

Después de que Alemania eliminara el freno de deuda nacional para el gasto en defensa, liberando alrededor de 500.000 millones de euros, Francia tuvo dificultades para que se aprobara su ajustado presupuesto nacional, lo que puso en duda su capacidad para financiar por sí sola el desarrollo de un nuevo avión de combate.

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(Editado por cm/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)