Las amenazas de Tusk sobre el Pacto de Migración, ¿un órdago estéril?
Las amenazas de Tusk sobre las normas migratorias de la UE no son tan arriesgadas como parecen
Bruselas (Euractiv.com/.es) – Funcionarios de la Comisión Europea eludieron este lunes responder a preguntas sobre qué consecuencias tendría un eventual rechazo de Polonia a aplicar las nuevas normas de migración y asilo de la Unión Europea (UE), probablemente porque saben que es improbable que las amenazas del primer ministro polaco, Donald Tusk, en ese sentido se materialicen.
El Pacto de Migración y Asilo de la UE supone una revisión a fondo de las normas de inmigración que los ministros europeos del ramo aprobaron en mayo pasado, a pesar de las objeciones polacas.
Si nada lo impide, las nuevas normas entrarán en vigor el año que viene, aunque España ha pedido que se adelante esa fecha a este año.
En el centro de la disputa está el «mecanismo de solidaridad», que permite a los países de la UE saturados por las demandas de asilo -entre ellas España, Italia o Grecia- que otros Estados miembros acojan a algunos de ellos o les proporcionen ayuda financiera o logística.
Las «amenazas» de Tusk
El pasado viernes, en Gdansk, Tusk advirtió a la Presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, de que «Polonia no implementará el Pacto de Migración para que apliquen cuotas adicionales de inmigrantes en Polonia«, según informó Euronews.
Tomadas al pie de la letra, las declaraciones de Tusk suenan, en principio, a desafío de las normas comunitarias.
A menos que no se le pida a Varsovia que «aplique cuotas adicionales de inmigrantes».
En su función de primer ministro, a Tusk le conviene que la opinión pública de su país crea que está librando una ardua batalla contra los grises funcionarios de Bruselas que pretenden obligar a su país a aceptar más demandantes de asilo.
Pero como ex presidente del Consejo Europeo, Tusk también puede meterse en el papel de eurócrata, para saber cómo debe «modular» sus mensajes.
En ese sentido, en una rueda de prensa celebrada este lunes en Bruselas, dos portavoces de la Comisión tacharon de «especulativas» las preguntas sobre lo que haría el Ejecutivo comunitario si Tusk incumpliera las normas migratorias.
Puede que la Comisión Europea esté haciendo sus propias conjeturas: Tusk no va de farol, sino que habla en clave. Quiere que Bruselas le garantice que tendrá en cuenta las reticencias polacas a la hora de aplicar el Pacto.
¿Qué significa «solidaridad»?
«El mecanismo de solidaridad no obligará a Polonia ni a ningún otro país a aceptar demandantes de asilo de otros socios», explica a Euractiv-Bruselas Vít Novotný, experto en temas de política migratoria del Centro Wilfried Martens, un think tank de centro-derecha.
El Centro está afiliado al Partido Popular Europeo, al que también pertenece la Plataforma Cívica de Tusk.
«El mecanismo de solidaridad siempre permite a un país no aceptar inmigrantes a través del mecanismo de distribución», explica Novotný.
«Siempre permite a un país elegir otras opciones de solidaridad», entre ellas una aportación económica compensatoria, o la donación de material (helicópteros, por ejemplo)», agrega.
El Pacto contiene además varias disposiciones que limitarían las obligaciones de Polonia de proporcionar ayuda, añade.
El país ha acogido a un gran número de refugiados procedentes de Ucrania, con la que Polonia comparte una extensa frontera. Esos refugiados no son inmigrantes irregulares ni solicitantes de asilo, ya que los ucranianos pueden permanecer en la UE en virtud de la Directiva sobre protección temporal.
Por otra parte, el régimen de Bielorrusia, aliado de Moscú, está empujando a cientos de inmigrantes irregulares hacia la frontera polaca, en lo que Varsovia y Bruselas consideran una forma de guerra híbrida.
Un territorio desconocido
«El Pacto de Migración y Asilo insta a Bruselas a tener eso en cuenta a la hora de aplicar el mecanismo de solidaridad», agrega Novotný.
Cuando un país del bloque comunitario se ve desbordado por los flujos migratorios, Bruselas debe hacer una evaluación para determinar de qué manera otros Estados miembros pueden eventualmente arrimar el hombro.
«Existe una larga lista de criterios en el Mecanismo de Gestión del Asilo y la Migración que se tienen en cuenta a la hora de establecer lo que tienen que hacer otros países», explica el experto. «La presencia de refugiados ucranianos forma parte de ello, es uno de los criterios», agrega.
Sin embargo, «se desconoce con exactitud cuál es su efecto» porque el nuevo mecanismo aún no se ha utilizado.
«Estamos en territorio desconocido», advierte Novotný.
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[Editado por DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]