EE. UU. e Irán acuerdan una tregua de última hora tras las amenazas apocalípticas de Trump

Estados Unidos e Irán acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas, y Teherán reabrirá temporalmente el estratégico estrecho de Ormuz. El precio del petróleo cayó rápidamente tras el anuncio de la tregua.

Euractiv
WH Briefing Iran 4/6/26
Donald Trump. [Foto: om Williams/CQ-Roll Call, Inc via Getty Images]

(AFP)- Estados Unidos e Irán acordaron el martes un alto el fuego de dos semanas, apenas una hora antes de que expirara el plazo fijado por el presidente Donald Trump para arrasar el país rival, a cambio de que Teherán reabriera temporalmente el estratégico estrecho de Ormuz.

Tras más de un mes de intensos ataques por parte de Estados Unidos e Israel, Irán afirmó que había acordado entablar conversaciones con Washington, que comenzarían el viernes en Pakistán, con el fin de poner fin al conflicto. Trump afirmó que había hablado con los líderes de Pakistán, quienes «me pidieron que detuviera la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán».

«Siempre que la República Islámica de Irán acepte la APERTURA COMPLETA, INMEDIATA y SEGURA del estrecho de Ormuz, acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de dos semanas», escribió Trump en su plataforma Truth Social.

El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, confirmó el paso seguro durante dos semanas de los buques por el estrecho de Ormuz, la puerta de entrada de una quinta parte del petróleo mundial que Teherán cerró en represalia por la guerra iniciada el 28 de febrero. «Si se detienen los ataques contra Irán, nuestras poderosas Fuerzas Armadas cesarán sus operaciones defensivas», afirmó Araghchi.

Trump afirmó que Estados Unidos estaba «muy avanzado» en la negociación de un acuerdo a largo plazo con Irán, que había presentado un plan de 10 puntos que, según él, era «viable».

Sin embargo, Irán hizo públicos unos puntos que adoptaban posiciones maximalistas, como el levantamiento de las sanciones, la garantía del «dominio» del país sobre el estrecho de Ormuz y la retirada de las fuerzas estadounidenses de la región.

Cae el precio del petróleo

El precio del petróleo cayó rápidamente tras el anuncio de Trump sobre el alto el fuego. Los costes en las gasolineras habían aumentado considerablemente desde el inicio de la guerra para los estadounidenses de a pie, lo que ejercía una fuerte presión política sobre Trump.

No hubo una respuesta inmediata por parte de Israel, que había animado a Trump a entrar en guerra contra Irán, cuyos clérigos chiítas gobernantes apoyan a grupos armados antiisraelíes en todo Oriente Medio.

Trump había fijado un plazo a Irán para que abriera el estrecho de Ormuz antes de las 20:00 horas, hora de Washington (medianoche GMT), o las 03:30 de la madrugada en Teherán.

Anteriormente había amenazado con destruir todas las centrales eléctricas y puentes de este país de 90 millones de habitantes, lo que constituiría un crimen de guerra contra instalaciones de uso principalmente civil.

Trump también había proferido amenazas impactantes incluso para sus propios estándares provocadores, lo que suscitó advertencias de que estaba incitando al genocidio —lo que podría llevar algún día a cargos por crímenes de guerra contra los militares estadounidenses que acaten sus órdenes.

«Esta noche morirá toda una civilización, para no volver jamás. No quiero que eso suceda, pero probablemente sucederá», había escrito Trump. Esta retórica supuso una escalada con respecto a una publicación plagada de palabras gruesas dos días antes. El papa León XIV afirmó que «esta amenaza contra todo el pueblo de Irán» era «verdaderamente inaceptable».

Mediación pakistaní

Pakistán, que ha forjado una estrecha relación con Trump y es sensible a los acontecimientos en el vecino Irán, se ha ofrecido como mediador.

«Los esfuerzos diplomáticos para una resolución pacífica de la guerra en curso en Oriente Medio avanzan de forma constante, firme y contundente», declaró el primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, al tiempo que animaba públicamente a Trump a posponer los ataques.

Estados Unidos e Israel atacaron infraestructuras clave incluso antes de que venciera el plazo fijado por Trump, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó los ataques contra vías férreas y puentes que, según él, eran utilizados por la Guardia Revolucionaria Islámica.

El ejército israelí también emitió una inusual declaración de pesar tras reconocer que había atacado una sinagoga en Teherán, afirmando que su objetivo era un alto mando iraní. Irán alberga alrededor de 100 sinagogas para su histórica minoría judía.

Los ataques a infraestructuras comunicados por las autoridades iraníes el martes incluyeron un ataque estadounidense-israelí contra un puente a las afueras de la ciudad de Qom y otro contra un puente ferroviario en el centro de Irán que causó la muerte a dos personas.

La muerte «no es una broma»

La estudiante universitaria Metanat, cuya compañera de clase murió hace dos semanas en un ataque, declaró a AFP antes de que Trump suspendiera los bombardeos que se sentía «aterrorizada, y así debería sentirse todo el mundo en el país».

La joven de 27 años, que se negó a dar su apellido, dijo que, en lo que respecta a los ultimátums de Trump, «algunas personas piensan que son una broma», pero «la muerte no es una broma».

Los medios estatales publicaron fotos que supuestamente mostraban a grupos de iraníes formando cadenas humanas para proteger las centrales eléctricas. Esta muestra de patriotismo ante los ataques se produjo varios meses después de que el Gobierno iraní reprimiera violentamente las protestas masivas, con grupos de derechos humanos informando de miles de muertos.

Un acuerdo de paz, de concretarse, mantendría en pie la República Islámica a pesar de las esperanzas de Israel y Estados Unidos de derrocarla.

Estados Unidos e Israel afirmaron que atacaron Irán para debilitar su capacidad militar. Trump ha alegado que Irán estaba a punto de fabricar la bomba atómica, una afirmación que no respalda el organismo de control nuclear de la ONU ni la mayoría de los observadores.

Irán ha respondido a la guerra atacando a los Estados árabes del Golfo que acogen a tropas estadounidenses. Israel, a su vez, ha lanzado una gran ofensiva en el Líbano, prometiendo controlar el territorio desde el que Hezbolá, vinculado a Irán, ha lanzado cohetes.

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(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)