El calentamiento global pone en peligro la supervivencia del turismo europeo de nieve
Berlín/París/Viena (Euractiv) / (EuroEFE).- Los inviernos más suaves y la falta de nieve amenazan la supervivencia económica de las estaciones de esquí de toda Europa, y aunque algunos países intentan paliar la situación con subvenciones o desgravaciones fiscales, muchas estaciones de esquí de las zonas bajas podrían tener que cerrar en los próximos años, según vaticinas numerosos expertos.
En lo que va de año, se han batido récords de temperatura en Europa. Los meteorólogos señalan que los inviernos europeos son cada vez más suaves, secos y con menos precipitaciones.
Parte de nieve 20/01/23
❄ Espesores de 90 a 130 cm
➕Entre 40 y 50 cm de nieve nueva
⛷ Abiertos 101 km
🚙 Accesos por carretera con cadenas, cerrado Puerto de la Bonaigua
⚠️ Riesgo de aludes 4/5➕INFO https://t.co/hsePD2XZnz
📲 APP Baqueira Beret https://t.co/lSnYw6qeOv pic.twitter.com/PSQH934yAN— Baqueira Beret (@baqueira_beret) January 20, 2023
No son buenas noticias para las estaciones de esquí, cuya “materia prima” básica es la nieve. El tangible calentamiento global también es negativo para la fabricación artificial de nieve. En Italia, los operadores de teleféricos perdieron cerca del 40% de su facturación de temporada durante el periodo navideño debido a la falta del “oro blanco”.
«El sector de la montaña es el primero en sufrir los problemas. La caída de nieve es cada vez más aleatoria, las precipitaciones menos frecuentes pero más intensas, el límite lluvia-nieve aumenta, los glaciares se derriten», explica a EURACTIV un portavoz de la Asociación Nacional de Alcaldes de Estaciones de Montaña de Francia.
Intervention de @JoelRetailleau, Directeur général de l'@anmsm au sujet de la fréquentation des stations de montagne pour les vacances de Noël 2022 sur @bfmbusiness.
Retrouvez également l'alerte presse de l'Observatoire des Stations de Montagne : https://t.co/ubv7e8mt4B https://t.co/no84Ankc7B— ANMSM (@anmsm) January 12, 2023
LAS MAYORES “POTENCIAS” DEL SECTOR
En Europa hay cerca de 3.900 estaciones de esquí. Entre los países de la UE, la mayoría están en Alemania, Italia, Francia y Austria. Las más amenazadas son las situadas a menor altitud, ya que la línea de nieve, que marca la zona con manto DE nieve permanente, se desplaza unos 150 metros hacia arriba con cada aumento de 1 grado centígrado.
«Ya estamos experimentando inviernos más cálidos, que se intensificarán más allá de 2030. Esto provocará un mayor deterioro de las condiciones para esquiar. Hacia finales de siglo, sólo serán sostenibles las estaciones de esquí de gran altitud», escribe en un análisis el Instituto Eslovaco de Política Medioambiental.
Los datos de cientos de estaciones de los países alpinos entre 1971 y 2019 muestran que la capa de nieve retrocede cerca del 8,4% cada década entre noviembre y mayo.
En Austria, el número de días con cobertura de nieve completa ha disminuido en un promedio de 40 días desde 1961. El descenso es especialmente drástico en altitudes inferiores a 1.500 metros.
Según el estudio realizado por la Universidad de Innsbruck, la duración del manto de nieve natural disminuiría un 70% de aquí a 2100 a una altitud de 1.000 metros si el calentamiento no se limita a 2 grados centígrados.
#Meteo #Cronaca diretta: #Liguria, è arrivata la neve fino alle porte di #Genova, il #Video #Ansa https://t.co/iNaCiZAwUz
— IL METEO.it (@ilmeteoit) January 19, 2023
GRAVE PERJUICIO ECONÓMICO
Si las estaciones de esquí no pueden contar con una abundante capa de nieve natural en invierno, la única opción es la nieve artificial, «una tabla de salvación», como la describe la Asociación Finlandesa de Estaciones de Esquí, sin la cual muchas estaciones de montaña no podrían sobrevivir ni siquiera hoy en día.
«La calidad de los sistemas técnicos de nieve artificial desempeñará un papel cada vez más importante. Esto requerirá una inversión masiva en tecnología moderna y en depósitos de retención de agua que retengan el agua en el paisaje», explica en declaraciones a EURACTIV.cz, Martin Koky, responsable de la estación de esquí checa Klínovec.
Sin embargo, la producción de nieve artificial es cara. Por otro lado, las estaciones de esquí tienen que hacer frente en los últimos meses a los muy elevados precios de la energía mientras aún no se han recuperado plenamente de los cierres provocados por la pandemia del COVID-19.
Esa combinación de factores negativos ha provocado un fuerte aumento de los precios en muchas estaciones de esquí.
Algunos países ya han aprobado ayudas para intentar mitigar el impacto de la “crisis de nieve” en el sector. En Italia, se aprobaron 200 millones de euros en cuatro años para un fondo para la modernización, seguridad y desmantelamiento de remontes e instalaciones de nieve artificial.
After a difficult first month of the season with warm temperatures, it's finally colder and snowier in Bulgaria. @Bansko opened Piste 10 today. pic.twitter.com/RTqBOkVCjm
— Snow Forecast.com (@SnowForecast) January 14, 2023
La asociación italiana de teleféricos Federfuni, sin embargo, pide ayudas urgentes para paliar la subida de los precios de la energía derivados en gran medida de la guerrea de Ucrania, por ejemplo en forma de desgravaciones fiscales. Ese tipo de ayuda fue aprobada recientemente en Eslovaquia, que ha rebajado el IVA de las estaciones de esquí en un 10%.
Las estaciones de esquí francesas, por su parte, se quejan de que los planes de ayuda gubernamentales las han ignorado, lo que provocó un «aumento vertiginoso de las facturas energéticas».
Además de la actual crisis energética, se necesitan soluciones a largo plazo. Martin Koky cree que algunas estaciones de esquí podrían tener que volver a centrarse en parte en la temporada de verano.
«Espero que podamos abrir un debate pragmático sobre cómo transformar las regiones de montaña dependientes del turismo (invernal) en destinos para todo el año», asegura, al tiempo que añade que si la estación de esquí de Klínovec no obtiene beneficios en verano, no podrá pagar las facturas en invierno.
Editado por F.Heller