El peligroso auge de la extrema derecha en Grecia y la supervivencia de la izquierda

EUROEFE EURACTIV
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Greece holds general election
Greece holds general election

Atenas (Euractiv)/(EuroEFE).- Los conservadores griegos lograron alzarse con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones de este domingo con una histórica mayoría absoluta. Sin embargo, el hundimiento de la oposición de izquierdas, combinado con el ascenso de la extrema derecha, proyecta oscuras sombras en el nuevo Parlamento.

Nueva Democracia (PPE) del Primer Ministro griego, Kyriakos Mitsotakis, obtuvo 158 escaños de los 300 que componen el Parlamento. Como principal fuerza de oposición se mantiene el partido de izquierdas Syriza (Izquierda Unitaria), con 48 escaños, seguido de los socialistas, con 32, los comunistas (KKE), con 20, y un nuevo y pequeño partido de izquierdas (Plefsi Eleftherias), con ocho escaños.

Pero en el lado derecho del espectro político, la entrada de dos grupos de extrema derecha creó lo que el sitio web de noticias News247 describió como «parlamento monstruoso».

El partido «Los Espartanos», que obtuvo 12 escaños, está considerado la continuidad del antiguo partido neonazi Amanecer Dorado, tachado de organización criminal.

El hombre que está detrás es Elias Kasidiaris, un antiguo miembro destacado de Amanecer Dorado que ha estado encarcelado, pero al que todos estos años se le ha permitido difundir propaganda de extrema derecha en Internet desde la cárcel.

Según una reciente sentencia judicial, Amanecer Dorado y Elias Kasidiaris no podían presentarse a las elecciones, y no lo hicieron en la primera vuelta de mayo.

Sin embargo, en la segunda vuelta, cientos de miles de carteles en todo el país informaron al electorado de que Kasidiaris apoyaba a un partido creado hace un par de semanas llamado «Los Espartanos».

El jefe de Los Espartanos, Vasilis Stiga, incluso dio las gracias al condenado Kasidiaris en su primer mensaje tras las elecciones: «Quiero agradecer a Elias Kasidiaris su apoyo. Fue el combustible que nos dio el impulso para alcanzar el resultado de hoy».

Otro partido que llamó la atención de los analistas fue «Niki», que obtuvo 10 escaños.

La formación hace hincapié en las tradiciones ortodoxas cristianas, tiene una postura dura contra los inmigrantes, se opone al aborto y promueve la ortodoxia como elemento unificador del pueblo balcánico.

Además, se ha opuesto al apoyo a Ucrania en la guerra con Rusia. Informes de la prensa griega sugieren que recibe apoyo financiero de organizaciones para-religiosas o incluso de algunos empresarios rusos. La Iglesia Ortodoxa oficial ha mantenido las distancias con el partido.

El tercer partido, la «Solución Griega» (12 escaños), también está considerado ultranacionalista y pertenece a los Conservadores y Reformistas Europeos (ECR).

Aunque más moderada que las otras dos, la Solución Griega es prorrusa y tiene una narrativa xenófoba y anti-migración.

CONMOCIÓN EN LA IZQUIERDA

Mientras tanto, en la oposición de izquierdas el partido Syriza redujo sus apoyos.

Su líder, Alexis Tsipras, aseguró tras la derrota que «cuando la derecha y la extrema derecha avanzan, las fuerzas democráticas deben organizar su resistencia«.

Está previsto que el partido inicie pronto procedimientos internos de renovación, al tiempo que numerosos analistas sugieren que el liderazgo de Tsipras podría estar en la cuerda floja.

Sin embargo, el líder del partido aseguró que se someterá «al juicio» de los miembros del partido, con lo cual dejo entrever que no está dispuesto a dimitir.

Los socialistas (Pasok) mantuvieron el apoyo logrado en la primera vuelta y no se beneficiaron de las pérdidas electorales de Syriza.

La prensa griega de izquierdas señala que la izquierda y los socialistas deberían ahora trabajar juntos y evitar una mayor fragmentación.

Sin embargo, ese proyecto de unidad será difícil de llevar a cabo, teniendo en cuenta que el Pasok aspira a convertirse en el principal partido de la oposición aprovechando el hundimiento de Syriza.

«Contra el giro a la extrema derecha, lo que se necesita es una resistencia progresista«, señala un artículo de opinión publicado en la web de noticias In.gr.

Por otro lado, informaciones de la prensa contraria al Gobierno sugieren que  Mitsotakis intentará ahora presentarse como un «liberal al estilo (Emmanuel) Macron» que representa la única garantía de una oposición fragmentada de los extremos, la «izquierda tóxica» y la «extrema derecha oscura».

Otros estiman que el ascenso de la extrema derecha podría presionar al gobierno a adoptar postulados más radicales, para mantener a raya a la extrema derecha.

Editado por F.Heller