El PP acepta que Vox entre en sus gobiernos autonómicos si lo exige para desbloquear las investiduras
Génova responde así al último órdago del propio Abascal y mueve ficha tras las elecciones de Castilla y León. El PP acabó la noche con buen sabor de boca al cumplir sus objetivos y contener por primera vez en dos años el avance de Vox. Los de Abascal no alcanzaron la barrera del 20% que aspiraban a superar, aunque lograron su mejor resultado histórico en unas autonómicas.
Madrid (Servimedia) – La dirección nacional del PP no pondrá “problema” a la entrada de Vox en los gobiernos autonómicos de Extremadura, Aragón y Castilla y León si su líder, Santiago Abascal, lo exige para “desbloquear” las investiduras de sus barones y garantizar la “estabilidad” política de los tres territorios, según fuentes populares consultadas por Servimedia.
Génova responde así al último órdago del propio Abascal y mueve ficha tras las elecciones de Castilla y León. El PP acabó la noche con buen sabor de boca al cumplir sus objetivos y contener por primera vez en dos años el avance de Vox. Los de Abascal no alcanzaron la barrera del 20% que aspiraban a superar, aunque lograron su mejor resultado histórico en unas autonómicas.
Ahora que el calendario electoral está despejado hasta las elecciones de Andalucía –que podrían celebrarse entre el 31 de mayo y el 14 de junio–, los populares presionan a Vox para cerrar cuanto antes la segunda ronda de acuerdos autonómicos. Mientras tanto, lanzan una pregunta para reforzar su relato sobre el bloqueo que, según sus análisis internos, ha lastrado las expectativas de Vox en Castilla y León: “¿Si no quieren gobernar, para qué sirven?”.
“¡Ya está bien!”. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, repitió esta expresión hasta en tres ocasiones durante su discurso ante la Junta Directiva Nacional, el máximo órgano del partido entre congresos. Allí sostuvo que el mandato de las urnas en las tres comunidades es que “el PP lidere los gobiernos con el apoyo de Vox” y advirtió de que “todo lo demás” es “ruido” e “interpretaciones partidistas”.
El jefe de la oposición volvió a reclamar “responsabilidad” a Vox y reprochó a los de Abascal que “solo han puesto excusas” y han hecho a los españoles “cautivos” de sus estrategias electorales, cuando su “obligación” es dar estabilidad a las autonomías. “Ya le fallamos a la gente en julio de 2023 y no podemos volver a fallar”, remató.
Le abre la puerta
Mientras Feijóo urgía a acelerar los acuerdos, Abascal aseguró ante la prensa que su partido “va a gobernar en las tres regiones”, lo que implica su entrada en los tres ejecutivos autonómicos tras un acuerdo programático. Y lejos de rehuir el envite, Génova le abre la puerta.
“Si la exigencia de Vox para desbloquear las investiduras es conseguir sillones en un Gobierno presidido por eso que ellos llaman el ‘PSOE azul’, nosotros no pondremos problema si eso garantiza estabilidad para los tres territorios. Los ciudadanos están por encima de los partidos”, respondieron fuentes de la dirección nacional.
La posición oficial del PP es que no existe interés en ceder consejerías a Vox, pero dentro del partido cunde la idea de que integrar a los de Abascal en los ejecutivos autonómicos podría desgastar su marca, neutralizar su discurso y facilitar el llamado ‘abrazo del oso’ que los populares ya ejecutaron con Ciudadanos antes de su extinción de facto, según señalan varios cargos consultados.
La presidenta extremeña, María Guardiola, ya ha ofrecido a Abascal la posibilidad de entrar en su Ejecutivo con una representación proporcional al resultado electoral. Más reacios se muestran Jorge Azcón (Aragón) y Alfonso Fernández Mañueco (Castilla y León), aunque ninguno descarta esa opción. En Aragón, de hecho, las conversaciones están avanzadas y desde el entorno de Azcón confirman que “si el requisito imprescindible es entrar en el Gobierno, no será un obstáculo para alcanzar un acuerdo”, en línea con la posición de Génova.
Lo que la dirección nacional no vería con buenos ojos es que Vox provoque asimetrías entre territorios, entrando en unos gobiernos y en otros no. Por ahora, sin embargo, esta posibilidad no se ha planteado en las mesas de negociación, según las mismas fuentes.
El relato
Aún con la resaca electoral de Castilla y León, todas las cartas siguen encima de la mesa y el PP prepara también el relato por si Vox decide quedarse fuera de los ejecutivos autonómicos. “Tendrán que explicarlo”, advierten varios cargos del partido. La estrategia será aún más dura si finalmente Vox bloquea la formación de gobiernos autonómicos, como ocurrió con la investidura de Guardiola a una semana de las elecciones de Castilla y León. Génova dice que sus ‘trackings’ internos contemplan una bajada importante de Vox en porcentaje de voto justo después de tomar esta decisión, aunque también podría estar vinculada a su crisis orgánica.
“La gente está harta de pedir una cerveza y que luego no se la abran”, resume un dirigente del PP sobre las dificultades que Vox está poniendo para cerrar acuerdos, especialmente en Extremadura, que sigue sin gobierno casi tres meses después de las elecciones. “Los ciudadanos penalizan a los que no son partidos serios”, incidió este lunes el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. “Cuando te dan su voto es para construir, no para destruir”.
Extremadura y Aragón tienen como fecha límite la primera semana de mayo para cerrar un acuerdo. En Castilla y León, los plazos son más amplios y el primer intento de investidura de Mañueco podría retrasarse hasta el 7 de mayo, ya en plena precampaña de las elecciones andaluzas, lo que podría retrasar el acuerdo hasta después de su celebración.
“Jugar con la gobernabilidad de Extremadura y Aragón para hacer campaña en Castilla y León no lo merecen ni los votantes del PP ni los de Vox. Y espero que ahora no se utilice también Castilla y León para hacer campaña en Andalucía. Ya está bien”, advirtió este lunes Feijóo a Abascal.
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(Editado por PTR/clc/Servimedia y Fernando Heller)