El PPE reajusta su brújula electoral y apunta a las europeas de junio
Bruselas (Euractiv/EuroEFE).- ¿Lluvia de ideas o fuerte tormenta con turbulencias? El grupo del Partido Popular Europeo (PPE) sigue trabajando contrarreloj para perfilar todos los detalles de la que será su “brújula” electoral de cara a los comicios europeos de junio próximo.
El hecho es que, a falta de cinco meses para la gran cita con las urnas europeas, el PPE, la mayor familia política de la UE, seguida de los socialistas (S&D), está inmerso en un intenso y profundo debate para pulir y ajustar la versión final de su programa electoral.
El debate es de calado, y muchos de sus miembros no ocultan sus diferencias de criterio en algunos de los puntos más candentes de su futura “hoja de ruta” para junio.
Algunos miembros de la formación habrían incluso rechazado cambios o enmiendas al primer borrador del manifiesto presentadas fuera de plazo, según han comentado a Euractiv algunas fuentes muy próximas a la formación conservadora europea.
Protektionismus und nationaler Egoismus führen zum Abstieg. Dann würden wir in Deutschland erst so richtig spüren, wie stark wir von Europa und offenen Märkten profitieren. Nationalismus, so wie ihn die AfD offen ausspielt, schadet jedem ganz persönlich. https://t.co/7nEK7HJ4gY
— Manfred Weber (@ManfredWeber) January 24, 2024
Durante un debate sobre el manifiesto electoral, el Secretario General del PPE, Thanasis Bakolas, pidió escuchar a todas las partes e instó a sus compañeros de bancada a aceptar las enmiendas, incluso fuera de plazo, según explicó un funcionario del partido, que solicitó el anonimato.
La misma fuente del PPE señaló que Bakolas mencionó que «todos los partidos tienen voz» y rechazó cualquier tipo de «grupo de trabajo informal que redacte (propuestas) políticas a puerta cerrada».
Contactado por Euractiv, Bakolas no quiso hacer comentarios, pero dejó claro que el debate en el seno del PPE: «Sigue (adelante) en pie de igualdad (para todos sus miembros y escuchando todos los puntos de vista)».
Uno de los principales puntos de fricción fue una propuesta de sustituir la unanimidad en el voto por mayoría cualificada en asuntos de política exterior y seguridad.
«¡Europa sólo puede representar sus intereses en el mundo si habla con una sola voz! Europa no debe permitir que la dividan ni que la paralicen», se asegura en el borrador inicial del manifiesto, en el cual se añade que el partido «abogaría por tanto por sustituir el principio de unanimidad en las decisiones de política exterior y de defensa por la votación por mayoría cualificada«.
Esa modalidad de votación requeriría que 15 de los 27 Estados miembros estuvieran de acuerdo, siempre que representaran más del 65% de los 450 millones de habitantes de la UE. El sistema favorece sobre todo a Francia y Alemania, los dos países más poblados de la UE.
🇺🇦 The European Union should invest in the economy of Western Ukraine!
“The Ukrainian budget should be stabilised by the EU with the agreement on the €50 billion support package,” says @ManfredWeber.
Read: https://t.co/khsh9LHYRc #StandWithUkraine pic.twitter.com/BftCfJf3wD
— EPP Group (@EPPGroup) January 25, 2024
LA MAYORÍA CUALIFICADA, MANZANA DE LA DISCORDIA
El año pasado, nueve Estados miembros pidieron un cambio en la toma de decisiones de política exterior para hacerla «más rápida y eficaz».
Aunque varios partidos del grupo subrayaron la necesidad de introducir esa modificación, una fuente del PPE comentó a Euractiv que otros miembros de la misma familia conservadora manifestaron su abierto rechazo.
«Las voces de la oposición representan a una minoría e ignoran el hecho de que el grupo de nuestro partido en el Parlamento Europeo ha votado a favor de la mayoría cualificada», añadió la fuente del PPE.
Algunas delegaciones de los países nórdicos expresaron sus reservas ante la medida, comentó a Euractiv una fuente cercana al expediente en Berlín.
APOYO ALEMÁN
Los conservadores alemanes (CDU/CSU) son uno de los más firmes defensores de ampliar el voto por mayoría cualificada a los asuntos de política exterior. Ambos partidos hermanos llevan tiempo presionando en este sentido e incluyeron el asunto en su programa conjunto de las elecciones europeas de 2019.
La CDU incluso lo incluyó como una de sus prioridades en el capítulo sobre la UE del borrador de su nuevo manifiesto de partido, que se aprobará en los próximos meses.
«Los procedimientos de toma de decisiones deben simplificarse y acelerarse, incluso mediante decisiones por mayoría en política exterior y de seguridad«, reza el borrador del texto, que probablemente servirá como guía para la CDU durante la próxima década.
«En un mundo cambiante, Europa corre el riesgo de verse cada vez más dividida entre los intereses de superpotencias no europeas. Si queremos que se nos siga considerando un actor (relevante) en la escena política mundial, tenemos que hablar con una voz fuerte, como Europa (unida)», declaró a Euractiv Jürgen Hardt, portavoz de política exterior y diputado de la bancada del CDU/CSU en el Bundestag.
El político alemán añadió que la capacidad de veto de cada Estado miembro «nos ha hecho vulnerables al chantaje interno».
«Por eso, las decisiones por mayoría cualificada en política exterior europea son esenciales si, tras un intenso debate, el compromiso alcanzado sigue sin ser aceptable para todos», señaló.
Los conservadores alemanes intentan presionar a favor de la mayoría cualificada entre el resto de miembros del PPE.
«Es importante que una Europa unida y fuerte hable con una sola voz en el mundo y sea percibida como tal. Seguiré haciendo campaña en este sentido con los demás partidos hermanos», declaró Hardt.
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📅 Feb 21, 15:00 CET
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— EPP Group (@EPPGroup) January 25, 2024
UN SISTEMA MUY PESADO
El debate «unanimidad versus mayoría cualificada» no es nuevo, y ha sufrido diversos altibajos en función de las crisis a las que se ha enfrentado la UE en los últimos años.
A pesar de este renovado impulso a favor del cambio por parte de algunos sectores del PPE, de otros grupos políticos y de algunos Estados miembros, el objetivo sigue lejos.
Aunque los Estados miembros y las instituciones de la UE están de acuerdo en que el bloque suele actuar con demasiada lentitud, sobre todo en las crisis políticas internacionales, intentos previos para cambiar el sistema de votación han fracasado porque los países más pequeños, y hace años los Estados de Europa del Este, temen que no se tengan en cuenta sus prioridades políticas y sus intereses nacionales.
Los defensores del voto por unanimidad afirman que esa regla fomenta negociaciones más duras, aumenta la legitimidad democrática y refuerza la imagen de unidad exterior.
Quienes se oponen afirman que podrían salir perdiendo si todas las decisiones se tomaran por mayoría cualificada, un sistema que ahora se utiliza para gran parte de asuntos de la UE pero no para otros ámbitos concretos, entre ellos política exterior y de seguridad, ya que afectan a asuntos de soberanía nacional.
Sin embargo, cualquier acuerdo jurídicamente vinculante al respecto requeriría la ratificación de los 27 Estados miembros de la UE.
Un obstáculo adicional es que algunos Estados miembros de la UE probablemente tendrían que organizar un referéndum sobre la cuestión si se requiere un cambio en el Tratado – un paso que en 2005 provocó el rechazo del Tratado Constitucional, por Francia y los Países Bajos.
OTRAS ALTERNATIVAS
Los detractores de la medida argumentan que el bloque no tendría que cambiar necesariamente sus normas para ser más eficaz en su política exterior.
En su lugar, podría recurrir a tres opciones distintas previstas en los Tratados de la UE.
Una sería la abstención constructiva; cuando un Estado miembro no está de acuerdo con una acción colectiva, opta por abstenerse en lugar de vetar.
Esa opción nunca se tuvo que usar hasta que el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, abandonó la sala del Consejo Europeo en diciembre pasado, cuando estaba a punto de tomarse una decisión sobre la apertura de las negociaciones de adhesión de Ucrania, a sabiendas de que el resto de líderes europeos seguirían adelante y votarían a favor.
Otra opción sería aplicar una excepción especial concedida por los líderes de la UE o el jefe de la diplomacia europea, o mediante una “cláusula pasarela” cuando los líderes de la UE adopten una decisión que permita a los Estados miembros actuar por mayoría cualificada en casos concretos de política exterior.
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Editado por Fernando Heller