El "regreso a Europa" de Polonia será un camino sembrado de obstáculos
Varsovia (Euractiv/EuroEFE).- El anunciado “regreso a Europa” de Polonia, si finalmente el expresidente del Consejo Europeo Donald Tusk logra formar un gobierno estará plagado de problemas, vaticina un experto entrevistado por Euractiv.pl
La mayoría de medios de comunicación extranjeros describieron el posible final de la etapa del gobierno conservador de Ley y Justicia (PiS) como un soplo de aire fresco, con la esperanza de que la Plataforma Cívica (PO) de Tusk acabe con la posición hostil a Bruselas que ha mantenido el PiS en los últimos años.
Pero las cosas no serán color de rosa para Tusk si logra formar gobierno.
«La llegada al poder de la actual oposición no significa que la posición de Varsovia en varios asuntos clave vaya a cambiar tan drásticamente como Bruselas podría esperar», explicó a Euractiv.pl Sławomir Domaradzki, analista político de la Universidad de Varsovia.
Una de las cuestiones más espinosas es la migración, ya que Polonia y Hungría fueron los dos países que se opusieron frontalmente a la reforma de la migración y el asilo propuesta por la Comisión Europea. El PiS se ha negado a aceptar más solicitantes de asilo, y tampoco ha aceptado contribuir económicamente a la gestión de la carga financiera en Europa.
Liczy się tylko zwycięstwo! pic.twitter.com/MP2Iz2gAgb
— Donald Tusk (@donaldtusk) October 13, 2023
¿DONAL TUSK (O TRUMP)?
Durante la campaña electoral, el PiS amenazó a los polacos con que Tusk sucumbiría a la presión de la UE y permitiría la entrada en Polonia de miles de inmigrantes irregulares si llegaba al poder.
«PO básicamente dice ‘sí’ a todas las propuestas de las instituciones de la UE», explica a Euractiv.pl el eurodiputado del PiS Zdzisław Krasnodębski, al tiempo que añadió que confía en que la oposición aprobará el pacto migratorio de la UE si forma gobierno.
Sin embargo, el partido de Tusk lo negó.
«Desde luego, no aceptaremos ninguna solución que suponga un aumento del número de inmigrantes en Polonia«, declaró a Euractiv.pl el portavoz del PO, Jan Grabiec.
Dado que Polonia recibió millones de refugiados de guerra de Ucrania, muchos de los cuales se han quedado allí, no debería verse obligada a aceptar aún más inmigrantes, afirmó.
Los partidos polacos mantienen una postura unificada sobre la migración. Desde el ultraconservador partido de la Confederación hasta la Izquierda, y rechazan las reubicaciones. Sin embargo, en los últimos meses, Tusk ha sorprendido a la mayoría de sus colegas políticos de la oposición con su tono duro en este asunto.
En julio pasado, publicó un vídeo en el cual criticaba al gobierno conservador de Ley y Justicia (PiS) por dejar entrar a miles de inmigrantes «procedentes de países islámicos», al tiempo que se oponía al plan de reubicaciones de la UE por considerarlo una supuesta amenaza para la seguridad de Polonia. «El pueblo polaco debe recuperar el control sobre su país y sus fronteras«, decía el título del vídeo.
Apel do oficerów Wojska Polskiego. pic.twitter.com/Yl1FILUfJ3
— Donald Tusk (@donaldtusk) October 10, 2023
TUSK ENDURECE SU POSTURA MIGRATORIA
“Polonia debe derrocar al gobierno del PiS para disuadir la amenaza que se cierne a la vuelta de la esquina”, comentó Tusk, en referencia a los inmigrantes musulmanes que llegan a Polonia.
Tras publicar el vídeo, fue acusado de alimentar prejuicios racistas por otros partidos de la oposición.
«¿Sigue siendo Donald Tusk o quizá Donald Trump?», se preguntó el diputado de Izquierda Maciej Konieczny, quien calificó de «locura» esas afirmaciones de Tusk.
Aunque Tusk puede haber sorprendido a las instituciones de la UE con su postura dura sobre temas de migración, lo mismo puede decirse de su política económica, ya que algunas decisiones impopulares han ensombrecido su legado como primer ministro entre 2007 y 2014.
Cuando PO estaba en el poder con Tusk como primer ministro, elevó la edad de jubilación en Polonia a 67 años, mientras que el PiS la rebajó a 65 años para los hombres y 60 para las mujeres cuando llegó al poder en 2015.
Durante la reciente campaña electoral, el PiS apuntó a Tusk con el argumento de que volvería a aumentar la edad de jubilación y vendería la mayoría de las empresas estatales a empresas extranjeras.
PENSIONES Y PRIVATIZACIONES
A pesar de su carisma y popularidad, en Varsovia preocupa la política económica que pueda aplicar en el futuro el expresidente del Consejo Europeo.
Esos temores se vieron alimentados por unas declaraciones del economista liberal Bogusław Grabowski, a quien Tusk nombró miembro de su Consejo Económico en 2010, cuando era primer ministro. En una entrevista a principios de este año, Grabowski abogó por ampliar la jornada laboral, privatizar las empresas energéticas estatales y que Polonia adopte el euro.
El portavoz del gobierno, Piotr Müller, afirmó recientemente que si Tusk llega a ser el nuevo jefe del gobierno, «se pondría delante de la cancillería del primer ministro con un cartel que dijera ‘Polonia en venta'».
Gózd, dziękujemy! Zwyciężymy! ✌️🇵🇱 #WybierzPiS pic.twitter.com/bdpJmj72y3
— Prawo i Sprawiedliwość (@pisorgpl) October 13, 2023
Tusk, sin embargo, se distanció de las «opiniones personales» de Grabowski, y subrayó que «no tienen nada que ver con el programa de PO», según informó la Agencia Polaca de Prensa (PAP). Prometió que «no aumentaremos la edad de jubilación después de ganar las elecciones».
«Los medios de comunicación afines al PiS intentarán convencerles de que una victoria del PO en las próximas elecciones significa aumentar la edad de jubilación. No, no es así. No aumentaremos la edad de jubilación después de ganar las elecciones», dijo.
Aunque Tusk no dejó lugar a dudas sobre sus planes respecto a la edad de jubilación, su posición sobre la privatización de empresas sigue sin estar clara. Preguntado al respecto durante el debate preelectoral, se limitó a señalar los ejemplos de venta de empresas estatales por parte del Gobierno del PiS a gigantes extranjeros, entre ellos Saudi Aramco.
Euractiv.pl no obtuvo respuesta del PO a la pregunta sobre la postura del partido ante la privatización de grandes activos estatales y sus planes para gestionar sectores económicos clave.
Editado por Fernando Heller