En el aire las investigaciones sobre agentes del Kremlin en Europa

Las recientes investigaciones abiertas por Chequia y Bulgaria sobre varios casos de espionaje de Rusia en sus territorios parecen abocadas al fracaso, según han admitido fuentes oficiales de ambos países.

/ / EUROEFE EURACTIV
This article is part of our special report "En el aire las investigaciones sobre agentes del Kremlin en Europa"
En-el-aire-las-investigaciones-sobre-agentes-del-Kremlin-en-Europa
En-el-aire-las-investigaciones-sobre-agentes-del-Kremlin-en-Europa

Praga / Sofia (Euractiv / EuroEFE).- Las recientes investigaciones abiertas por Chequia y Bulgaria sobre varios casos de espionaje de Rusia en sus territorios parecen abocadas al fracaso, según han admitido fuentes oficiales de ambos países.

Varios presuntos agentes secretos del Kremlin están acusados de haber tomado parte en acciones de sabotaje de varios arsenales de munición situados en territorio búlgaro y checo, según han informado medios de ambos países.

La falta de cooperación de Rusia en este caso, destapado hace un año, no ayudará a delimitar responsabilidades y a sentar a los presuntos espías en el banquillo de los acusados.

El gobierno checo detectó en 2021 que fuerzas rusas estuvieron detrás de la explosión en 2014 de dos arsenales en la ciudad de Vrbětice, en la cual murieron dos personas.

Varios depósitos de municiones en Bulgaria también se vieron afectados por explosiones, además de por varios casos de envenenamiento.

Diez años después de los hechos, las policías checa y búlgara ha suspendido sus investigaciones.

«La autoridad policial considera probado que las explosiones de los dos almacenes de Vrbětice fueron llevadas a cabo por miembros de la inteligencia militar rusa, la Administración Principal del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de la Federación Rusa, conocida por las siglas GRU, cuyo móvil era impedir la entrega de armas y municiones en las zonas donde el ejército ruso llevaba a cabo sus operaciones», aseguró este lunes un portavoz de la policía checa.

Aunque los investigadores checos llegaron a conclusiones claras sobre la implicación de las fuerzas militares rusas, falta mucha cooperación por parte de Moscú, aseguró el ministro checo del Interior, Vít Rakušan.

La Constitución rusa prohíbe la extradición de ciudadanos rusos, independientemente del delito del que sean acusados por las autoridades de otro país.

«El caso sólo se aplaza porque Rusia se niega a cooperar. No hay duda de quién causó las explosiones, fueron agentes del GRU siguiendo instrucciones de la Federación Rusa«, declaró Rakušan.

Los sospechosos se encuentran ahora en territorio ruso, y las autoridades locales se han negado a acceder a las solicitudes de Praga de aportar más pruebas. Rusia alega que ello perjudicaría la soberanía rusa, el orden público y los intereses del Estado.

Según Rakušan, el caso puede considerarse como “acción violenta del Estado dirigida contra civiles”, es decir, un crimen de guerra y un acto de terrorismo, opinión que comparte el Primer Ministro checo, Petr Fiala.

«El resultado de la investigación no es sorprendente, pero confirma claramente lo que todos sospechábamos. La inteligencia rusa estaba detrás de los atentados de Vrbětice, y Rusia, por tanto, llevó a cabo un ataque terrorista en nuestro territorio», comentó Fiala este lunes, citado por la Agencia Checa de Noticias.

En 2021, la portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, Maria Zakharova, aseguró que las acusaciones de Chequia contra Rusia eran «infundadas y contradictorias». Las autoridades no han hecho comentarios tras la rueda de prensa del lunes.

Indefensión del fiscal búlgaro

El 20 de noviembre de 2023, la Fiscalía búlgara pidió oficialmente al Kremlin la entrega de los tres oficiales rusos del GRU acusados del envenenamiento del traficante de armas Emilian Gebrev, quien tenía material bélico almacenado en Vrbětice.

Los tres rusos también están acusados de envenenar en 2015 al hijo de Gebrev, Hristo, y al director de producción de la empresa «Emko», Valentin Tahchiev.

Todos están bajo investigación por intento de asesinato, en un  caso que lleva la Fiscalía de Sofía.

Los acusados son los empleados del GRU Serguéi Fedótov, Georgi Gorshkov y Serguéi Pávlov, cuyos nombres salieron a la luz por primera vez por la organización de investigación «Bellingcat». Fedotov también figura entre los sospechosos del envenenamiento del agente doble Sergei Skripal con «Novichok» en Salisbury en 2018.

La Fiscalía sostiene que el envenenamiento de los tres búlgaros se llevó a cabo al untar con veneno los tiradores de las puertas del coche de Gebrev.

Además del envenenamiento, los agentes rusos también fueron acusados de varias explosiones en almacenes militares búlgaros ocurridas en los últimos 12 años.

En esos depósitos de munición se localizó y destruyó material militar destinado a Georgia y Ucrania. Una parte de esta munición pertenecía a la empresa de Gebrev, Emko.

A pesar de su intensa actividad en territorio búlgaro, los agentes rusos escapan a posibles castigos. Según un funcionario de la fiscalía búlgara, las autoridades locales no tienen esperanzas de que los autores sean llevados ante la justicia.

///

Editado por Fernando Heller