Enfado de Budapest y Belgrado tras la propuesta búlgara sobre el tránsito de gas ruso
Sofía (Euractiv/EuroEFE).- Enfado de Budapest y Belgrado después de que el gobierno búlgaro anunciara este semana el inicio de contactos con el resto de sus socios de la Unión Europea (UE) sobre la aplicación de un nuevo impuesto al gas ruso que transite por su territorio.
A finales de la semana pasada, Bulgaria impuso un «impuesto energético» especial de 10 euros/MWh al gas ruso que transita por su territorio. Como era previsible, ello ha hecho saltar chispas en Serbia y Hungría, que siguen importando gran parte del hidrocarburo a través de la prolongación del gasoducto Turk Stream, por territorio búlgaro.
«Estamos a punto de iniciar las primeras negociaciones con representantes de la Comisión Europea, Hungría y Serbia. En el próximo Consejo Europeo (de finales de este mes) tendré ocasión de hablar con ellos. Decimos que este canon es para la empresa rusa Gazprom, no para estos países (Hungría y Serbia) ni para (la empresa estatal búlgara) Bulgartransgaz», subrayó el Primer Ministro búlgaro, Nikolay Denkov.
La nueva normativa búlgara pone en peligro la seguridad del suministro energético en Hungría y Serbia«, reza la declaración conjunta del ministro serbio de Finanzas, Siniša Mali, y del ministro húngaro de Asuntos Exteriores y Comercio, Péter Szijjártó.
La declaración también señala que la Unión Europea no ha impuesto sanciones a los suministros de gas natural de Rusia, por lo que el argumento del Primer Ministro búlgaro es totalmente inexacto.
SUBIDA EXPONENCIAL DEL PRECIO DEL GAS
Debido al impuesto, el gas ruso procedente del gasoducto «Turk Stream» aumentará en 100 euros por 1.000 metros cúbicos, lo que supone 1/5 más que el precio actual de mercado. Aún no se ha decidido quién pagará la nueva tasa.
Según explicó a Euractiv-Bulgaria el experto en energía Miloš Zdravković, el Parlamento búlgaro y la coalición gobernante han aprovechado la situación geopolítica en Europa para engrosar su presupuesto sancionando el gas ruso e imponiendo una tasa que afectará sobre todo a Serbia y Hungría. Lo cual califica de acto inamistoso.
«Tendremos un suministro estable de gas, pero el precio será más alto. Esto afectará a la rentabilidad de las centrales de calefacción urbanas y a la industria. A partir del 1 de noviembre ya tenemos previsto un aumento del 10% en el precio del gas, lo que probablemente se traducirá en un incremento del 20% en las facturas», subraya Zdravković.
Bulgaria confía en lograr al menos 1.200 millones de euros extra el año que viene por el tránsito de gas y el nuevo impuesto. Por otra parte, Rusia paga tasas de tránsito adicionales de algo menos de 2 euros por MWh de gas que transita por Bulgaria.
Por otra parte, Denkov explicó que las medidas del Gobierno favorecen totalmente «a los ciudadanos búlgaros, la economía búlgara y la seguridad nacional de Bulgaria».
El nuevo impuesto energético sobre el gas ruso se introdujo con la ley especial búlgara de aplicación de sanciones contra Rusia por la invasión de Ucrania.
Mientras tanto, el presidente búlgaro, Rumen Radev, a quien los opositores y Ucrania acusan de adoptar una postura prorrusa, ha criticado duramente al gobierno por imponer el impuesto al gas natural ruso, y ha añadido que la tasa mina la solidaridad europea en el caso de Hungría y Serbia.
SINTONÍA CON VIKTOR ORBAN
El presidente mantuvo posturas muy cercanas a las del primer ministro húngaro, Viktor Orbán, mientras gobernó Bulgaria a través del gobierno provisional que nombró el año pasado.
Por ejemplo, Radev no apoyó la ayuda militar europea y occidental a Ucrania, se opuso al ingreso en la OTAN, a diferencia de otros países de la región, y a menudo se refirió a la invasión rusa como un «conflicto», cuestiones que le han enemistado con Kiev.
«¿De qué solidaridad e integración europea hablan nuestros gobernantes, cuando con el aumento de las tarifas de tránsito del gas natural afectan a un país miembro de la UE y nuestro aliado y socio, como Hungría, que además es uno de los principales inversores en Bulgaria? El país vecino también se ve afectado: Serbia», subrayó Radev en relación con las nuevas tarifas de tránsito del gas ruso.
En abril de 2022, Rusia decidió unilateralmente interrumpir el suministro de gas a Bulgaria. En ese momento, no hubo respuesta de Sofía, y no se garantizó el tránsito a otros países europeos. El gobierno provisional del Presidente Radev nunca presentó una demanda contra Gazprom por la suspensión de los suministros.
Editado por F.Heller