Estados Unidos desmiente una visita inminente a Rumanía de Robert F.Kennedy J.R

Estados Unidos ha desmentido que Robert F. Kennedy Jr., uno de los futuros "ministros" del próximo presidente estadounidense, Donald Trump, visitará Rumanía en breve.

Euractiv
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Romanians vote in parliamentary elections
Romanians vote in parliamentary elections

Bucarest (Euractiv.ro / Euractiv).- Washington ha desmentido que Robert F. Kennedy Jr., uno de los futuros «ministros» del próximo presidente estadounidense, Donald Trump, visitará Rumanía en breve.

El político estadounidense, que fue elegido por Trump para dirigir el Departamento de Salud, tenía previsto visitar Bucarest en breve para presentar un libro suyo sobre la pandemia de COVID-19, según apuntaban algunas informaciones recientes de la prensa rumana.

Las informaciones de algunos medios apuntaban a que la visita del político estadounidense sería un espaldarazo al político de extrema derecha Călin Georgescu, que ganó la primera vuelta de las elecciones presidenciales del pasado 24 de noviembre en Rumanía.

«No hay ningún apoyo oficial de Estados Unidos al candidato Georgescu. El equipo del presidente Trump negó que ningún funcionario estadounidense de la futura administración vaya a viajar a Rumanía en el próximo periodo para participar en actos con el candidato Georgescu. La información es falsa», aseguró el embajador de Rumanía en EE.UU., Andrei Muraru.

Realitatea TV informó el lunes de que Kennedy Jr., un destacado activista anti-vacunas, visitaría Bucarest para presentar su libro, cuyo  preámbulo fue escrito por Georgescu.

El anuncio de la visita provocó numerosas reacciones, sobre todo teniendo en cuenta que se produciría tres días antes de la segunda vuelta presidencial en Rumanía.

Sin embargo, según fuentes de G4Media, la legislación estadounidense prohíbe a los dignatarios nombrados o designados involucrarse en la política de otros Estados.

Mientras tanto, el Tribunal Constitucional rumano validó el lunes por la noche los resultados de la primera vuelta de las elecciones presidenciales, en las que Georgescu, contra todo pronóstico, quedó en primer lugar.

La segunda vuelta se llevará a cabo el próximo domingo (8 de diciembre), cuando el prorruso Georgescu se enfrente a la líder liberal pro UE del partido  USR (Renovación), Elena Lasconi.

La primera vuelta de los comicios fue impugnada ante el Tribunal Constitucional (TC) por el eurodiputado y candidato presidencial Cristian Terheș, que obtuvo el 1% de los votos.

Terheș pidió la anulación de los resultados de las elecciones, alegando que se  transfirieron votos del líder del partido de centro-derecha Forța Dreptei, Ludovic Orban, a Elena Lasconi después de que Orban se retirara de la carrera, a pesar de que las papeletas ya habían sido impresas.

Sin embargo, el TC decidió el lunes validar los resultados de las elecciones, a pesar de no haber recibido aún los votos del extranjero.

La presidenta del Tribunal, Marian Enache, explicó que los votos de los rumanos que viven en el extranjero no son relevantes en relación con el recurso de Terheș, centrado únicamente en las papeletas nacionales.

En realidad, Terheș no solicitó un recuento, sino la anulación de las elecciones, lo cual alimentó las especulaciones acerca de que toda la operación fue orquestada por los socialdemócratas (PSD).

Según esa teoría, el PSD pretendía retrasar la validación de las elecciones hasta después de las parlamentarias (1 de diciembre), con la esperanza de que la incertidumbre movilizara a su electorado, menos entusiasta a la hora de apoyar al líder socialdemócrata (PSD), Marcel Ciolacu.

Ciolacu negó esa versión, y reiteró su «buena fe» en todo momento.

Un futuro gobierno pro UE y de unidad nacional

Mientras tanto, el Consejo Político Nacional del PSD votó el lunes por la noche a favor de que Ciolacu siga en el cargo de presidente del partido, revirtiendo así su anterior dimisión, anunciada tras no pasar a la segunda vuelta de la carrera presidencial.

Según algunas fuentes, ese voto de confianza se sustenta en que el PSD se ha centrado en formar una coalición de gobierno pro-UE y pro-OTAN tras las elecciones parlamentarias del domingo, en las que ganaron fuerza los partidos europeístas, con el PSD en primer lugar y la ultraderechista AUR en segundo.

Tras la reunión del Consejo, Ciolacu subrayó el compromiso del PSD de servir de «puente entre el desarrollo a través de los fondos europeos, la OTAN y la pertenencia a la UE, y los valores que más aprecian los rumanos, entre ellos las tradiciones cristianas y la identidad nacional», tal y como reflejan los recientes resultados electorales.

Por su parte, Lasconi anunció que están en marcha las negociaciones para formar una  coalición de gobierno, con la propuesta de un «gobierno de unidad nacional proeuropeo» que incluya al PSD, PNL, USR y UDMR.

En relación con la segunda vuelta electoral, Ciolacu subrayó que el PSD no apoyará a ninguno de los candidatos, al tiempo que añadió que, independientemente de lo que digan los alcaldes o los líderes políticos, «el pueblo decidirá en última instancia qué es lo mejor para Rumanía».

El Partido Nacional Liberal (PNL-PPE) y la Unión Democrática de los Húngaros de Rumanía (UDMR-PPE) han prometido su apoyo a Lasconi, mientras que la ultraderechista AUR ha respaldado a Georgescu.

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Editado por Fernando Heller