Estalla la violencia en Kosovo, mientras Moscú y Pekín toman partido

/ EUROEFE EURACTIV
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Belgrado/Tirana (Euractiv)/(EuroEFE).- Ha vuelto a estallar el polvorín del complejo tablero político de Kosovo, en el cual, Rusia y China, lejos de mantenerse neutrales, han tomado partido y han movido sus fichas del lado de Serbia.

Europa y Estados Unidos, mientras tanto, prefieren la cautela.

La OTAN enviará 700 soldados de un contingente de mantenimiento de la paz más al norte de Kosovo y cancelará las maniobras en curso Defender 2023, al tiempo que se intensifican las tensiones entre Belgrado y Pristina, mientras China y Rusia expresan su apoyo a Serbia.

El pasado viernes, la situación en el norte de Kosovo, de mayoría serbia, se deterioró después de que varios alcaldes de etnia albanesa, elegidos tras la dimisión en masa de funcionarios serbios a finales de 2022, tomaran posesión de sus cargos en cuatro municipios del norte.

Los serbios abandonaron la votación posterior para elegir a sus sustitutos tras las peticiones de Serbia.

Los serbios del norte del país se niegan a reconocer la soberanía de Pristina y, en cambio, siguen el ejemplo de Belgrado.

Por ello, no aceptan a los nuevos alcaldes elegidos, con la participación electoral más baja de la historia del país, y han intentado impedirles la entrada en las instalaciones municipales. Este lunes, la situación escaló considerablemente, con decenas de heridos.

Este martes, los serbios continuaron sus protestas en cuatro municipios del norte del país, y los periodistas en la localidad de Leposavic denunciaron que fueron  golpeados con piedras y botellas lanzadas por personas enmascaradas.

MÁXIMA TENSIÓN EN LEPOSAVIC

«En el municipio de Leposavic, periodistas de más de diez medios de comunicación han sido agredidos por enmascarados… Estos comportamientos de manifestantes enmascarados son totalmente inaceptables, pedimos a los cuerpos de seguridad competentes presentes en este municipio que brinden seguridad a los periodistas para que puedan informar sin ser agredidos», se afirma en un comunicado de la Asociación de Periodistas de Kosovo, en el cual se señala que muchos fueron obligados a dejar de filmar y les rompieron las cámaras.

Por su parte, el Secretario General de la OTAN, Jens Stoltenberg, aseguró que 700 soldados de la Alianza estarán en Kosovo en cuestión de días.

«Hemos decidido que en unos días enviaremos 700 soldados más a Kosovo y pondremos fuerzas adicionales en alerta máxima. Se trata de pasos prudentes. La OTAN y la (fuerza de paz) KFOR tienen las fuerzas y capacidades que necesitan para cumplir el mandato de la ONU», declaró.

Por su parte, el comandante del Mando Conjunto de Fuerzas de la OTAN en Nápoles, Stuart B. Munsch, aseguró que el despliegue de fuerzas adicionales es para que la KFOR tenga todas las capacidades necesarias para mantener la paz y la seguridad.

«El despliegue de fuerzas adicionales de la OTAN en Kosovo es una medida prudente para garantizar que la KFOR disponga de las capacidades que necesita para mantener la seguridad según nuestro mandato del Consejo de Seguridad de la ONU», declaró.

La medida se produce después de que el embajador de Estados Unidos, Jeff Hovenier, asegurara que la participación de Kosovo en las maniobras Defender 2023 liderado por la OTAN, que se desarrolla en toda la región, se cancelará.

«Hoy no ha habido actividad en ‘Defender Europa ’23’, y no la habrá. Para Kosovo, esas maniobras han terminado», dijo Hovenier.

«Hemos pedido al Primer Ministro de Kosovo, Albin Kurti, que tome medidas para reducir las tensiones en el norte. No ha respondido a estas peticiones. Estamos analizando cuáles serán nuestras próximas acciones», añadió el militar.

El pasado viernes (26 de mayo) Hovenier condenó en un tuit «la acción en curso de las autoridades kosovares para acceder a edificios municipales en el norte de Kosovo», y pidió que se ponga fin a la violencia.

Por otra parte, este martes en Bruselas el jefe de la diplomacia de la UE, Josep Borrell, pidió a ambas partes que rebajaran las tensiones y se reunieran lo antes posible para dialogar.

Sus comentarios no fueron bien recibidos en Pristina, ya que políticos y periodistas señalaron que Borrell se abstuvo de mencionar que los serbios eran responsables de la violencia contra la KFOR. Hovenier también fue criticado por no reconocer el papel de Serbia en los hechos.

«El Alto Representante Josep Borrell es el representante de política exterior y seguridad, y no está ahí para averiguar quién atacó a quién. Su papel es garantizar que se hace todo lo posible para reducir las tensiones y calmar la situación. Por lo tanto, él también se compromete a reducir las tensiones. Esta situación no se ha producido por sí sola, sino que es consecuencia de circunstancias y acontecimientos de los que ambas partes son responsables», comentó en Bruselas el portavoz de la UE, Peter Stano.

 

CHINA Y RUSIA APOYAN A BELGRADO

Al tiempo que los países de Occidente intentan calmar los ánimos, China y Rusia expresaron abiertamente su apoyo a Serbia.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Mao Ning, achacó el brote de violencia a que Kosovo no respeta los derechos políticos serbios, y subrayó que Pekín apoya los esfuerzos de Serbia «para proteger la soberanía y la integridad territorial».

«Nos oponemos a las acciones unilaterales de las instituciones temporales de autogobierno de Kosovo», declaró Mao en una conferencia de prensa, en referencia a las instituciones de Pristina.

Mientras tanto, el Ministerio de Asuntos Exteriores ruso emitió un comunicado en el que condena a Occidente y apoya a Serbia.

«Pedimos a Occidente que ponga fin de una vez a su falsa propaganda y deje de culpar de los incidentes de Kosovo a los desesperados serbios que intentan defender sus legítimos derechos y su libertad por medios pacíficos y no armados», según el comunicado ruso.

El embajador ruso Aleksandar Bochan-Kharchenko añadió: «Moscú sigue con gran preocupación la evolución de la situación, comprendemos que este tipo de (acontecimientos) puede provocar una grave crisis, incluso una explosión en toda la región.», comentó.

Desde que comenzó la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, Serbia se ha negado a aplicar la mayoría de las sanciones de la UE contra Moscú o a alinearse claramente con el bloque comunitario europeo en temas de política exterior. En la región llevan años advirtiendo de que Serbia cuenta con el apoyo de Rusia y que el grupo de mercenarios Wagner está presente en el país y cerca de la frontera con Kosovo.

Por otro lado, ante la gravedad de los hechos, el presidente serbio, Alexander Vucic, canceló una visita de dos días a Bratislava y, vía Instagram, exigió que Kosovo retire sus fuerzas policiales del norte.

«Hay una condición tan pequeña que no puedo creer que la gente (del grupo) QUINT (formado por Francia, Italia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos) y los países occidentales más poderosos no puedan cumplirla: la retirada de las fuerzas policiales especiales de Pristina del norte de Kosovo y la destitución de los falsos alcaldes que no representan a nadie. La verdad, la justicia y Serbia acabarán venciendo», afirmó Vucic.

Vucic también se reunió con los embajadores de la QUINT y expresó su preocupación por el hecho de que la comunidad internacional tolere la violencia, que «cada vez tiene menos opciones de conducir a una paz y estabilidad permanentes en la región».

Aunque expresó su pesar por los ya más de 40 soldados de la KFOR heridos, afirmó que también muchos serbios resultaron heridos por armas de fuego.

NO CEDER ANTE LOS EXTREMISTAS

El primer ministro albanés, Albin Kurti, ha reiterado su postura de que los alcaldes recién elegidos son legítimos y se les debe permitir llevar a cabo su labor. Calificó a los manifestantes de “extremistas” y comentó que no representan al pueblo serbio.

«Ayer se nos demostró por fin a nosotros y a todos a quién nos enfrentamos: a grupos de extrema derecha enmascarados, que vandalizan, atacan, queman todo lo que no consideran serbio, y que exaltan símbolos nacionalistas y chovinistas, como la cruz de cuatro puntas ,las `eses´ y las `zetas´ de la agresión rusa en Ucrania», dijo, refiriéndose a la aparición de esos símbolos en el norte.

«Los extremistas y las milicias tienen nombres distintos. No son el pueblo. Hay que liberar a la comunidad serbia de ellos», agregó, al tiempo que señaló que las autoridades han identificado a los cabecillas: son personas con grandes negocios y vínculos criminales, con el objetivo de usurpar las protestas pacíficas.

KURTI, “UN PEQUEÑO HITLER”

Por su parte, Petar Petkovic, negociador jefe de Serbia en el marco de las negociaciones con la UE, declaró a los medios de comunicación locales que Kurti intenta provocar una guerra para eludir sus obligaciones en virtud de diversos acuerdos con el bloque europeo, en especial la Asociación de Municipios Serbios.

«Kurti quiere presentarse como un pequeño Zelenski, pero en realidad es un pequeño Hitler que quiere expulsar al pueblo serbio y disparar contra el pueblo serbio, el Estado de Serbia no se lo permitirá», señaló Petković.

Añadió que la protesta serbia fue «pacífica» y que los disturbios no se habrían producido si la KFOR no hubiese empleado la fuerza. «No tenemos necesidad de enfrentarnos a la OTAN, pero el mandato de la KFOR es proteger al pueblo serbio», concluyó.

Mientras tanto, los partidos de la oposición serbia pidieron a la comunidad internacional que «hiciera razonar» a Kurti para evitar más violencia.

El Partido Democrático (Demokratska stranka) pidió a Kurti que retirara las fuerzas especiales y llamó a los serbios a no enfrentarse a la KFOR, «prácticamente la única fuerza armada en Kosovo y Metohija que puede protegerles». El partido también se felicitó de que la UE y Estados Unidos se distanciaran del conflicto.

Por su parte, el Movimiento de Ciudadanos Libres hizo un llamamiento a las instituciones kosovares para que destituyan a los «alcaldes ilegítimos».

«Está bastante claro que no podrán desempeñar sus funciones con normalidad, y ni las fuertes fuerzas de la policía especial ni la KFOR pueden permitírselo. Por lo tanto, es necesario que la policía especial se retire, y que el proceso vuelva al marco del diálogo. Belgrado y Pristina deben encontrar la manera de organizar nuevas elecciones en las que participen los serbios del norte, porque esta situación es insostenible», declaró el Movimiento de Ciudadanos Libres.

Editado por F.Heller