Bruselas achaca a problemas informáticos el retraso en la Ley de Deforestación de la UE
"Se trata de un problema informático (...) en el contexto de un firme compromiso de la comisaria con los objetivos de la EUDR (la norma antideforestación)", según declaró a la prensa un alto funcionario de la UE en una sesión informativa técnica, al tiempo que subrayó que es habitual que se puedan producir errores al comienzo de un sistema "pionero" que se comenzó a implantar en 2024.
Bruselas (Euractiv.com) – La Comisión Europea ha achacado a problemas técnicos, por un sistema informático sobrecargado, el nuevo retraso de la esperada Ley de Deforestación de la Unión Europea (UE), que prohíbe las importaciones vinculadas a la deforestación. No obstante, desde algunos sectores se ve en ello una posible estrategia política relativamente habitual en Bruselas.
El Reglamento de la UE sobre deforestación exige a los importadores de ganado, cacao, café, aceite de palma, caucho, madera y derivados que demuestren que sus cadenas de suministro están libres de deforestación.
Su aplicación ya se aplazó el año pasado hasta diciembre de 2025, tras el argumento de la Comisión Europea de que se necesitaba más tiempo para garantizar que los países y las empresas estuvieran preparados.
En ese sentido, la comisaria de Medio Ambiente, Jessika Roswall, afirmó el martes que Bruselas está considerando un nuevo retraso de un año, según explicó en una carta a los eurodiputados y a la Presidencia del Consejo.
¿Un fallo informático?
La Comisión insiste en que se trata de un problema técnico.
«Se trata de un problema informático (…) en el contexto de un firme compromiso de la comisaria con los objetivos de la EUDR (la norma antideforestación)», según declaró a la prensa un alto funcionario de la UE en una sesión informativa técnica, al tiempo que subrayó que es habitual que se puedan producir errores al comienzo de un sistema «pionero» que se comenzó a implantar en 2024.
Las preguntas consideradas «demasiado políticas» quedaron fuera de lugar de la reunión. Pero fue Roswall quien alimentó la polémica al intervenir en el Consejo.
Aunque insistió en que su propuesta se limita a un aplazamiento de un año para solucionar los problemas informáticos, también señaló que mantendrá conversaciones con los ministros y el Parlamento Europeo «sobre las distintas necesidades en materia de simplificación», sin descartar la reapertura del Reglamento.
Posteriormente, un alto funcionario matizó las palabras de Roswall y subrayó que la comisaria habló «de la simplificación en general» y no de la EUDR en concreto.
Dos fuentes diplomáticas confirmaron que la plataforma informática desarrollada para introducir datos que demuestren que las materias primas no proceden de tierras deforestadas ha sido una preocupación constante.
Una de las fuentes culpó a la Comisión y a los Estados miembros de la UE de no haber actuado para corregir la situación. La otra fuente señaló que esos problemas no han sido debatidos recientemente.
La pugna política en el Parlamento Europeo
La noticia del nuevo retraso fue calificada de «victoria» por el Partido Popular Europeo (PPE), el más fuerte en Estrasburgo, que intentó el año pasado reabrir la normativa y eximir a los países de la UE de los requisitos. Esta vez, prometieron hacer lo mismo.
Pascal Canfin, negociador del grupo liberal Renovar Europa para la EUDR, se mostró escéptico ante la postura de la Comisión.
«Hay dos opciones: que se trate de un verdadero problema técnico, en cuyo caso es deplorable que la Comisión, tres años después de [adoptar] el texto, siga teniendo estos problemas», explico Canfin a Euractiv.
«La segunda opción es que se trate sólo de un pretexto», añadió, al tiempo que apuntó al acuerdo comercial entre la UE y Estados Unidos firmado el mes pasado.
La declaración conjunta emitida por Bruselas y Washington señala a Estados Unidos como «riesgo insignificante para la deforestación mundial» y compromete a Bruselas a atender las inquietudes de los productores y exportadores estadounidenses.
La eurodiputada de Los Verdes Marie Toussaint calificó la explicación de Bruselas sobre los problemas informáticos de «insulto a los demócratas» y aún más chocante, dijo, el día en que se firmó un acuerdo con Indonesia.
«Después de doblegarse ante Donald Trump, ¿está Ursula von der Leyen dispuesta a sacrificar el modelo europeo a todos los caprichos extranjeros?», se preguntó.
La eurodiputada socialista (S&D, el segundo grupo más fuerte en Estrasburgo tras el PPE) Delara Burkhardt se preguntó si Von der Leyen, está «cediendo a las demandas de Washington de desregulación en Europa.»
Por otro lado, una fuente de un Estado miembro sugirió que el anuncio del nuevo retraso en la Ley de Deforestación el mismo día en que se dio a conocer el acuerdo comercial con Indonesia podría ser una «distracción» ante la presión estadounidense.
Washington ha presionado reiteradamente a Bruselas para que posponga la norma, sobre todo bajo la presión de la Asociación Forestal y Papelera Estadounidense.
Un documento sobre barreras comerciales publicado por la administración Trump en marzo también apuntó contra la EUDR, y en él se afirmaba que Estados Unidos garantizaría que las exportaciones no se vieran perjudicadas. Roswall rechazó esas acusaciones, e insistió en que las conversaciones comerciales no tienen nada que ver con la decisión de retrasar la norma.
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(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)