Una mayoría de líderes insta al BEI a financiar sin "tabúes" al sector de defensa, incluidos bonos

Una carta firmada por 19 socios del bloque insta al BEI a potenciar la financiación en defensa, incluidos "bonos" específicos

Euractiv
Una mayoría de líderes insta al BEI a financiar sin «tabúes» al sector de defensa, incluidos bonos
Una mayoría de líderes insta al BEI a financiar sin "tabúes" al sector de defensa, incluidos bonos [EPA-EFE/OLIVIER MATTHYS]

Bruselas (Euractiv.com/.es) – En una carta reciente enviada al Banco Europeo de Inversiones (BEI), 19 socios de la UE piden a la institución estimular la inversión en una gama más amplia de productos de defensa, además de sugerirle la emisión de bonos del sector.

En la carta, los jefes de Estado o de Gobierno piden al BEI que desempeñe «un papel aún más relevante en la financiación de inversiones y la movilización de fondos privados para el sector de la seguridad y la defensa».

La «lista de deseos» al BEI llega a pocos días de la reunión de los líderes de la UE el próximo lunes en Bruselas, en la cual tienen previsto debatir, entre otros asuntos, sobre cómo encontrar fondos para la producción y compra de material de defensa en Europa.

El papel del BEI está en el centro del debate. El año pasado, el Banco modificó su política de inversiones en productos de doble uso, para permitir que el dinero fluyera hacia proyectos con aplicaciones predominantemente militares, en contraposición a las aplicaciones civiles.

Tres ideas básicas para impulsar el sector

Los líderes europeos llegan a la reunión de Bruselas con al menos tres peticiones concretas:

En primer lugar, quieren que el BEI reconsidere su lista de actividades excluidas -proyectos que no financiará-, la cual ahora incluye «municiones y armas, incluidos explosivos y armas deportivas, así como equipos o infraestructuras dedicados a uso militar/policial».

Si el BEI modificara esa lista le permitiría, por ejemplo, prestar dinero para nuevas fábricas de armamento.

En segundo lugar, piden al Banco que «ajuste la política de préstamos para aumentar el volumen de financiación disponible en el ámbito de la seguridad y la defensa», es decir, que ponga más dinero a disposición.

En ese sentido, la directora del BEI, Nadia Calviño, dijo el jueves que se pondrían a disposición 2.000 millones de euros para este tipo de productos en 2025, el doble que en 2024.

Sin embargo, esa idea choca con la valoración del BEI de que el dinero disponible para defensa está actualmente infrautilizado, y sus funcionarios han expresado su preocupación por que eso siga así.

Más dinero sólo tendría sentido si se revisara la lista de exclusiones, para poder  financiar más actividades.

También piden al BEI que estudie la posibilidad de emitir deuda para defensa, o «bonos de defensa».

Sin embargo, sugieren que se estudie esa posibilidad en consulta con los mercados financieros y las agencias de calificación.

Esos organismos podrían evaluar la viabilidad de la idea y las posibles repercusiones sobre la calificación crediticia del BEI.

Próximos pasos

En la iniciativa, liderada por Finlandia, participan también Alemania, Bélgica, Chipre, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estonia, Francia, Grecia, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Países Bajos, República Checa, Rumanía y Suecia.

De ellos, 14 pideron cambios la primavera pasada, lo que se tradujo en la revisión de los criterios de doble uso.

Juntos representan la mayoría de los países de la UE, pero eso no garantiza que se vaya a revisar el mandato del BEI.

Aunque son los Estados miembros quienes lo gobiernan, Calviño ha expresado su cautela a la hora de cambiar el papel de la institución, para así seguir manteniendo su máxima  calificación crediticia -AAA- que sustenta los préstamos más baratos que puede ofrecer.

En ese sentido, Calviño aseguró el jueves (30 de enero) que el BEI está evaluando actualmente el mercado para sondear el interés en una potencial reforma, posiblemente en especial entre los bancos comerciales.

Los bancos europeos se han ceñido a los actuales criterios de la UE sobre inversión sostenible -conocidos como ESG-, que a menudo desincentivan a las instituciones a invertir en productos de defensa.

Una eventual revisión de los criterios por parte de la Comisión Europea podría cambiar esta situación.

Sin el apoyo de los bancos, los expertos temen que el BEI se convierta en un paria del mercado, abandonado a su suerte para soportar la carga de la financiación de la defensa cuando otros rechazan hacerlo.

///

[Editado por Owen Morgan/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]