Europa prepara en 2026 el impulso de las infraestructuras digitales

Una oleada legislativa de la UE se centrará en los servicios en la nube, los chips y las redes, e intensificará la presión europea para frenar la dependencia de la tecnología estadounidense.

Euractiv
Brussels – EU USA flags
Guerra digital entre EE. UU. y la UE. [Foto: Getty Images | Thierry Monasse / Contributor]

Bruselas (Euractiv)- La Comisión Europea tiene previsto poner en marcha en 2026 una serie de leyes sobre infraestructuras digitales que persiguen un único objetivo: reducir la dependencia de la UE de empresas tecnológicas extranjeras, principalmente estadounidenses.

Esta iniciativa sitúa a Bruselas en un nuevo rumbo de colisión con Washington, tras un año en el que la Administración estadounidense ha defendido repetidamente a sus  grandes empresas tecnológicas, que entran en el ámbito de aplicación de las leyes digitales de la UE. La Administración Trump ha expresado su frustración amenazando con aranceles, imponiendo sanciones económicas y prohibiendo la entrada en el país al ex comisario europeo Thierry Breton y a activistas de la sociedad civil.

La Ley de Redes Digitales, la Ley de Desarrollo de la Nube y la Inteligencia Artificial, la revisión de la Ley de Chips y la Ley Cuántica, previstas para el primer semestre del año, comparten una lógica común: reforzar el control europeo sobre las infraestructuras digitales críticas, desde la conectividad y los servicios en la nube hasta los centros de datos, los semiconductores y las tecnologías cuánticas.

Apuntalar la «soberanía digital»

Bruselas argumenta que las medidas son necesarias para apuntalar la «soberanía digital». Sin embargo, las autoridades y grupos industriales estadounidenses las consideran cada vez más proteccionistas y potencialmente represivas.

Daniel Friedlaender, responsable de la oficina del grupo de presión estadounidense CCIA Europe, declaró recientemente a Euractiv que advertiría a los legisladores de la UE contra los esfuerzos por desvincularse demasiado de la tecnología estadounidense, ya que se correría el riesgo de provocar contramedidas. El impulso proteccionista europeo no debe ir demasiado lejos, dijo, advirtiendo que Washington podría «restringir el acceso de las empresas europeas al mercado estadounidense».

Sus declaraciones aludían a una reciente lista elaborada por el Representante de Comercio de Estados Unidos, en la que se identifican las empresas de la UE que podrían ser objeto de medidas de represalia.

Contraproducente desde el punto de vista económico

No obstante, Friedlaender reconoció el «mérito» de los funcionarios de la UE por entender que excluir a las empresas estadounidenses de Europa sería contraproducente desde el punto de vista económico, y señaló que las empresas estadounidenses invierten miles de millones de euros en todo el bloque. Esta opinión es compartida por el viceministro de Política Digital de Chipre, país que ocupará la Presidencia rotatoria de la UE de enero a julio de 2026.

Sin embargo, la creciente voluntad de Estados Unidos de convertir en un arma la dependencia tecnológica de Europa puede estar produciendo el efecto contrario.

Mientras Europa carezca de su propia pila digital independiente, seguirá estando expuesta, afirmó Sebastiano Toffaletti, secretario general de la Alianza Digital Europea de PYME y uno de los primeros defensores de las alternativas soberanas europeas. La continua instrumentalización de esa vulnerabilidad por parte del gobierno estadounidense, argumentó, está acelerando ahora el impulso político en la UE en favor de una legislación diseñada para reducir la dependencia de los ecosistemas estadounidenses de nube, IA y semiconductores.

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(Editado por cz, ow/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)