Los armadores europeos ayudaron a construir la flota rusa "en la sombra"
Según la investigación, empresas occidentales participaron en el suministro de buques y tripulación para eludir las sanciones al petróleo ruso
Bruselas (Euractiv.com/.es) – Compañías navieras de países occidentales vendieron petroleros antiguos que pasaron a integrar la flota rusa «en la sombra», según un informe conjunto de medios de investigación de varios países europeos publicado este martes.
De acuerdo con la investigación transnacional «Shadow Fleet Secrets», publicada este martes por medios de comunicación de Alemania, Bélgica, Países Bajos, Noruega, Dinamarca y Reino Unido, cerca de 230 buques procedentes de Europa y Estados Unidos forman ahora parte de la flota operada por armadores rusos.
Según esos medios, la mayor parte de los buques son antiguos y están en mal estado, lo cual los convierte en peligros potenciales para el medio ambiente en aguas internacionales.
Desde que la Unión Europea (UE) impuso sanciones al petróleo ruso tras la invasión de Ucrania hace tres años, los petroleros operados por empresas cuyos orígenes se pueden rastrear indirectamente hasta Rusia han seguido generando ingresos para el Kremlin.
Esos buques también han estado implicados en el sabotaje de cables en el mar Báltico.
Entre 2022 y 2024, las navieras alemanas Schulte, Chemikalien Seetransporte y Salamon AG fueron responsables de la venta de once petroleros a empresas chinas y turcas, lo que generó unos ingresos de 200 millones de euros.
Esos once buques petroleros acabaron más tarde en la «flota en la sombra» de Rusia, según informan el diario alemán Süddeutsche Zeitung y la emisora pública NDR, que formaron parte del equipo de investigación.
Los petroleros «Angelica Schulte» y «Cup», que navegan bajo pabellón de Antigua y Barbuda y Liberia, respectivamente, han sido incluidos desde entonces en una lista de sanciones de Estados Unidos, sospechosos de formar parte de la «flota rusa en la sombra».
Aunque las ventas directas de buques a compradores rusos están prohibidas por las sanciones de la UE, las ventas a terceros países no lo están, aunque a partir de 2023 deberán registrarse ante las autoridades de la UE.
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[Editado por DC/OM/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.com]