Los europeos ya no son los más longevos
El aumento de los casos de pacientes con presión arterial y colesterol elevado, el consumo de tabaco y alcohol y la pandemia de Covid-19 explican el ligero descenso de la esperanza de vida desde 2010 hasta la fecha
Bruselas (Euractiv.com/.es) – La esperanza de vida en los países europeos se redujo levemente entre 2011 y 2021, según un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista científica The Lancet.
Aunque la esperanza de vida de los europeos se ha seguido incrementando desde 1990, una combinación de problemas de salud -entre ellos el aumento de la presión arterial y el colesterol, el consumo de tabaco y alcohol y la pandemia de COVID-19- ha borrado décadas de progresos realizados en casi todos los países de la UE.
«Descubrimos que las muertes por enfermedades cardiovasculares fueron el principal factor de reducción de las mejoras en la esperanza de vida entre 2011 y 2019», comentó Nicholas Steel, responsable del estudio.
Los mayores descensos de la esperanza de vida se registraron en Grecia, Italia, Portugal, Francia, Austria, Países Bajos, España, Alemania, Luxemburgo y Finlandia.
Sin embargo, no todo está perdido. El estudio muestra que los países que invierten más a largo plazo en mejorar la dieta, por ejemplo, tienen una mayor esperanza de vida.
Los investigadores aseguran que aún no hemos alcanzado un techo en la longevidad biológica, es decir, el tiempo que puede vivir un ser humano.
«Países como Noruega, Islandia, Suecia, Dinamarca y Bélgica mantuvieron una mejor esperanza de vida después de 2011 y vieron reducidos los daños derivados de los principales riesgos de enfermedad cardíaca, ayudados por las políticas gubernamentales», comentó Steel.
Esos mismos países no experimentaron una pérdida de esperanza de vida entre 2019 y 2021, a pesar de la pandemia de COVID-19.
Más allá de los «malos hábitos»
Algunos de los principales factores que influyen en el descenso de la esperanza de vida se deben a comportamientos individuales, entre ellos la mala alimentación y el consumo de tabaco, pero también a la capacidad de respuesta de los sistemas nacionales de salud y a factores sociales, entre ellos el aumento de la pobreza y la desigualdad.
«Los grandes recortes en la financiación de la sanidad, la asistencia social y el bienestar desde 2010, especialmente en las zonas con carencias socioeconómicas, afectaron a los determinantes sociales de la salud y, por tanto, contribuyeron a la ralentización de la mejora de la mortalidad», se explica en el estudio.
El incremento de los precios de los alimentos asó como otros múltiples factores en toda Europa hace que las comidas más nutritivas sean inasequibles para millones de personas, lo cual golpea con mayor dureza a las familias con bajos ingresos.
Además, existen importantes diferencias entre países, con 8 años de diferencia entre la esperanza de vida más alta y la más baja en Europa, según el informe Health at a Glance2024 de la OCDE .
España, Italia y Malta registraron esperanzas de vida más de dos años por encima de la media de la UE, mientras que Letonia y Bulgaria se situaron más de cinco años y medio por debajo.
La UE ha suprimido en el Programa de Trabajo de la Comisión para 2025 medidas para hacer frente a sus principales problemas de salud, entre ellos el Plan Europeo para Vencer el Cáncer u otro para combatir los factores de riesgo en enfermedades cardiovasculares.
///
(Editado por Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)