Alerta de expertos ante posibles brechas a la seguridad de la UE desde China, Rusia a Irán
París (Euractiv/EuroEFE).- Francia ha lanzado la señal de alarma ante el aumento de posibles brechas a la seguridad en la UE provenientes de países como Rusia, China, Irán o Turquía, según se desprende un informa de la Delegación Parlamentaria Francesa para la Inteligencia (DPR).
La DPR ha identificado a Rusia, China, Turquía e Irán a la cabeza de las injerencias extranjeras en Francia y en la UE, y aunque Moscú ocupa el primer puesto, en el contexto de la guerra de Ucrania, el último informe de ese grupo de expertos señala que Pekín está a punto de superarle, ya que cuenta, según sus datos, con cerca de 250.000 agentes desplegados por toda Europa.
En relación a las medidas para combatir esos riesgos, el informe anual del DPR, presentado este jueves en París, hace un balance global de la situación en materia de inteligencia e injerencia extranjera y establece varias medidas para contrarrestar las amenazas, entre ellas la aplicación de normas vinculantes, la activación de campañas de sensibilización ante esos riesgos, y la aplicación de sanciones a escala de toda la UE.
“El nivel de las amenazas de injerencia extranjera es elevado en un contexto internacional tenso”, señala el DPR en su informe.
El DPR es responsable de asesorar al gobierno galo en materia de inteligencia y está formado por un reducido número de diputados de todos los partidos políticos con representación parlamentaria.
Sin embargo, según el informe, el elevado nivel de amenaza de injerencia extranjera está relacionado con “un cambio radical del contexto geopolítico” y con “la revolución digital y tecnológica”.
El estudio explica que ello ha convertido al ciberespacio en “el escenario preferido para la confrontación” entre Estados y ha ampliado su capacidad de influencia, injerencia y espionaje.
Según el DPR, los Estados cuyas actividades suscitan mayor preocupación son Rusia, China, Turquía e Irán.
RUSIA PERSIGUE “DEBILITAR A OCCIDENTE”
Los expertos del DPR explican que Rusia es el único Estado que ha «establecido como doctrina oficial» la manipulación de la información con el objetivo de «debilitar a Occidente«, en referencia a la injerencia en procesos electorales, especialmente en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016 y francesas de 2017 («Macron Leaks»).
El informe también destaca el caso especial de China y el enorme tamaño de su servicio de inteligencia exterior, que cuenta con 250.000 agentes. Además, la legislación china «convierte a todo ciudadano chino en un espía en potencia, y la obstrucción de las labores de inteligencia se castiga con sanciones», lo que aumenta el riesgo de injerencia.
La diáspora china es una pieza importante en la estrategia de injerencia de China -conocida como «Frente Unido»- a través de una red de instituciones controladas directamente por el Partido Comunista Chino y el control de los medios de comunicación en lengua china en muchos países extranjeros.
El informe explica que la especificidad de China radica también en la injerencia y el espionaje económico y académico. Esto adopta la forma de inversiones en sectores estratégicos -energía, transporte, empresas de doble uso, tecnologías disruptivas- y la financiación de universidades en toda Europa.
También afecta a los países aliados: a la DPR le preocupa que las pequeñas, medianas y grandes empresas, además de las “start-ups”, se vean obligadas a recurrir a financiación extranjera. «Se calcula que los grandes grupos estadounidenses acaparan el 80% de las start-ups francesas», afirma el estudio.
Sin embargo, «la amenaza rusa es significativamente mayor, pero a medio plazo, dentro de unos diez años, la amenaza china, que es global y sistémica, será sin duda la mayor», añade el informe.
ACABAR CON LA “INGENUIDAD”
Para los diputados que redactaron el informe, «la primera vulnerabilidad es la ingenuidad, que se deriva de la falta de conciencia del peligro. Eso afecta tanto a los responsables públicos (cargos electos y altos funcionarios) como a las empresas y los medios académicos», se asegura en el estudio.
Por ello, los expertos del DPR piden que se lancen campañas sistemáticas de sensibilización dirigidas a los cargos electos nacionales y locales, a las empresas y al mundo académico.
«Estas potencias extranjeras se aprovechan también de una ingenuidad y una negación que han prevalecido durante mucho tiempo en Europa«, se asegura en el informe del DPR, en el cual se agrega que «el retorno de la guerra a nuestro continente ha derivado en una toma de conciencia colectiva de la necesidad de proteger nuestra soberanía».
MEDIDAS DE DEFENSA
Por ello, los autores del informe consideran que es necesario «defenderse» contra esas injerencias y «desarrollar herramientas de contrainteligencia compatibles con el respeto de nuestros valores democráticos».
Entre sus recomendaciones, los miembros del DPR sugieren «hacer obligatorio el registro de quienes influyen en la vida pública francesa por cuenta de una potencia extranjera y someterlos a una serie de obligaciones éticas», siguiendo el modelo de la Foreign Agents Registration Act (FARA) estadounidense.
Basándose en parte en las conclusiones del informe de la Comisión de Injerencias Extranjeras del Parlamento Europeo, el DPR pide también una «respuesta europea adecuada» para contrarrestar las injerencias extranjeras a escala de la UE.
En primer lugar, la delegación aboga por «la introducción de instrumentos jurídicos vinculantes acompañados de un sistema de sanciones […] para poner fin a una forma de impunidad» de las campañas de desestabilización y desinformación procedentes del extranjero.
Por ejemplo, el código de buenas prácticas de la Unión Europea contra la desinformación en línea debería ser vinculante, opinan.
Por otra parte, los eurodiputados piden mejorar el «mecanismo europeo de ciberseguridad, con recursos humanos y financieros adaptados a los retos y la garantía de que la seguridad de las infraestructuras estratégicas no depende de tecnologías extranjeras». También proponen la idea de un «tratado internacional sobre ciberseguridad», que la UE podría promover.
Por último, el DPR recomienda definir una «asociación estratégica entre los diferentes actores y estructuras de la UE y los Estados miembros» para garantizar una coordinación eficaz entre aliados.
Al tiempo que la Comisión Europea quiere que se adopte un paquete legislativo y reglamentario para «defender la democracia europea» que introduzca normas de transparencia y responsabilidad para los representantes de intereses extranjeros, esta iniciativa ha sido criticada por las organizaciones de la sociedad civil.
Más que nunca, «es necesario un debate público sobre la respuesta democrática a las injerencias extranjeras«, concluye el informe.
Editado por F.Heller