Francia sigue la línea de "mano dura" contra la migración irregular
París (Euractiv / EuroEFE).- Francia se encamina a seguir una política de «mano dura» contra la migración irregular, después de que el Senado aprobara este martes por amplia mayoría un proyecto de ley enviado por el Gobierno cuyo objetivo es el combate contra esa lacra.
El nuevo proyecto de ley de migración contempla, entre otras medidas, una fuerte restricción para acceder a los visados de trabajo para los inmigrantes de larga duración y recorta sustancialmente la asistencia sanitaria para los inmigrantes ilegales.
🔴 Le Sénat a adopté, avec modifications, le projet de loi pour contrôler l'immigration, améliorer l'intégration. #PJLImmigration #DirectSénat
Les résultats du scrutin :
210 pour✅
115 contre❌🔗 La loi en clair : https://t.co/JsFHUMWj90 pic.twitter.com/lD3fwuGUbD
— Sénat (@Senat) November 14, 2023
El proyecto de ley también facilitará la expulsión de los inmigrantes en situación irregular «que supongan una grave amenaza para el orden público», al tiempo que aumenta los recursos para combatir las redes de tráfico de personas en el Mediterráneo.
Por otro lado, una disposición adicional crea la concesión automática de un visado de trabajo de un año para los inmigrantes irregulares que hubiesen estado trabajando -sin medios oficiales- en sectores económicos con grave escasez de mano de obra.
En un principio, el proyecto de ley elevaba el listón para que los inmigrantes irregulares obtuvieran un permiso de residencia en Francia, e imponía nuevos requisitos lingüísticos más estrictos. Además, todos los inmigrantes que soliciten un permiso tendrán que jurar respetar los principios de la República Francesa, o de lo contrario se rechazará su solicitud de asilo.
https://twitter.com/GDarmanin/status/1724444240539750480
ENTRADA MASIVA DE INMIGRANTES
El Senado, de mayoría conservadora, endureció en gran medida las disposiciones del texto inicial que le envió el Gobierno, gracias al apoyo del ministro del Interior encargado del asunto, Gérald Darmanin.
Se han suprimido todas las disposiciones relativas a la aprobación automática de visados de trabajo y se han cambiado por una medida más restrictiva, según la cual sólo se concedería visados en circunstancias muy específicas. Se alega que de no aplicar esas medidas, la actual norma tendría un claro “efecto llamada” para potenciales inmigrantes en busca de trabajo.
“EFECTO LLAMADA”
«A Francia le ha faltado una verdadera visión de la política de inmigración», aseguró el senador François-Noël Buffet, a cargo del expediente, al tiempo que subrayó que una disposición sobre visados de trabajo automáticos habría contribuido a impulsar la «llegada masiva de inmigrantes».
https://twitter.com/publicsenat/status/1724431714989006992
Por el contrario, el senador Ian Brossat, del Partido Comunista, argumentó que conceder visados a inmigrantes ilegales que ya son miembros activos de la sociedad -aunque no reconocidos por la ley- es aplicar el «pragmatismo», ya que Francia sufre una grave escasez de mano de obra.
El acceso gratuito a la atención sanitaria urgente para los inmigrantes en situación irregular cuyas solicitudes de asilo se están tramitando, una medida en vigor desde hace décadas, también se ha recortado, y se ha cambiado por un plan de asistencia de urgencias más restrictivo.
El argumento de la derecha es que el sistema en vigor actualmente es demasiado “atractivo” para miles de inmigrantes, que practican el “turismo sanitario” y buscan los países de la UE donde tienen mejor asistencia sanitaria gratuita para someterse a tratamientos.
https://twitter.com/IanBrossat/status/1724437145937412157
Un argumento en gran medida infundado, según la oposición de izquierdas, ya que según sus portavoces las patologías graves se tratarán más tarde, y la ayuda médica será finalmente una carga económica mayor para los contribuyentes.
Cerca de 3.500 sanitarios firmaron el pasado sábado una carta en la cual se negaban a acatar la nueva norma, y aseguraban que no dejarán de prestar asistencia médica a los inmigrantes ilegales en caso de que la ley se apruebe en su totalidad.
Otras disposiciones adicionales incluyen la obligatoriedad de que los inmigrantes legales hayan residido en el país durante cinco años (en lugar de los seis meses actuales) antes de poder recibir prestaciones específicas, incluida la ayuda familiar.
Por otra parte, se ha limitado la política en vigor para la reagrupación familiar y se ha elevado el umbral para que los inmigrantes que ya están en el país puedan traer legalmente a otros miembros de sus familias.
¿FRANCIA, MUY GENEROSA?
A pesar de algunas opiniones críticas según las cuales Francia ha sido excesivamente generosa en la UE en materia de asistencia social a los inmigrantes, muchos expertos piden una lectura más matizada de la situación.
«Francia ha registrado y acogido a 38.000 inmigrantes [que han huido de Siria] en los últimos diez años […] Alemania, por su parte, registró 770.000 [en el mismo periodo]: es decir, 25 veces más que Francia«, asegura François Héran, experto en política migratoria, en un artículo de opinión en Le Monde.
La misma tendencia se repite para los refugiados afganos: el 11% de todas las solicitudes de asilo se presentaron en Francia desde el verano de 2021, frente al 34% de Alemania.
El argumento de que Francia «absorbe» más inmigrantes que nadie en la UE, tiene que cambiar, «no se sostiene con ningún dato», añade Héran.
Por su parte, Darmanin se felicitó por el resultado de la votación de este martes, y subrayó que la nueva legislación permitirá al país ser «duro contra los inmigrantes ilegales (y quienes delinquen), facilitando al mismo tiempo la legalización de los inmigrantes que quieran trabajar y vivir según los principios republicanos (del país)».
El texto será sometido a votación de la Asamblea Nacional a finales de mes. La Cámara tendrá la última palabra. El Gobierno quiere que la nueva legislación esté aprobada antes de finalizar este año.
A ocho meses de las elecciones europeas de junio de 2024, el partido de extrema derecha Rassemblement National (RN) lidera los sondeos con un 29% de apoyos, frente al 22% del partido Renacimiento, del presidente francés Emmanuel Macron.
Editado por F.Heller