Merz intenta doblegar a los halcones de la ortodoxia presupuestaria para gastar más en defensa
"Creo que es muy urgente", comentó Merz, en referencia al creciente desafío de seguridad para Europa planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump
Berlín (Euractiv.de/.es) – El probable nuevo canciller de Alemania, Friedrich Merz (CDU/PPE), hace encaje de bolillos para intentar esquivar el rígido “freno de la deuda” germano y poder desbloquear miles de millones de euros de gasto extra para defensa, dos días antes de un decisivo Consejo Europeo en Bruselas.
Para poder invertir más en la ahora un tanto debilitada infraestructura alemana de defensa hay que esquivar las estrictas normas constitucionales de endeudamiento del país, para lo cual se necesita una mayoría parlamentaria de dos tercios.
En ese sentido, la CDU de Merz, vencedor de las últimas elecciones, está considerando la posibilidad de sacar adelante el proyecto aprovechando la composición más favorable para los conservadores en el nuevo Bundestag, antes de la primera sesión parlamentaria dentro de tres semanas.
El plan de Merz comenzó a gestarse el lunes (3 de marzo) coincidiendo con las negociaciones exploratorias entre la CDU, sus aliados bávaros de la CSU, y los socialdemócratas (SPD) del canciller en funciones, Olaf Scholz, con vistas a la formación de un nuevo gobierno de –pequeña gran- coalición.
En ese sentido, Merz comentó en rueda de prensa en Berlín que su objetivo es cerrar un acuerdo sobre el gasto adicional antes de la cumbre europea extraordinaria de este jueves, centrada en seguridad y defensa.
«Creo que es muy urgente», comentó Merz, en referencia al creciente desafío de seguridad para Europa planteado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
Mientras tanto, el copresidente del SPD, Lars Klingbeil, aseguró que sobre la mesa de negociación entre ambos partidos hay un «gran paquete» de financiación para escuelas, ferrocarriles y seguridad.
Según informan varios medios alemanes, los negociadores de ambas partes analizan una propuesta presentada por cuatro destacados economistas del país que cifran la inversión necesaria para impulsar al sector en casi un billón de euros: 400.000 millones para las fuerzas armadas y hasta 500.000 millones para las infraestructuras alemanas en general.
En todo caso, cualquier incremento de la inversión chocaría con el límite de déficit constitucional (el «freno de la deuda»), que restringe los déficits públicos estructurales al 0,35% del PIB.
Según apuntan los medios germanos, los principales partidos del Bundestag estudian ahora la posibilidad de sortear esa barrera con la creación de fondos especiales –extrapresupuestarios- que deberían ser aprobados por una mayoría de dos tercios, como hizo el ejecutivo saliente poco después del inicio de la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022.
Los Verdes suben la apuesta
Pero se objetivo, alineado con los nuevos vientos favorables al “rearme” de Europa que soplan desde Bruselas y desde casi todas las capitales comunitarias, no está ni mucho menos garantizado.
El bloque de centro-derecha y el SPD necesitan el apoyo de al menos 86 diputados extra, con arreglo a la composición del antiguo Parlamento, para lo cual necesitan negociar con los Verdes (116 diputados).
Con los Verdes las cosas en materia de aumento del gasto militar se pueden poner muy cuesta arriba para Merz.
El copresidente de los Verdes, Felix Banaszak, ha asegurado en comentarios a los medios germanos que el partido está abierto a debatir sobre el asunto aunque criticó la “urgencia” de Merz en ese sentido.
Por su parte, Sara Nanni, responsable de los Verdes para temas de defensa, asegura que «(activar) fondos especiales brinda facilidades de planificación a los enemigos», ya que les resulta más sencillo calcular cuándo Alemania se quedará sin recursos extra para defensa.
Por otra parte, la creación de fondos especiales en el Bundestag previo a las últimas elecciones podría ser «impugnada legalmente y no crea una capacidad de actuación sostenible (…)», asegura Jamila Schäfer, legisladora del ala más a la izquierda del partido.
En ese sentido, sugirió desbloquear la ayuda adicional a Ucrania utilizando el anterior presupuesto y llegar a un acuerdo para reformar el “freno de la deuda” con la izquierda radical, que tiene una minoría de bloqueo en el nuevo parlamento con la formación ultra Alternativa para Alemania (AfD).
Sin embargo, la izquierda es muy escéptica acerca de permitir un gasto extra para defensa y Merz casi ha descartado intentar plantear una reforma del “freno de la deuda” por temor a una acometida de los halcones de la ortodoxia presupuestaria en el seno de la CDU.
«No puedo decir cuál es el camino [para aumentar el gasto], ni puedo darle cifras hoy», comentó Merz el lunes (3 d emarzo). «Todo está abierto», subrayó
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(Editado por Fernando Heller/Euractiv.es)