Alemania intenta superar la fobia a la deuda para "rearmarse"
"Hoy no sólo demostramos que un nuevo gobierno puede actuar antes de que se hayan asignado las carteras (…) enviamos una señal a amigos y enemigos: Alemania está aquí, Alemania no se retira", ha dicho Markus Söder, primer ministro de Baviera y presidente de los democristianos bávaros (CSU), aliados de Merz
Berlín (Euractiv.de/.es) – Ante el temor a que la Unión Europea (UE) quede debilitada y su seguridad comprometida tras el desafío global lanzado por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Alemania está dispuesta a intentar superar temporalmente un viejo tabú, el “freno de la deuda”, y que el futuro canciller, Friedrich Merz (CDU), pueda invertir más en defensa junto con un plan de estímulo económico que roza 1 billón de euros.
El plan, si finalmente se aprueba, marcaría un giro sorprendente para un país conocido por su cultura de ritmos pausados y reflexivos, lo cual pone de manifiesto que en Berlín, al igual que en el resto de Europa, hay muchos nervios ante el nuevo orden mundial que pretende imponer Trump, tanto en la guerra de Ucrania como con su política comercial del “America first”.
Los principales partidos alemanes alcanzaron el martes (4 de marzo) un acuerdo según el cual las decisiones para impulsar las infraestructuras de defensa alemanas y europeas tienen que acelerarse.
«(Esas medidas) no se pueden seguir aplazando tras las últimas decisiones del Gobierno estadounidense», aseguró Merz en una rueda de prensa en Berlín.
Las cúpulas de la CDU/CSU (PPE) y de los socialdemócratas (SPD/S&D) alcanzaron el acuerdo para elevar el gasto, y suspender temporalmente el freno constitucional a la deuda, a última hora de este martes: apenas 10 días después de las elecciones.
Según los medios alemanes, está previsto que la CDU y el SPD formen una coalición de gobierno en las próximas semanas, una vez que se superen las diferencias entre ambas partes en varios puntos de la negociación.
Superar un tabú
De acuerdo con la información que ha trascendido, el pacto entre los dos grandes partidos mantiene el “freno de la deuda”, pero se suprimiría de manera específica para el gasto en defensa.
Según el acuerdo, el gasto en defensa que supere el 1% del Producto Interior Bruto (PIB) quedará exento del cálculo de la deuda.
Eso podría dar carta blanca al gobierno para reforzar y modernizar al ejército.
Para conseguir el apoyo del SPD a la propuesta, la CDU acordó aprobar un fondo de 500.000 millones de euros para invertir en infraestructuras durante la próxima década, a modo de programa de estímulo económico para la debilitada economía alemana, que lleva tres años en recesión.
Ejercicio de hipervelocidad en el Bundestag
Las medidas son de gran calado, tanto por su magnitud financiera como por la velocidad con que la CDU y el SPD han alcanzado un consenso.
Para los cristianodemócratas, que se comprometieron en campaña a mantener el “freno de la deuda”, la propuesta es una ruptura total con la postura tradicional del partido sobre el gasto y el control de déficit.
No obstante, el visto bueno final a las nuevas medidas no está garantizado. Para aprobar la flexibilización en el “freno de la deuda” se necesita una mayoría de dos tercios del Bundestag.
La fortaleza del partido de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD), que quedó segunda en las elecciones, y de la extrema izquierda, entre ellas La Izquierda, puede ser un obstáculo muy duro de superar.
Tanto unos como otros se oponen a aumentar el gasto en defensa y también rechazan incrementar el apoyo militar y financiero de Alemania a Ucrania.
Eso complicaba el panorama para que los partidos moderados como la CDU y el SPD sacaran adelante la propuesta.
Por ello, han decidido acelerar al máximo e intentar que la iniciativa sea votada en el actual Bundestag, donde tienen las mayorías necesarias hasta finales de este mes.
Objeciones constitucionales
Es una estrategia arriesgada entre otras cosas porque el Tribunal Constitucional alemán podría acabar anulándola si considera que los partidos ignoran la voluntad del pueblo y presentan al próximo Bundestag un hecho consumado.
Otro comodín para intentar aprobar la medida son los Verdes, cuyos votos serían necesarios para alcanzar una mayoría de dos tercios. La formación ecologista –tradicionalmente pacifista- aún no se ha comprometido a respaldarla.
No obstante, los negociadores jefe de la CDU y del SPD explicaron el martes por la noche a la prensa que han decidido seguir adelante con los planes a pesar de que aún no han terminado las negociaciones para formar la coalición.
Merz informó de que la CDU y el SPD convocarán una sesión extraordinaria del Bundestag la próxima semana para presentar las dos iniciativas.
¿En qué consiste el plan?
El plan esbozado por los líderes de los dos partidos y futuros aliados de coalición incluye tres componentes principales.
El primer punto se centra en reformar el límite constitucional de déficit del país, el “freno de la deuda”, que limita el déficit estructural de Alemania al 0,35% del PIB, para eximir de él los gastos de defensa por encima del nivel del 1% del PIB.
Como segundo punto, Merz anunció la creación de un nuevo fondo especial extrapresupuestario, exento del “freno de la deuda”, que inyectaría 500.000 millones de euros adicionales en inversión en infraestructuras durante los próximos diez años para impulsar la productividad.
«El gasto adicional en defensa sólo se puede absorber si nuestra economía vuelve a una senda de crecimiento estable en el plazo más breve posible», explicó Merz.
«Además de una mejora radical de las condiciones competitivas, ello requiere invertir de manera rápida y sostenible en nuestras infraestructuras», agregó el líder de la CDU y previsible nuevo canciller alemán.
Como tercer punto, la CDU y el SPD apuntan a flexibilizar las normas de endeudamiento especialmente estrictas para los estados regionales (länder) de Alemania.
Además, los negociadores de ambas partes han acordado reformar a fondo el “freno a la deuda” para dar más margen a los länder tras el inicio oficial de la nueva legislatura, según explicó el copresidente del SPD, Lars Klingbeil.
¿Demasiado rápido?
Está claro que ambos partidos quieren pisar a fondo el acelerador.
No obstante, tendrán que convencer a otros partidos –sobre todo a los Verdes y a los liberales del FDP- para lograr la ansiada mayoría de dos tercios.
Paralelamente, las conversaciones sobre la formación de la coalición continuarán este jueves (6 de marzo) y el viernes (7 de marzo) para intentar cerrarlas «a tiempo», comentó Merz.
Merz explicó además que tanto la CDU como el SPD pedirán al canciller en funciones, Olaf Scholz (SPD), que libere de inmediato una ayuda militar adicional de 3.000 millones de euros para Ucrania, del actual presupuesto, que el socialdemócrata bloqueó aludiendo a problemas de financiación.
«Estamos tan intranquilos y preocupados como gran parte de nuestra población, porque todo lo que está ocurriendo estos días, que está poniendo completamente en entredicho antiguas certezas», aseguró el martes Markus Söder, primer ministro del estado regional de Baviera y presidente de los democristianos bávaros (CSU), aliados de Merz.
«Hoy no sólo demostramos que un nuevo gobierno puede actuar antes de que se hayan asignado las carteras ministeriales (…) enviamos una señal a amigos y enemigos: Alemania está aquí, Alemania no se retira», subrayó.
/// Puede consultar el texto del acuerdo pinchando aquí.
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(Editado por Fernando Heller/Euractiv.es)