El enigma de las "dos Alice" (Weidel)
¿Cómo se convirtió una ex banquera que mantenía una relación homosexual con una mujer nacida en Sri Lanka en la figura clave de AfD?
Berlín (Euractiv.de/.es) – Alice Weidel es un gran enigma. Incluso a Elon Musk le ha costado entender a la colíder de la formación ultra Alternativa para Alemania (AfD/Europa de las Naciones Soberanas).
«Calificar a la AfD como de derechas es claramente un error si se tiene en cuenta que Alice Weidel, la líder del partido, ¡tiene una pareja del mismo sexo de Sri Lanka!», comentó Musk en una entrevista reciente con el periódico alemán «Welt am Sonntag». «¿Te suena a Hitler? Por favor», agregó el excéntrico multimillonario.
Musk tiene razón: Weidel -que ha liderado el partido junto a Tino Chrupalla, un derechista más tradicional- está llena de contradicciones y -claramente- no es Hitler.
Pero, ¿quién es realmente?
Ex analista de Goldman Sachs, ha vivido en China, habla mandarín y está criando en su residencia de Suiza a dos hijos junto a su pareja nacida en Sri Lanka, Weidel (como señaló Musk) difícilmente encaja en el molde típico de una agitadora alemana de extrema derecha.
Sin embargo, eso es exactamente lo que es.
A principios de este mes, Weidel declaró a una cadena de televisión alemana que «Adolf Hitler era de izquierdas», reafirmándose en comentarios similares que hizo durante una transmisión en directo de X con Musk.
Mein offener Brief an Friedrich Merz im Wortlaut:
"Sehr geehrter Herr Merz,
Die jüngsten Messermorde und Terrorakte von Mannheim, Solingen, Magdeburg und zuletzt Aschaffenburg haben die Zerrüttung der inneren Sicherheit in unserem Land als Folge der fast ein Jahrzehnt… pic.twitter.com/17uxZU7osF
— Alice Weidel (@Alice_Weidel) January 23, 2025
La campaña electoral alemana de cara a los comicios de febrero ha situado a la primera candidata a canciller de la AfD en la senda del reconocimiento internacional, al mismo nivel que la francesa Marine Le Pen (Agrupación Nacional/PfE) y la italiana Giorgia Meloni (Fratelli d’Italia/ECR), aunque no en cuanto al nivel de aceptación popular en su país.
Catapultada por una fuerte reacción contra el establishment político alemán y la frustración generalizada por las políticas migratorias del país, AfD se está convirtiendo cada vez más en la corriente dominante, y es probable que el cordón sanitario que impedía a los partidos tradicionales (SPD, CDU, Verdes, FDP) cooperar con ella quede levantado esta semana.
La atención que Weidel ha recibido de Musk -que también hizo una aparición virtual en un mitin de la AfD el fin de semana pasado- ha impulsado enormemente su perfil, hasta convertirla en el rostro más tangible de la extrema derecha alemana.
Sin embargo, si se intentan desentrañar sus verdaderos principios políticos aparecen dos versiones distintas de la misma Weidel.
Las dos caras de Weidel
Está la figura pública que lidera un partido que quiere prohibir el matrimonio entre personas del mismo sexo, al tiempo que ataca la inmigración, que supuestamente trajo a Alemania «burkas», chicas con «velo» y «hombres con cuchillo».
Y luego está la Weidel más íntima, quien a pesar de todo su nacionalismo alemán, elige pasar gran parte de su vida privada en el pueblo suizo de Einsiedeln.
Un día promueve una plataforma del partido que define explícitamente a la familia como la unión de un hombre y una mujer, y al día siguiente da la vuelta al calcetín y declara su amor por su pareja lesbiana, también en Suiza.
Parece que AfD cuenta con numerosos simpatizantes en la Confederación Helvética, con mayoría de votantes conservadores, y ha recibido cuantiosas donaciones allí.
Quizá por eso Weidel, que no respondió a la petición de comentarios de Euractiv, parece más cómoda hablando desde Suiza, como hizo en una reciente entrevista con el periódico suizo alemán Neue Zürcher Zeitung (NZZ).
En ella da pistas sobre sus verdaderos fundamentos ideológicos, marcados por un sentimiento anti-gobiernos desde su juventud, según declaró al NZZ. Su acomodada familia desconfiaba del gobierno y creía en «la primacía del rendimiento».
Scholz beleidigt Musk als rechtsextrem: Zeit für die Abwahl des Pöblers im Kanzleramt!
Jetzt verliert der Kanzler der Deindustrialisierung endgültig die Nerven. Scholz missbraucht die weltpolitische Bühne in Davos für Wahlkampfparolen.
Mehr dazu:https://t.co/TcJv4ku06p pic.twitter.com/PQXGUaIOlf
— AfD (@AfD) January 22, 2025
En consecuencia, consideraba que el desempleo era auto infligido y que el Bundestag (parlamento) era una «máquina de despilfarrar dinero».
Podría decirse que ahí es donde convergen los dos mundos de Weidel, ya que unió los valores conservadores-libertarios con una carrera muy adecuada y de alto rendimiento en las finanzas, en un ámbito cosmopolita.
Trabajó en Goldman Sachs y Credit Suisse, y vivió en Singapur, Japón y China, donde aprendió mandarín. Pero conservó su fobia al exceso de control por parte de los gobiernos, que ahora dirige sobre todo contra la UE, según declaró a NZZ.
«En lugar de aburrir a todo el mundo con tus diatribas, ¿por qué no te dedicas a la política?», le preguntó su compañera, Sarah Bossard.
Así que Weidel se afilió a la AfD, entonces un partido euroescéptico.
Primera figura del partido
Weidel no tardó en ascender, a medida que la AfD se radicalizaba, en lugar de moderarse como otros partidos de extrema derecha.
Se dio a conocer en 2016 con su debut televisivo, que dejó a los medios alemanes atónitos e intrigados por la combinación de «homosexual, madre, empresaria y miembro de la AfD».
Al principio de su carrera, intentó conciliar todas esas contradicciones apelando a la política multicultural de Alemania.
«No estoy aquí a pesar de mi homosexualidad, sino por mi homosexualidad», aseguró.
En ese mismo sentido, argumentó que la AfD es supuestamente el único partido que aborda las agresiones de los «musulmanes» contra los homosexuales.
Pero un compañero de la AfD calificó de «oportunista» su vertiginoso ascenso, y su posterior encuadre en el ala más radical del partido.
Mientras que los líderes más moderados de la AfD iban desertando de la formación en los últimos años por ese creciente viraje ultra, Weidel se quedó y aprovechó el vacío de poder para asumir los mandos de la formación en 2022.
Ese éxito es testimonio de su intención de seguir a la poderosa ala más ultra de la AfD.
A pesar de que, en varias ocasiones, ha asegurado que su modelo a seguir es la ex primera ministra británica conservadora Margaret Thatcher, Weidel nunca ha desautorizado públicamente a los halcones de su partido, incluido Björn Höcke, un racista y nacionalista, condenado dos veces por utilizar el lema nazi «Alles für Deutschland» (Todo por Alemania).
El beneficio es mutuo. Aunque los niveles de apoyo popular a Weidel son bajos, son superiores a los de las figuras más radicales de su partido.
«Weidel es la primera bailarina, que sale bien en televisión y da buenos discursos», asegura una fuente de la AfD.
¿Alicia para Alemania?
La estrategia parece funcionar.
Los sondeos apuntan a un resultado récord para la AfD de más del 20% para el día de las elecciones, el domingo 23 de febrero.
Por ello, Weidel no tiene motivos para moderar su discurso.
Tras ser coronada como la primera candidata a canciller de la historia del partido, adoptó el término «remigración». Ella lo define como la deportación de inmigrantes ilegales, aunque la mayoría de alemanes lo ve como un puerta abierta para expulsar a los alemanes de minorías étnicas.
Aunque no hay casi ninguna posibilidad de que la AfD forme parte de un gobierno tras las elecciones – el favorito es el líder de la CDU/CSU (PPE), Friedrich Merz- dado que nadie está dispuesto a formar una coalición con las fuerzas ultra, varios analistas creen que la posición de Weidel en su partido se reforzará en muchos enteros.
En 2022, la AfD aceptó la idea de establecer un liderazgo único.
Ese cambio podría ser inevitable si Weidel obtiene un buen resultado en las urnas, lo cual la situaría, de hecho, en la cúspide de la formación, relegando a Chrupalla.
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(Editado por OM/MK/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es)