Graves disonancias en Berlín por la política alemana con Kiev

EUROEFE EURACTIV
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Berlín (Euractiv/EuroEFE).- Las diferencias en el seno de la coalición de gobierno alemana son cada vez más tangibles en torno a cuál debe ser al apoyo con material militar germano a Ucrania: el canciller, Olaf Scholz (SPD/S&D), está bajo presión de sus otros dos aliados en el ejecutivo, Liberales (FDP) y Verdes para que Berlín sea más ambicioso en su respaldo al país.

Scholz está en el foco de las críticas por – a juicio del FDP y los Verdes- mantener una postura demasiado timorata y dubitativa en la ayuda militar germana a Kiev.

Un discurso pronunciado la semana pasada por el líder parlamentario del SPD, Rolf Mützenich, en el que se preguntaba si no era hora de «pensar en cómo congelar una guerra y terminarla más tarde», desató la polémica en el seno de la coalición.

Aunque este sábado intentó retractarse de su comentario, sus socios de coalición temen que la declaración marque un giro en la política del SPD con Ucrania.

«Los comentarios despectivos de Mützenich sobre los miembros de la coalición que piensan de forma diferente y sus palabras poco alentadoras sobre la congelación del conflicto, junto con la declaración de la canciller sobre el Gobierno, representan un punto de inflexión en la política exterior», declaró el domingo a Tagesspiegel el jefe adjunto del grupo parlamentario del Partido Liberal Democrático (FDP), Michael Georg Link.

La semana pasada, Scholz reiteró su rechazo a enviar misiles Taurus alemanes a Ucrania, lo cual provocó duras críticas de sus socios.

CAMBIO DE POSTURA EN POLÍTICA EXTERIOR

«¿De qué vale la «Zeitenwende» (cambio de postura en política exterior alemana) si Scholz y Mützenich sólo ayudan a Ucrania lo justo para evitar que se hunda en estos momentos?», añadió Link.

Scholz anunció que Alemania aplicaría la «Zeitenwende» tras la invasión rusa de Ucrania, en febrero de 2022, como un cambio total en la orientación de la política exterior alemana.

El llamamiento de Mützenich a congelar la guerra en Ucrania también ha provocado fuertes reacciones en contra por parte del otro socio de coalición. La líder del Partido Verde, Ricarda Lang, declaró este fin de semana a Die Welt que esas palabras suponen «volver a la vieja política rusa de los socialdemócratas«.

Este sábado, los jefes de grupo del SPD se reunieron para debatir la posición de la formación.

Además de reafirmar el inquebrantable apoyo del SPD a Ucrania, la líder del partido, Saskia Esken, subrayó que la formación «también comparte el anhelo de paz, que sienten especialmente los ucranianos».

También hizo un llamamiento al presidente ruso, Vladimir Putin, para que vuelva a la mesa de negociación.

Mientras tanto la Unión Demócrata Cristiana (CDU/CSU/PPE), la principal fuerza de la oposición, también entró de lleno en el debate.

Según el portavoz de política exterior de la formación conservadora, Roderich Kiesewetter, el SPD tiene un problema con una idea trasnochada y antigua de Rusia “que ahora impacta directamente a Alemania”.

Por otro lado, el rechazo de Scholz a suministrar misiles Taurus a Kiev ha profundizado las grietas en el seno de la coalición.

El viernes pasado se filtró al sitio web de noticias t-online información muy sensible que supuestamente justificaba el rechazo del canciller a suministrar esas armas de largo alcance. El artículo mencionaba una reunión secreta de la comisión de defensa del Bundestag, sujeta a estricta confidencialidad.

Aunque no se sabe quién filtró la información, tanto los Verdes como los miembros liberales de la comisión de defensa se apresuraron a criticar duramente la medida. Marie-Agnes Strack Zimmermann, diputada liberal y presidenta de la Comisión de Defensa, amenazó incluso con emprender acciones legales.

«Filtrar información de una reunión secreta de la comisión no es un delito trivial. Los cargos están pendientes. Cualquiera que traicione secretos para sacar adelante su propia agenda no tiene sitio en el Parlamento«, dijo en X.

«Aquí hay alguien con intereses creados muy obvios hablando desde una reunión clasificada como secreta y afirmando cosas que están muy distorsionadas, por decirlo amablemente», dijo la diputada Verde Agnieszka Brugger en X.

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Editado por Fernando Heller