El FDP busca renacer en Europa de sus cenizas alemanas

Sin su principal referente, el ex ministro de Finanzas Christian Lindner, el FDP está en ruinas y su bancada en el Bundestag en vías de extinción

Euractiv
El FDP busca renacer en Europa de sus cenizas alemanas
El FDP busca renacer en Europa de sus cenizas alemanas [Bernd von Jutrczenka/picture alliance via Getty Images]

Bruselas/Berlín (Euractiv.com/.es) – Tras fracasar en su intento de entrar al Bundestag en las elecciones del pasado domingo, el partido liberal FDP, hundido en las urnas, se ha escindido en dos facciones enfrentadas que pugnan por intentar rescatar a la formación de sus cenizas para darle nuevo aliento.

El domingo por la noche quedará marcado a fuego en la historia del FDP, hasta no hace mucho una formación de referencia entre los grandes, junto con los socialdemócratas (SPD/S&D), los democristianos (CDU/PPE), vencedores de los comicios, o los Verdes.

El FDP no logró alcanzar el umbral mínimo del 5% para entrar al Parlamento, lo cual provocó la dimisión de su líder y ex ministro de Finanzas Christian Lindner, acusado de haber querido “torpedear” a la extinta “coalición semáforo” (SPD, Verdes y Liberales), y cesado en noviembre de ese cargo.

Sin su principal referente, el FDP está en ruinas y su bancada en el Bundestag en vías de extinción, un fuerte contraste con el panorama del cual disfrutó hasta no hace mucho: en la anterior legislatura su presupuesto anual en personal superó los 20 millones de euros.

A tres meses del próximo congreso del partido, en el FDP se libra una agria batalla para determinar quién se apoderará de los restos de la formación para insuflarle un nuevo hálito vital.

El primer candidato en liza es Wolfgang Kubicki, abogado de 72 años, el diputado más veterano del FDP, conocido por sus ideas liberales y  muy conservadoras. Anunció su retirada de la escena el pasado domingo tras la debacle en las urnas, pero luego se lo pensó dos veces y volvió al ruedo.

Su estilo directo y locuaz es muy evidente.

«Esta noche me he levantado y he pensado: Dios mío, ahora tienes que conducir tú», aseguró este miércoles.

Se refería a que, si pierde su acta de diputado, se queda sin coche oficial (y sin chófer a cuenta del Estado alemán).

En el otro lado del ring está Marie-Agnes Strack-Zimmermann, de 66 años, que preside la comisión de Defensa del Parlamento Europeo y representa al ala social-liberal del FDP.

Otra cita muy elocuente:

«Noche de mierda, resultado de mierda», declaró el domingo por la noche.

Ambos candidatos representan las dos vertientes ideológicas antagónicas que Lindner consiguió mantener unidas durante los últimos años, antes de su vuelco a la derecha, como contrapeso a sus dos ex socios de coalición (SPD y Verdes).

Recién instalada en Bruselas tras las elecciones europeas de junio del año pasado, Strack-Zimmermann quiere un cambio radical del partido.

«Como partido, debemos aprender que sólo podemos tener éxito en un contexto verdaderamente liberal, con una combinación de ideas económicas liberales y un enfoque en los derechos civiles», explica a Euractiv.

En su opinión  el FDP necesita tiempo y más paridad de género (sólo el 4% de mujeres votaron al FDP según varios análisis postelectorales).

Pero, al contrario que los Verdes, descarta un sistema de liderazgo compartido.

«Tiene que haber un equipo», asegura, pero con un líder del partido al timón, sea hombre o mujer, explica.

¿Quién tiene el dinero?

En la batalla por salvar al partido de la extinción, tiene acceso a recursos que su veterano oponente no tiene: su condición de jefa de grupo del FDP en Bruselas.

En el caso de Strack-Zimmermann, ello le garantiza un puesto en la cúpula de los liberales y le da acceso a recursos financieros que muy pocos de sus colegas de partido, que tendrán que volver a trabajar, tienen.

Tras varios años de sangría en las urnas, incluída la pérdida de 26 diputados en los parlamentos regionales, el FDP sólo está representado en nueve de los 16 parlamentos de los länder.

Y es que con los escaños también llega dinero para más personal: los ocho diputados liberales que quedan en Hesse pueden gastar 6.000 euros al mes en personal. Los 18 del feudo del partido, en Baden-Württemberg, pueden gastar 10.000.

Strack-Zimmermann y sus cuatro compañeros de filas pueden gastar cada uno 30.000 euros al mes en personal, igualando fácilmente los presupuestos disponibles para las facciones centrales del partido.

“Los cinco eurodiputados (del FDP) estamos unidos», explica, al tiempo que agrega que «además contamos con el apoyo de los liberales en Bruselas y fuera de aquí».

«Estoy en contacto con liberales de otros países. Todos están interesados en un partido liberal fuerte en Alemania», añade.

¿Demasiado precipitado?

No obstante, es posible que Strack-Zimmermann haya malogrado sus posibilidades de liderar al partido por su posición en el ala social liberal.  Kubicki representa al ala más a la derecha. Ambos podrían tener dificultades para unir al partido debido a sus posiciones distantes.

En la búsqueda de un equilibrio entre ambos, todas las miradas apuntan al ex líder parlamentario del FDP Christian Dürr como un posible candidato de consenso, mucho más joven y muy respetado en ambos bandos.

Pero que nadie piense que es un político serio. Días antes de las elecciones, se pudo ver a Dürr recreando la icónica visita del presidente estadounidense, Donald Trump, a un McDonald’s, incluida una foto en la freidora, en un intento desesperado por conseguir votos.

A pesar de la fragmentación interna y de la polémica, no está previsto que ninguno de los tres renuncie a intentar salvar lo que queda del «soldado Ryan» (FDP) para darle una nueva vida.

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[Editado por DE/Euractiv.com y Fernando Heller/Euractiv.es]