Italia pide mano blanda a la UE para poder gastar más en la OTAN
Roma (Euractiv)/(EuroEFE).- Roma lanza el guante a Bruselas para que se le permita saltarse temporalmente las estrictas reglas fiscales del bloque comunitario e intentar alcanzar cuanto antes el objetivo del 2 por ciento de inversión en Defensa que pide la OTAN.
Se trata, en definitiva de incumplir con unos para poder cumplir con otros.
Ese es, aparentemente al menos, el objetivo que se ha propuesto el ministro italiano de Defensa, Guido Crosetto, mientras su país sigue arrastrando una ingente deuda pública desde hace varios años.
Crosetto, cofundador de Fratelli d’Italia (FDI/ECR), el partido de la Primera Ministra Giorgia Meloni, apuesta, al igual que el ejecutivo, por una línea atlantista y pro estadounidense.
«El Gobierno continuará su acción para buscar la superación de la limitación del Pacto de Estabilidad, y despejar el camino hacia el 2% (del PIB para gasto militar)», aseguró Crosetto este jueves.
«Si no superamos la actual incoherencia entre (…) reforzar la seguridad y los límites de las finanzas públicas impuestos por la UE, será muy difícil alcanzar el umbral mínimo del 2% previsto por la OTAN en un plazo razonable», añadió.
COMPROMISO FIRME CON LA OTAN
Se trata de un problema que Crosetto ha señalado en varias ocasiones. No obstante, a pesar de las dificultades, el funcionario reafirmó el compromiso de Roma de alcanzar el 2% del PIB de gasto en defensa en 2024, tal y como decidieron en 2014 los aliados de la OTAN y confirmaron después: «(…) todos los sucesivos gobiernos (italianos)».
En ese sentido, Crosetto instó a los países miembros de la OTAN y de la UE que eliminen el gasto en Defensa de las limitaciones fijadas por el Pacto de Estabilidad, que deja a Italia «estrechos márgenes de maniobra» debido a su elevada deuda pública, subrayó.
No obstante, la propuesta de Crosetto no ha gustado nada en Alemania, paladín de la austeridad y las reglas.
En declaraciones a la agencia dpa, el Ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner, declaró que no está “convencido” de que sea necesario eximir de las normas fiscales a los gastos de defensa.
ALEMANIA, EN CONTRA
«Los mercados de capitales no distinguen entre los motivos para endeudarse. Para los mercados de capitales, la deuda es deuda, y una deuda demasiado elevada conduce a la inestabilidad. Puede alimentar la inflación y reduce la sostenibilidad de nuestras finanzas públicas», comentó Lindner recientemente.
Según datos del Banco de Italia, la deuda pública italiana aumentó en 21.800 millones de euros el pasado mes de marzo respecto al mes anterior, un récord que la sitúa en un total de 2,8 billones de euros.
Si la propuesta saliera adelante en la UE, «liberaría importantes volúmenes financieros para todos los países miembros, que podrían destinarse a otros sectores», asegura Crosetto, al tiempo que subraya que sólo así se garantizaría el futuro del entramado económico.
Según las estimaciones publicadas recientemente en el informe anual de la OTAN, el gasto militar italiano en 2022 fue del 1,51% de su PIB, mientras que en 2021 fue del 1,57%. En 2014, año de la anexión de Crimea y del inicio de las hostilidades en la región de Donbás, Italia gastó en defensa el 1,14% de su PIB.
En la presentación del informe, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, expresó su confianza en que «los líderes acuerden que el 2% del PIB es el mínimo para el gasto en defensa», de cara a la cumbre de la OTAN que se celebrará en Vilna los próximos 11 y 12 de julio.
Desde el estallido de la guerra en Ucrania, la IED ha votado sistemáticamente a favor del envío de armas a Kiev, al tiempo que con Meloni Italia es uno de los socios comunitarios que más apoyan a Ucrania.
«Lo que antes se calificaba de pacífico ahora se considera un movimiento y una postura belicista», subrayó Crosetto, en referencia a los gastos militares, respondiendo a las críticas procedentes principalmente del Movimiento 5 Estrellas del ex primer ministro Giuseppe Conte, que acusó a Meloni de tener una «furia belicista».
«Sólo confirmamos los compromisos adquiridos por todos los Gobiernos anteriores. No se trata de una mera cifra contable, sino de un pilar fundamental sobre el que construir una Defensa que pueda responder adecuadamente a las amenazas futuras», explicó Crosetto.
Editado por F.Heller