La difícil apuesta de Macron por más nuclear sin descuidar las renovables
París (EA.fr)/(EuroEFE).- Francia ha anunciado que reducirá todas las trabas administrativas para la fabricación de reactores nucleares de última generación, al tiempo que la Unión Europea (UE) redobla esfuerzos por reducir la excesiva dependencia de varios miembros del bloque de las importaciones de gas ruso. No obstante, quedan muchos interrogantes sobre la mesa.
A pesar del nuevo impulso a la energía nuclear que ha anunciado París, persisten las dudas acerca de si el gigante nuclear europeo podrá ponerse al día en esta tecnología, en medio de una feroz competencia internacional, y también si podrá equilibrar ese impulso con sus compromisos climáticos de reducción de emisiones de CO2.
Pero, a pesar de las dudas, se trata de una promesa del Elíseo.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, se comprometió en la última campaña electoral a poner en marcha la construcción de 14 nuevas centrales nucleares de última generación (EPR).
«Respondemos a la emergencia energética actual, mientras planificamos el futuro», aseguró este miércoles el portavoz del gobierno, Olivier Véran.
En 2023, les prix des marchés du gaz et de l’électricité seront plus de 10 fois supérieurs à ceux de 2020.
Pour protéger nos entreprises, nos associations, les collectivités et les établissements publics face à cette importante hausse, l'État vous accompagne ↓ pic.twitter.com/MehaVaL36R— Olivier Véran (@olivierveran) October 31, 2022
El proyecto de ley anunciado por París no limitará «en modo alguno los compromisos de Francia en materia de reducción de las emisiones de CO2 y de seguridad nuclear», explicó Verán, al tiempo que subrayó que se reducirán los obstáculos administrativos para garantizar el rápido desarrollo de nuevas centrales.
NO OLVIDAR LOS COMPROMISOS CLIMÁTICOS
La nueva propuesta se suma a un proyecto de ley paralelo, que se está debatiendo en el Parlamento, cuyo objetivo es desarrollar aún más las energías renovables.
No obstante, se han planteado varios interrogantes.
Francia está obligada por ley a reducir su dependencia de la energía nuclear a la mitad de aquí a «alrededor de 2035», pero no está claro cómo podrá lograrlo, si finalmente, uno de los objetivos de París es impulsar la construcción de nuevos reactores.
El gobierno se mantendrá fiel a sus compromisos, explicó Véran a EURACTIV-Francia. Sin embargo, existe la posibilidad de que se revisen (esos compromisos) en el marco de las negociaciones sobre la estrategia energética plurianual de Francia, que comenzará a principios de 2023, según una nota del bufete de abogados Gossement Avocats.
Le projet de loi visant à accélérer la construction de nouveaux réacteurs nucléaires est présenté ce mercredi 2 novembre en conseil des ministres.
A lire : notre article pour faire un point sur les principales dispositions de ce texte important.⤵️https://t.co/60xsNZL3am— Gossement Avocats (@GossementAvocat) November 2, 2022
Sin embargo, el anuncio del gobierno no convence a muchos.
LAS DUDAS DE LOS “ÉCOLOS”
Se trata de una «maniobra política que pretende sabotear el debate público», escribió la filial francesa de Greenpeace en un comunicado publicado el miércoles.
Según la ONG, es previsible que el proyecto de ley se promulgue cuando finalice un «debate nacional» –de cerca de cuatro meses de duración- sobre el futuro de la energía nuclear en Francia, lo cual, según Greenpeace, plantea dudas de que las conclusiones de esos debates influyan en el texto final.
Loi d’accélération du #nucléaire en Conseil des ministres : quid du #climat ? de l'indépendance énergétique ? Un thread pour comprendre comment le gouvernement atomise le débat public #EPR2 #accélérationnucléaire #CNDP #Penly 1/8
— Greenpeace France (@greenpeacefr) November 2, 2022
«El gobierno se equivoca de camino», aseguró en declaraciones a EURACTIV.fr la diputada de los Verdes Marie Pochon.
«Es necesario un debate a gran escala sobre la futura estrategia energética francesa antes de empezar a contar el número de centrales nucleares que necesitamos», añadió.
Las críticas surgen en un año especialmente turbulento para el sector nuclear francés, afectado por las decisiones del productor energético estatal EDF de prolongar las paradas de varios reactores nucleares por problemas de mantenimiento.
Le 27 octobre à 10h30, en direct sur https://t.co/Xc1z7SZffF : l'ASN répond aux questions des parlementaires de l'@OPECST_ sur le contrôle du phénomène de corrosion sous contrainte dans certains réacteurs #nucléaires d'#EDF – @IRSNFrance @publicsenat @HenrietPierre https://t.co/W7OkRjEJSG
— Autorité de sûreté nucléaire et de radioprotection (@ASNR_FR) October 25, 2022
FRANCIA, UNA POTENCIA NUCLEAR
Francia, exportadora neta de energía, suele generar cerca del 15% del total de electricidad de la región. Aunque los niveles de precios por megavatio/hora en el país han bajado a 480 euros desde el pico de 1.000 euros del verano, siguen estando muy por encima de los 200 euros por megavatio/hora de antes de la guerra de Ucrania, según Trading Economics.
Las sequías que golpearon al país durante el pasado verano también han reducido la producción hidroeléctrica.
Además, una oleada de huelgas en todo el país está entorpeciendo la prevista reactivación de las centrales nucleares, lo cual incrementa el riesgo de inestabilidad del suministro este invierno.
Aunque Macron ha asegurado en reiteradas ocasiones que la inversión en energía nuclear es «la prioridad número uno de la industria francesa», París parece estar quedándose atrás con respecto a sus competidores de EE.UU. y Corea del Sur, al tiempo que varios socios de la UE miran a la energía nuclear como vía para reducir su dependencia de los combustibles fósiles.
Polonia ha dado el visto bueno a EE.UU. y Corea del Sur para que construyan los dos primeros reactores nucleares del país, y el gobierno pronto dará detalles sobre el socio constructor y la ubicación de la tercera y última central del país que se construirá antes de 2040.
El primer reactor, con la tecnología estadounidense Westinghouse Ap1000, se construirá en la localidad de Lubiatowo-Kopalino. Este pueblo costero fue incluido en el proyecto de construcción de una central nuclear en cooperación con los estadounidenses.
La segunda central nuclear polaca se construirá en la localidad de Pątnów, situada en el centro del país. Funcionará con un reactor coreano APR1400. Las centrales se construirán por un consorcio polaco-coreano.
Por otro lado, Varsovia anunciará en breve los detalles de la construcción de la tercera central nuclear del país, según explicó el ministro de Patrimonio del Estado, Jacek Sasin.
«Dijimos que a finales de este año diríamos a los polacos que se construiría la primera central nuclear. Hemos ido más allá. Decimos que en los próximos años se construirán dos nuevas centrales nucleares en Polonia, y estamos planeando una tercera», aseguró.
Kończymy wizytę w Seulu. Przywozimy do Polski potwierdzenie przełomowej współpracy polsko-koreańskiej w zakresie rozwoju energetyki jądrowej. Duży sukces! pic.twitter.com/nClRbEYtJo
— Jacek Sasin (@SasinJacek) November 2, 2022
LOS PAÍSES BALTICOS TAMBIÉN MIRAN AL ÁTOMO
Según Varsovia, las dos centrales nucleares previstas se construirán en los próximos 10 a 11 años. La fecha prevista para la puesta en marcha de la tercera se anunciará cuando se conozcan los detalles del proyecto.
Varias empresas de distintos países, entre ellos Estados Unidos, Corea y Francia, han entrado en la carrera por construir las nuevas centrales nucleares de Polonia.
Sin embargo, algunos políticos en Polonia creen que Varsovia se fija en Seúl para adjudicar su próximo proyecto nuclear.
También Finlandia está actualizando su estrategia energética con un fuerte acento en la exploración de opciones nucleares.
El gigante energético finlandés Fortum anunció recientemente un estudio de viabilidad de dos años de duración que explorará, junto a los reactores convencionales, los requisitos previos para los pequeños reactores modulares (SMR), una tecnología en la que Washington es líder.
Sin reactores hasta la fecha, Estonia también apuesta por los SMR. Tras la invasión rusa de Ucrania, República Checa y Eslovaquia también han manifestado su interés, mientras que Rumanía ya coopera con empresas estadounidenses en su intento de implantar los SMR.
Editado por F.Heller