La mala "química" entre Macron y Scholz debilita al "motor" de la UE

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Berlín / París (Euractiv / EuroEFE).- Lejos de la sintonía habitual que suele marcar la longeva relación entre París y Berlín como “motor” de la construcción  europea, el eje entre ambos países se debilita por los roces entre el presidente francés, Emmanuel Macron, y el canciller germano, Olaf Sholz, acerca de varios asuntos clave de la agenda política europea.

Debido a las fragilidades que exhibe el tándem franco-alemán, los sectores más pro-UE de ambas potencias dirigen sus miradas hacia otras instancias de cooperación, entre ellas al “Triángulo de Weimar”, que también incluye a Polonia, sin descuidar al futuro inquilino de la Casa Blanca, sea el Republicano Donald Trump o el Demócrata Joe Biden.

Las relaciones entre París y Berlín pasan por uno de los puntos más bajos de los últimos años, en un momento muy delicado, después de que quedaran patentes sus diferencias en cuestiones fundamentales como el grado de compromiso militar de la UE para Ucrania, entre otros asuntos, por el rechazo de Berlín a enviar sus misiles Taurus a Kiev.

Las esperanzas para reconstruir y engrasar las válvulas del “motor” franco-alemán están puestas en una reunión, prevista para este viernes, del “Triángulo de Weimar”, en el que participarán Scholz (SPD/S&D), Macron (Renacimiento) y el Primer Ministro polaco, Donald Tusk (PO, PPE), en Berlín.

https://twitter.com/EmmanuelMacron/status/1768418003161358682

La esperanza pasa por que Tusk inste a ambos a reforzar la cooperación y limar asperezas en todos los puntos sensibles de la agenda.

«La invasión rusa de Ucrania ha incrementado la necesidad de un acuerdo entre Alemania y Francia en materia de defensa», explica a Euractiv-Berlín Yann Wernert, investigador del think tank Centro Jacques Delors, al tiempo que añade que «la presión es elevada».

Los funcionarios de ambos aliados subrayan que las relaciones son estrechas, a pesar de las diferencias.

https://twitter.com/WernertYann/status/1762781440771494028

«Más allá de los líderes, hay fuertes conexiones a diferentes niveles políticos«, comenta Sabine Thillaye, diputada franco-alemana del partido Renacimiento de Macron y miembro de la asamblea parlamentaria conjunta franco-alemana.

https://twitter.com/SabineThillaye/status/1767899749078761633

El copresidente de la asamblea, Nils Schmid, del SPD (S&D), admite que las «diferentes culturas políticas» pueden hacer que la búsqueda de consensos  «parezca muy tediosa en público». Pero los dos países están alineados en lo fundamental, subraya.

A pesar de las diferencias, en las numerosas reuniones de ministros de ambos países, en distintas áreas y sectores, se constata que las relaciones París-Berlín son sólidas, según aseguran fuentes diplomáticas.

https://twitter.com/Bundeskanzler/status/1762895875968245995

Por el contrario, las relaciones entre ambos líderes, clave para los asuntos de seguridad, parecen «rotas», según asegura Anton Hofreiter, presidente de la Comisión de Asuntos Europeos del Bundestag y diputado de Los Verdes, socio de coalición de Scholz, junto con los Liberales del FDP.

TUSK, TRUMP Y WEIMAR

En declaraciones a Euractiv-Berlín, Hofreiter expresó su confianza en que «la reunión de (este) viernes sea un nuevo comienzo (…) porque está en juego la seguridad de Europa”.

Los observadores de ambas partes consideran que el Triángulo de Weimar y el papel “facilitador” de Tusk son claves para romper el estancamiento.

«Tusk cambiaría el equilibrio de los compromisos y la dinámica de la toma de decisiones», subrayó Wernert.

Por otro lado, el experto señaló que una reelección de Donald Trump en las elecciones de noviembre podría  cambiar radicalmente el tablero político.

Con su política nacionalista del “America First”, Trump podría alejar a Alemania de Estados Unidos y acercarla a Francia, mitigando las reticencias de París sobre la postura de Scholz en la asociación transatlántica, comenta Wernert.

NOSTALGIA DE MERKEL

Sin embargo, el analista subraya que se necesita mayor empatía con las sensibilidades nacionales de ambas partes.

No obstante, las perspectivas son inciertas.

«El estilo [de Scholz y Macron] es diferente», explica a Euractiv-Francia Marie Krpata, miembro del Instituto Francés de Relaciones Internacionales (IFRI).

Mientras que la excanciller alemana Ángela Merkel, fue elogiada por su buena sintonía con París, Krpata señala que los franceses ven a Scholz «taciturno» y a veces incluso «vacilante» en relación con la toma de determinadas decisiones.

https://twitter.com/KrpataM/status/1765480843810656454

«Ya no estamos en la era Merkel«, resumió un diplomático francés en conversación con Euractiv.fr.

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Editado por Fernando Heller