La negativa de La Haya a Bulgaria y Rumanía en Schengen ¿alimentará el euroescepticismo?
Sofía (EA.bg)/(EuroEFE).- Mientras Países Bajos siguen sin dar luz verde a la adhesión de Rumanía y Bulgaria al Espacio Schengen, numerosos políticos de los países balcánicos advierten de que la postura de La Haya, calificada de injusta y discriminatoria, podría ser un peligroso caldo de cultivo para alimentar sentimientos anti UE, impulsando el euroescepticismo y la discordia en esa zona de Europa, extremo especialmente delicado en tiempos de guerra y crisis.
El jueves pasado, el Parlamento de Países Bajos cortó las esperanzas de que Rumanía y Bulgaria se conviertan en miembros de pleno derecho del espacio Schengen al exigir que ambos países aporten más pruebas de que están luchando eficazmente contra la corrupción. Para fundamentar su postura, La Haya citó graves problemas en el funcionamiento del control fronterizo y riesgos para la seguridad en ambos países del Este.
A pesar del rechazo de La Haya, ambos países están convencidos de que pronto serán miembros de Schengen, al menos extraoficialmente, y confían en que Países Bajos reconsidere su postura ya que, en su opinión, carece de toda base legal.
«Países Bajos están ahora solos. Todos los países de la UE apoyan a Bulgaria; este apoyo es importante y se traducirá en un resultado concreto», aseguró el presidente de Bulgaria, Rumen Radev, tras la reunión del Consejo Europeo el viernes pasado, un día después de que el Parlamento holandés adoptara su resolución contraria a la incorporación de ambos países del Este a Schengen.
Por su parte, el primer ministro rumano, Nicolae Ciuca, restó importancia a la resolución holandesa, afirmando que no preocupa en Rumanía, ya que Bucarest ha hecho todo lo necesario para cumplir con los requisitos técnicos para la adhesión.
https://t.co/aUjXWfSIxB Romanian prime minister Nicolae Ciuca expressed moderate concern regarding the vote in the Dutch Parliament #RomaniaInsider pic.twitter.com/puTkRsXQ8m
— Romania-Insider.com (@romania_insider) October 21, 2022
¿AUMENTO DE APOYOS A LA EXTREMA DERECHA?
En una entrevista con EURACTIV Bulgaria, el eurodiputado rumano Vlad Gheorghe (Renovar Europa) afirmó que si los dos países vuelven a quedarse fuera de Schengen, ello provocará un aumento de los apoyos a la extrema derecha en los dos países balcánicos.
«Creo que eso debilitaría a Europa. Lo que hizo fuerte a Europa durante la crisis del COVID-19 y ahora en la guerra es su unidad», explicó.
«Esta vez, la UE va a mostrar exactamente lo contrario, y nuestros enemigos intentarán utilizarla. Tenemos enemigos. Tenemos a Putin; tenemos a otros Estados autocráticos que quieren que la UE sea desmantelada, y verán eso (el rechazo a la adhesión al área Schengen) como una oportunidad perfecta para ayudar a los partidos de extrema derecha (…) a crecer. Los extremistas estarán muy contentos», añadió Gheorghe.
LOUD & CLEAR: 🇷🇴 & 🇧🇬 MUST be in Schengen!@EU_Commission said it in 2011!@Europarl_EN said it 6 times!
I will NEVER STOP saying it!Thank you @EncompassEurope for giving me the chance to write my stand on the topic: https://t.co/LEV8D4jLcc#Schengen #RomaniainSchengen pic.twitter.com/t34lAB4t4c
— MEP Vlad Dan Gheorghe (@VladDanGheorghe) October 20, 2022
En su opinión, los holandeses están “exportando” su política interna al ámbito de la UE, lo cual crea precedentes jurídicos y políticos muy negativos para el bloque comunitario.
EL PROBLEMA DE BULGARIA Y MACEDONIA DEL NORTE
Sin embargo, para algunos observadores, el bloqueo neerlandés es un reflejo de los movimientos políticos que ha hecho Sofía, que frustró la integración europea de Macedonia del Norte por desacuerdos sobre la lengua, la historia y los derechos de las minorías.
Ello hizo saltar chispas en los socios de la UE y los países balcánicos, entre ellos Albania, que acusaron a Bulgaria de estar «tomando como rehén» a un país que es a la vez europeo y miembro de la OTAN.
Bulgaria rechazó las acusaciones y aseguró que sólo aceptaría la adhesión de Macedonia si Skopje modificaba su Constitución, algo para lo cual el partido en el poder no tiene suficientes votos.
En una entrevista con EURACTIV.bg, el ministro búlgaro de Justicia, Krum Zarkov, admite que la postura de La Haya podría provocar sentimientos antieuropeos en Bulgaria.
¿ALIMENTAR EL EUROESCEPTICISMO?
«La decepción alimenta naturalmente el euroescepticismo. Sobre todo cuando es algo tan claramente injusto. En Bulgaria, (la idea de) Europa está asociada al (respecto del) Estado de Derecho, lo cual significa, entre otras cosas, regirse por normas. Bulgaria cumplió los requisitos de Schengen y adquirió el derecho a formar parte (…) hace más de diez años», comentó Zarkov.
Rechazar a Bulgaria y Rumanía una vez más va en contra de las normas y crea una sensación de doble rasero, subrayó.
«No hay muchas sociedades, incluida la búlgara, que puedan aceptar tranquilamente que si el Estado cumple todas sus obligaciones, los ciudadanos no puedan beneficiarse plenamente de sus derechos», comentó.
El pasado 18 de octubre, el Parlamento Europeo hizo su tercer llamamiento en los últimos cuatro años para que se admita a Bulgaria y Rumanía en Schengen.
Today’s @Europarl_EN Resolution on 🇷🇴&🇧🇬 accession to Schengen reconfirms that our expectations to join Schengen are justified and legitimate. Necessary conditions are met. The decision should be taken.
— Nicolae Ionel Ciucă (@NicolaeCiuca) October 18, 2022
Mientras tanto, las simpatías al Kremlin ganan terreno en Bulgaria, al tiempo que la inestabilidad política se prolonga y las perspectivas de unas quintas elecciones generales parecen cada vez más probables, en un país en el que casi la mitad de la población admite su cercanía a Rusia.
En ese sentido, el ex primer ministro Boyko Borissov tiene dificultades para obtener apoyos a su propuesta de coalición anti-Putin, en un momento en el cual los partidos están más preocupados por su pasado, salpicado por presuntos casos opacos.
Su partido, el GERB, ganó con algo más del 25% de los votos en los últimos comicios del mes pasado, pero se encontró políticamente aislado porque los diputados de dos partidos que lo apoyarían -DPS y «Bulgarian Rise»- no son suficientes para formar un gabinete.
Por su parte, el partido radical prorruso Vazrazhdane mejoró sus resultados al quedar en cuarto lugar con cerca del 10% de los votos y obtener 14 escaños más para sumar 27 de los 240 mandatos del legislativo. El partido apuesta por la salida de Bulgaria de la OTAN y de la UE.
Editado por F.Heller