Europa, ante un difícil equilibrio para aliviar la presión migratoria

EUROEFE EURACTIV
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Migrantes-en-Canarias
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Praga/Bruselas (EA.com)(EuroEFE).- Al tiempo que Europa se enfrenta a otra nueva crisis migratoria, las autoridades de la Unión Europea (UE) apuestan por soluciones «flexibles» y «voluntarias» para los Estados miembros más afectados por los flujos migratorios, especialmente en el flanco sur del Viejo Continente.

Desde la crisis migratoria de 2015, en Europa no se veían cifras tan elevadas de llegadas de inmigrantes, y ya casi rozan los números de hace siete años, según datos oficiales.

No obstante, la Comisión Europea es optimista y ha asegurado que se está avanzando a la hora de perfilar nuevas estrategias de gestión de la situación, y existe, afirman fuentes de Bruselas, un  «claro compromiso» de alcanzar acuerdos en la materia antes de las elecciones europeas de 2024, casi tres años y medio después de la propuesta del paquete migratorio presentado en 2020.

Este verano, los países de la UE han acordado la aplicación de los “reglamentos Screening y Eurodac”, que refuerzan los controles en las fronteras exteriores del bloque y permiten tomar las huellas dactilares a los solicitantes de asilo que llegan, no sólo a los que presentan sus solicitudes.

Sin embargo, en el Parlamento Europeo aún no se ha alcanzado una posición conjunta para iniciar las negociaciones con el Consejo.

«Debido a los profundos vínculos con las otras propuestas, aspiramos a lograr una posición armonizada del PE», comentó a EURACTIV-Bruselas la eurodiputada socialdemócrata Birgit Sippel, al tiempo que agregó que no hay todavía ninguna fecha concreta prevista para un debate o votación en la Comisión Parlamentaria que se ocupa de los asuntos de Interior.

A falta de una solución a escala de toda la UE, algunos países del bloque acordaron en junio pasado poner en marcha el mecanismo de solidaridad voluntaria, una propuesta en la que los Estados miembros ayudan a los países de la UE más afectados por los flujos migratorios, ya sea con reubicaciones o con financiación.

Hasta la fecha, 19 Estados miembros apoyan ese plan – a excepción de Eslovenia, Austria y Hungría -los principales países de acogida de solicitantes de asilo junto a la ruta de los Balcanes Occidentales-, además de Estonia, Eslovaquia, Letonia, Polonia y Suecia, que ocupará la Presidencia del Consejo en la primavera de 2023.

Además, trece Estados miembros han acordado ofrecer «compromisos de reubicación» para más de 8.000 personas, al tiempo que Alemania, Dinamarca, Países Bajos, la República Checa y Suiza se han ofrecido a contribuir financieramente.

La Comisión Europea mantendrá un «papel de coordinación y está en estrecha cooperación con las autoridades de los Estados participantes», comentó un portavoz de Bruselas.

PROMOVER EL RETORNO VOLUNTARIO

Solo en la ruta de los Balcanes Occidentales se detectaron más de 86.000 cruces irregulares de fronteras en los primeros ocho meses de 2022, lo cual equivale a casi tres veces más que en 2021. La mayoría de los solicitantes de asilo eran de nacionalidad siria, afgana y turca.

La Comisión Europea, por su parte, asegura que «promover el retorno voluntario es un objetivo estratégico clave.»

«Los primeros indicios de las cifras comunicadas para 2021 sugieren que la aceptación del retorno voluntario está aumentando», explicó a EURACTIV-Bruselas la portavoz de la Comisión Europea Anitta Hipper.

A pesar de que la cifra de personas que han regresado voluntariamente a sus países aumentó en 2021 en comparación con los años anteriores (4.674 o el 25,6%) del total de 18.300 devueltas con el apoyo de la agencia de fronteras Frontex, sigue siendo un número menor en comparación con la cifra de nuevas llegadas.

Según la Agencia de Asilo de la UE, se presentaron 648.000 solicitudes de protección internacional en 2021.

Mientras tanto, en un intento por hacer que el bloque europeo sea atractivo para los migrantes cualificados de fuera de la UE, la Comisión Europea propone promover el estatus de residencia de larga duración. No obstante, varios expertos han cuestionado su impacto ya que muchas cuestiones de inmigración siguen siendo competencia de los Estados miembros del bloque.

UNA POSTURA”FLEXIBLE”

Tras la Presidencia francesa del Consejo de la UE, la actual Presidencia checa reforzó considerablemente las medidas de prevención y preparación ante los nuevos flujos migratorios.

«Queremos evaluar las necesidades de cada Estado miembro. No tiene que ser necesariamente algo revolucionario, sino un equilibrio entre solidaridad y responsabilidad. Y creemos que lo conseguiremos», declaró a EURACTIV.cz Eva Hrnčířová, portavoz de la Representación Permanente (REPER) checa en Bruselas.

Tras la última reunión de ministros europeos del Interior en Luxemburgo, la Presidencia checa se pronunció a favor del concepto de «responsabilidad flexible», que debería añadirse a la ya propuesta «solidaridad flexible».

PASAR LA “PELOTA” A LA PRESIDENCIA SUECA

En opinión de la Presidencia checa, la “solidaridad obligatoria” debería ser lo suficientemente flexible como para que cada Estado miembro pueda elegir cómo quiere contribuir: económicamente, proporcionando material o reubicando a los solicitantes de asilo.

Sin embargo, algunos Estados miembros pidieron aplicar un enfoque obligatorio-flexible similar a la hora de determinar la responsabilidad de los Estados que están en primera línea y directamente afectados por las oleadas de refugiados. No obstante, los diplomáticos checos siguen muy “herméticos” acerca de cómo podría funcionar esa «solidaridad flexible».

En Praga se da por hecho que la pelota pasará a la próxima presidencia sueca del Consejo de la UE, que se encargará de encauzar  las negociaciones el 1 de enero de 2023, según confirmó a EURACTIV.cz el portavoz del Ministerio del Interior checo, Ondřej Krátoška.

Editado por F.Heller