La UE pacta suavizar el recorte de emisiones de CO2 de camiones y autobuses hasta 2029
Si bien los camiones, autobuses y autocares representan solo un 2% de los vehículos de la UE, son responsables de más de un 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera. La modificación pactada por los Veintisiete no altera los objetivos de reducción a largo plazo y reconoce los desafíos estructurales que enfrenta actualmente el sector, en particular el lento despliegue de infraestructuras de recarga pública en las autopistas.
Bruselas/Madrid (Servimedia) – El Consejo de la UE adoptó este lunes una modificación específica del reglamento sobre normas de emisiones de CO2 para vehículos pesados -como camiones, autocares y autobuses- que flexibiliza temporalmente los objetivos de reducción hasta 2029.
El reglamento se publicará ahora en el Diario Oficial de la UE y entrará en vigor 20 días después. Las nuevas normas sobre el cálculo de los créditos de emisiones para vehículos pesados serán entonces directamente aplicables en todos los países de la UE.
Si bien los camiones, autobuses y autocares representan solo un 2% de los vehículos de la UE, son responsables de más de un 25% de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte por carretera.
La modificación pactada por los Veintisiete no altera los objetivos de reducción a largo plazo y reconoce los desafíos estructurales que enfrenta actualmente el sector, en particular el lento despliegue de infraestructuras de recarga pública en las autopistas.
Objetivos
La legislación vigente de la UE establece como objetivos de reducción de emisiones de CO2 para vehículos pesados nuevos un 15% a partir de 2025, un 43% a partir de 2030 y hasta el 90% en 2040.
Ahora, los fabricantes de vehículos pesados pueden obtener créditos de emisiones si su flota supera una ‘trayectoria de reducción’ definida, que es una trayectoria lineal que conecta los objetivos entre periodos de cinco años.
Entre 2025 y 2029, los fabricantes podrán acumular créditos si sus emisiones se sitúan por debajo de sus propios objetivos anuales específicos de emisiones de CO2, en lugar de seguir la trayectoria de reducción lineal más estricta.
Esta flexibilidad temporal y específica permitirá generar más créditos de emisiones en los años previos a 2030 y, por lo tanto, facilitará su cumplimiento a partir de ese año. El objetivo es incentivar la puesta en marcha temprana de vehículos pesados de cero emisiones.
Autobuses urbanos, al margen
El mecanismo actualizado de cálculo de créditos se aplica específicamente a camiones pesados (de más de 16 toneladas) y a ciertas categorías de autobuses (de más de 7,5 toneladas).
No se aplica a los autobuses urbanos, ya que el despliegue de autobuses de cero emisiones está muy avanzado y depende menos de la infraestructura de autopistas de larga distancia.
“La movilidad limpia es el futuro de la UE, pero el camino hacia ella no siempre es lineal. Con esta enmienda oportuna y pragmática, brindamos a los fabricantes e inversores de vehículos pesados la flexibilidad y la previsibilidad que necesitan para afrontar esta transición, mientras se despliegan estaciones de recarga eléctrica en toda Europa”, según Maria Panayiotou, ministra de Agricultura, Desarrollo Rural y Medio Ambiente de Chipre, país que ostenta la Presidencia de la UE en el primer semestre de 2026.
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(Editado por MGR/gja/Servimedia y Fernando Heller)