Los "halcones" de la ortodoxia en Berlín rechazan suavizar los umbrales de deuda
Berlín (Euractiv)/(EuroEFE).- El máximo organismo fiscalizador de las cuentas en Alemania ha plantado cara a las propuestas de suavizar las normas en materia de deuda en la Unión Europea (UE), tal como quería el «halcón» Ministro germano de Hacienda, Christian Lindner.
En abril pasado, Bruselas presentó su propuesta para sustituir las actuales normas de la UE sobre política presupuestaria nacional, el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, alegando que el nivel de reducción de deuda exigida es demasiado estricto y no se ha aplicado adecuadamente.
La Comisión propone sustituir las normas actuales por sendas específicas para cada país que definan cuánto dinero pueden gastar los países en los próximos años, sin tener en cuenta el gasto para el pago de intereses y las prestaciones cíclicas de desempleo.
El Tribunal de Cuentas alemán pone en duda que las nuevas normas sean adecuadas para el fin perseguido.
«La reforma prevista de las normas fiscales de la UE no garantizará la sostenibilidad de las finanzas públicas en la Unión Europea», asegura el Tribunal de Cuentas en un informe enviado el jueves a los legisladores alemanes al cual ha tenido acceso EURACTIV-Berlín.
«El nuevo marco no garantiza que los Estados miembros cumplan los valores de referencia a medio y largo plazo», dice el informe, en referencia a los «criterios de Maastricht» de un nivel de deuda pública del 60% del PIB y un nivel de déficit del 3% del PIB mencionados en los Tratados de la UE.
«En el futuro, unos objetivos fiscales que se ajusten a las ‘nuevas normas’ pero que no sean muy ambiciosos podrían hacer prácticamente imposible alcanzar los valores de referencia», escriben los auditores, al tiempo que advierten de que «esto podría llevar a socavar los criterios de Maastricht y, por tanto, los principios y objetivos del Derecho primario» de la UE.
MEJORES REGLAS FISCALES
«Los objetivos cuantitativos de las normas reformadas deben ser suficientemente ambiciosos y vinculantes», escriben los auditores, respaldando así la posición del ministro alemán de Finanzas, Christian Lindner (FDP/Renovar Europa), que ha pedido en repetidas ocasiones que se incluyeran en las normas reformadas objetivos cuantitativos, entre ellos una reducción anual mínima de la deuda.
«Comparto las preocupaciones del Tribunal Federal de Cuentas», escribió Lindner en Twitter. «No sólo necesitamos nuevas normas fiscales en la UE, sino unas mejores que nos proporcionen un camino más fiable para (lograr) déficits más bajos y menores niveles de deuda en general», añadió.
Ich teile die Bedenken des Bundesrechnungshofs. Wir brauchen nicht einfach nur neue, sondern bessere Fiskalregeln in der EU, die uns einen verlässlicheren Pfad zu niedrigeren Defiziten und insgesamt niedrigeren Schuldenständen ermöglichen. CL⁰https://t.co/HcGiTgP9bQ
— Christian Lindner (@c_lindner) June 29, 2023
Para abordar la cuestión, los auditores alemanes proponen un planteamiento distinto al que propone Lindner, que aboga por un número máximo de años en los que debe alcanzarse el objetivo del 60%.
PLANTEAMIENTO MUY ESTRICTO
Las normas actuales exigen a los países de la UE con un nivel de deuda pública superior al umbral del 60% del PIB que reduzcan su nivel de endeudamiento en una vigésima parte del exceso de deuda al año, lo cual ha sido criticado duramente por numerosos economistas por –dicen- perjudicar el crecimiento económico. Los auditores piden que la ratio de deuda se sitúe en el umbral del 60% «en el plazo de una o dos generaciones».
Según el informe, el Ministerio de Finanzas ha criticado este planteamiento, ya que sería demasiado estricto para los países con niveles de deuda especialmente elevados, como Italia y Grecia, mientras que sería demasiado indulgente para los países que ya están cerca del objetivo del 60%.
En su lugar, el Gobierno alemán había pedido una reducción anual de la deuda de al menos entre el 0,5 y el 1% del PIB al año para los países con niveles de deuda superiores al nivel de referencia.
Los países más endeudados de la UE han acogido en principio favorablemente la propuesta de la Comisión, y han sugerido que les permitirá disponer de un espacio fiscal más amplio para garantizar recursos para el crecimiento y el fortalecimiento de los hogares vulnerables.
Editado por F.Heller