Macron y Scholz buscan blindar la industria europea ante la amenaza china
París/Berlín (Euractiv/EuroEFE).- Alemania y Francia no pueden perder ni un minuto más y tienen que sentarse a la mesa para forjar un nuevo “eje franco-alemán” que impulse una nueva política industrial en la Unión Europea (UE), ha asegurado el ministro francés de Economía, Bruno Le Maire.
El objetivo de esa nueva y ambiciosa alianza es, según le Maire, hacer frente al poder industrial de Estados Unidos, y sobre todo de China.
«Será mejor que trabajemos codo con codo [para desarrollar] una estrategia industrial mucho más proactiva [e] innovadora» y acordar una política para toda la UE que «proteja mejor nuestros intereses industriales frente a China y Estados Unidos», declaró Le Maire a la radio gala LCI este martes, un día antes de su visita a Berlín.
🔴 𝐀 𝐒𝐔𝐈𝐕𝐑𝐄 𝐬𝐮𝐫 𝐋𝐂𝐈
🗣️ @BrunoLeMaire, Ministre de l’Economie, des Finances et de la Souveraineté Industrielle et Numérique, est 𝐋'𝐈𝐧𝐯𝐢𝐭𝐞́ 𝐝'𝐀𝐝𝐫𝐢𝐞𝐧 𝐆𝐢𝐧𝐝𝐫𝐞 (@agindre) à 8h30
📺 𝐃𝐚𝐧𝐬 𝐋𝐞 𝟔/𝟗 avec Jean-Baptiste Boursier pic.twitter.com/e4JDT58DCh
— LCI (@LCI) September 12, 2023
Una fuente cercana al Elíseo explicó a EURACTIV.fr que el objetivo de ese nuevo pacto industrial franco-germano y europeo sería mejorar la competitividad y la productividad en todo el continente, lo cual incluye «varios ejes, entre ellos el de la formación profesional y la cualificación».
La fuente añadió que ya se ha hecho mucho para apoyar a las industrias nacientes que contribuyen a acelerar las transiciones ecológica y digital.
NO PERDER NI UN MINUTO MÁS
Pero «¿es suficiente? No»: «Ya es hora de que Francia y Alemania acuerden una estrategia industrial conjunta […] no hay un solo día que perder», señaló Le Maire.
La relajación de las normas sobre ayudas estatales de la UE en respuesta a la invasión rusa de Ucrania y a la Ley de Reducción de la Inflación (IRA) de Estados Unidos ha beneficiado enormemente a Alemania, al tiempo que crece el riesgo de que el mercado único de la UE se vea afectado.
Las declaraciones de Le Maire se producen a pocas horas de que este miércoles se entreviste en Berlín con Robert Habeck, vicecanciller responsable de Economía y Política Climática, y con el ministro de Finanzas, Christian Lindner.
In der EU sind wir Topliga, was die Sparquote der Bürgerinnen und Bürger betrifft. Gleichzeitig aber Mittelfeld bei der Entwicklung der privaten Vermögen – wir müssen #FinanzielleBildung stärker in den Mittelpunkt rücken, sagt Minister @c_lindner beim #EconomicDialogue. pic.twitter.com/JWsLaLrMii
— Bundesministerium der Finanzen (@BMF_Bund) September 12, 2023
Las reuniones habituales entre los representantes de las dos mayores economías de la UE se formalizó con el Tratado de Aquisgrán, firmado en 2019 por el presidente francés, Emmanuel Macron, y la entonces canciller alemana, Angela Merkel, para promover los lazos económicos entre ambas naciones, especialmente en política económica y exterior.
ENGRASAR EL EJE PARÍS BERLÍN
Pero las relaciones entre los dos países han sido tensas desde que Scholz asumió el cargo, con una postura distante de Scholz con París, que podría derivar, si no se refuerzan los lazos, en un período de estancamiento.
Además, ambos han protagonizado una serie de “meteduras de pata simbólicas” que no han favorecido su imagen: En junio pasado, las protestas callejeras contra la violencia policial obligaron a Macron a cancelar la primera visita oficial a Alemania de un presidente francés en 23 años.
El Elíseo también canceló, en el último minuto, un Consejo de Ministros franco-alemán el pasado octubre, tras ponerse de manifiesto importantes desacuerdos en cuestiones clave como el estatus de la energía nuclear, las normas fiscales de la UE y asuntos de defensa.
Sin embargo, ambas partes han querido disipar las dudas con muestras públicas de la fortaleza de la relación, incluida la visita de Macron a Potsdam, la residencia privada de la Canciller, en junio.
LA FUERZA DEL SUR GLOBAL
En política exterior, los dos países han mostrado su sintonía en relación con la invasión rusa de Ucrania, pero no comparten exactamente la misma visión de una Europa geopolítica ni el impulso de Francia a la autonomía estratégica de Europa.
El pasado mes de junio, Scholz fue criticado por el líder de la oposición conservadora Friedrich Merz por no coordinar con Francia y otros socios de la UE el contenido de la primera estrategia de seguridad nacional de Alemania.
Este martes, Scholz instó a los europeos a hacer un esfuerzo para adaptarse al creciente poder de los países del llamado Sur global.
La reunión del G20 celebrada en Nueva Delhi el pasado fin de semana adoptó una resolución que condena «la amenaza o el uso de la fuerza para buscar la adquisición territorial», aunque sin mencionar la invasión rusa de Ucrania.
Para Scholz, la resolución conjunta es fruto de la colaboración con países de África, Asia y América Latina y del Norte.
De la misma manera, la ministra alemana de Asuntos Exteriores, Annalena Baerbock, ha explicado en una reciente entrevista con el Frankfurter Allgemeine Zeitung (FAZ) que algunos países emergentes, entre ellos Sudáfrica y Brasil, son cada vez más conscientes de las «desastrosas consecuencias» del conflicto en Ucrania, mientras que China ya no se aísla de Rusia.
Good to be in Kyiv, dear @DmytroKuleba.
You can count on Germany’s support – as long as it takes. pic.twitter.com/xrkbi1JlTB
— Außenministerin Annalena Baerbock (@ABaerbock) September 11, 2023
No obstante, Scholz se mostró cauteloso ante los futuros retos de la colaboración internacional.
El canciller vaticinó que Estados Unidos y los países europeos tendrán que acostumbrarse a una amplia gama de puntos de vista, advirtiendo que el mundo que viene «no es de Occidente ni de nadie más», sino que «simplemente será más multipolar».
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Editado por Fernando Heller