Nuevo intento de Meloni por "salvar" los centros de inmigrantes de Albania

El nuevo decreto permitirá ahora trasladar a los centros de Albania a los inmigrantes con una decisión de retorno que ya se encuentren en Italia.

EURACTIV.it
Un grupo de inmigrantes en Shengjin, Albania, en enero de 2025
Un grupo de inmigrantes en Shengjin, Albania, en enero de 2025 [(Fotografía de Valeria Ferraro/SOPA Images/LightRocket via Getty Images)]

Roma (Euractiv.it/.es) – Tras sufrir varios reveses jurídicos consecutivos, el gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha revisado el Protocolo migratorio Italia-Albania, para permitir el traslado de potenciales solicitantes de asilo con órdenes de detención validadas o prorrogadas para su repatriación de Italia a Albania.

El Consejo de Ministros del país modificó el pasado viernes el Protocolo Italia-Albania, lo cual permitirá el traslado de inmigrantes con órdenes de detención validadas o prorrogadas –que ya están en Italia- al controvertido centro albanés de Gjader.

En principio, según el protocolo migratorio Italia-Albania firmado en 2023, los centros albaneses financiados por Roma tenían que gestionar y devolver mediante un procedimiento «acelerado» a los migrantes varones adultos procedentes de «países seguros» rescatados en el mar.

No obstante, desde su apertura el pasado octubre los centros han permanecido vacíos después de que la Justicia italiana anularan en varias ocasiones las órdenes de detención, impugnaran la designación de determinados países como «seguros» y remitieran los casos al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE).

Centro de “repatriación” de inmigrantes

No obstante, el gobierno de coalición conservador de la primera ministra Italiana, Giorgia Meloni, de Fratelli d’Italia/ECR,  con Forza Italia (PPE) y La Liga (Patriotas por Europa, el mismo grupo europeo de Vox), ha decidido reactivar  el protocolo, convirtiendo las instalaciones de Gjader en un «centro de detención de repatriación» de pleno derecho para eludir los recursos judiciales.

Según la legislación italiana, los centros de detención para repatriados -conocidos como «CPR»- acogen a inmigrantes irregulares a la espera de ser identificados y expulsados, con estancias de hasta 18 meses.

En ese sentido, el ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, aseguró que el centro de Gjader se reactivará rápidamente, pero «no perderá sus funciones ni sufrirá alteraciones fundamentales».

Albania cuenta con dos instalaciones de este tipo: Shengjin, para los controles, y Gjader, donde los imigrantes esperan las decisiones sobre sus peticiones de asilo y desde donde son devueltos en caso de rechazo.

Gjader albergaba una unidad de detención para repatriación con 144 plazas, junto a otra de retención con 880 plazas.

Según Piantedosi, el centro de Gjader será «otro CPR, justo fuera del territorio nacional». Para acallar la polémica, el ministro señaló que Gjader funcionará exactamente como si estuviera en suelo italiano, con las garantías que contempla la legislación italiana.

No obstante, expertos en derecho citados por los medios italianos advirtieron de que el nuevo traslado plantea nuevos y graves problemas jurídicos, sobre todo en relación con la cesión de soberanía de Albania a Italia.

Trasladar a los migrantes a un tercer país podría incumplir acuerdos internacionales y plantear importantes problemas jurídicos a Roma, argumentan.

Polémicos traslados

Según las normas de la UE para el retorno, los Estados miembros del bloque sólo pueden trasladar a inmigrantes irregulares a terceros países si éstos aceptan voluntariamente el traslado.

En ese sentido, Piantedosi confirmó la semana pasada que la Comisión Europea ha dado luz verde a la reconversión de las instalaciones albanesas.

«La revisión con la Comisión Europea ha concluido positivamente, lo que nos permite seguir adelante», aseguró en rueda de prensa.

La decisión de Roma se produce tras la nueva propuesta de Bruselas sobre el retorno de inmigrantes presentada a principios de este mes de marzo. La nueva norma permite a los Estados miembros explorar el concepto de los llamados «centros de retorno» fuera del bloque de la UE, en terceros países.

La medida del gobierno italiano se produce al tiempo que Italia aguarda la sentencia del TJUE sobre su política de “terceros países seguros”, prevista para mayo.

El dictamen no vinculante del Abogado General del TJUE -que expone la solución propuesta y su razonamiento- está prevista para el 9 de abril, según un portavoz de la corte europea.

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(Editado por Fernando Heller/Euractiv.es)