Metsola rompe el silencio de la UE mientras se intensifican las protestas en Irán
El Parlamento Europeo ha adoptado tradicionalmente una postura más dura con Irán que otras instituciones de la UE, instando repetidamente a que se designe a la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista.
(AFP/Euractiv)- La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, rompió filas el jueves con otras instituciones de la UE al respaldar públicamente a los manifestantes que desafían la «teocracia autoritaria» de Irán, mientras las protestas se intensificaban y aumentaba el número de muertos.
En un mensaje de vídeo, Metsola elogió a «una generación que quiere romper las cadenas de la opresión» y afirmó que «Europa les escucha». Es probable que sus declaraciones aumenten la presión sobre los altos dirigentes de la UE para que se pronuncien, tras las noticias de que casi 30 manifestantes han sido asesinados.
Su intervención se produjo cuando Irán vivía las mayores manifestaciones en casi dos semanas de disturbios, con manifestantes que desafiaban los cortes de Internet y una creciente represión policial. Las autoridades iraníes han restringido el acceso a Internet en todo el país, incluso cuando las manifestaciones se extendían y aumentaba el número de víctimas mortales.
La Misión de Irán ante la UE rechazó rápidamente los comentarios de Metsola, acusándola de hipocresía «repugnante» y alegando un silencio selectivo sobre la guerra en Gaza y los iraníes asesinados por Israel el año pasado.
Otros líderes de la UE han guardado silencio público hasta ahora. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, el presidente del Consejo, António Costa, y la jefa de política exterior del bloque, Kaja Kallas, se encuentran actualmente en Oriente Medio. El Parlamento Europeo ha adoptado tradicionalmente una postura más dura con Irán que otras instituciones de la UE, instando repetidamente a que se designe al cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica como organización terrorista.
Profunda crisis económica
El movimiento de protesta comenzó el 28 de diciembre con el cierre del principal bazar de Teherán, después de que el rial cayera a mínimos históricos. Desde entonces se ha extendido por todo el país, incluida la capital, lo que preocupa a las autoridades del ayatolá Alí Jamenei, que ya se enfrenta a una profunda crisis económica tras años de sanciones y las consecuencias de la guerra de junio con Israel.
El presidente estadounidense, Donald Trump, advirtió el jueves que Washington respondería «con mucha dureza» si las autoridades iraníes «empiezan a matar gente», tras las acusaciones de grupos de derechos humanos de que las fuerzas de seguridad habían abierto fuego contra los manifestantes.
El grupo Iran Human Rights, con sede en Noruega, afirmó que al menos 45 manifestantes, entre ellos ocho menores, han muerto desde que comenzaron los disturbios, y describió el miércoles como el día más sangriento hasta la fecha. Por el contrario, los medios de comunicación estatales iraníes han informado de al menos 21 muertos, incluido personal de seguridad, según el recuento de la AFP.
Apagón a nivel nacional
A pesar de la represión, las protestas continuaron durante la noche del jueves. Las imágenes de las redes sociales verificadas por la AFP mostraban grandes multitudes reunidas en el bulevar Ayatollah Kashani de Teherán, mientras que también se informó de manifestaciones en la ciudad suroccidental de Abadan. El monitor de Internet Netblocks afirmó que Irán estaba sufriendo un apagón a nivel nacional.
Con protestas registradas en las 31 provincias, el opositor exiliado Reza Pahlavi pidió más manifestaciones, mientras que los grupos kurdos iraníes instaron a una huelga general en las regiones occidentales. Las organizaciones de derechos humanos informaron de disparos con munición real en varias ciudades y denunciaron que los manifestantes heridos estaban siendo detenidos en los hospitales.
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(Editado por cz/Euractiv.com y Luis de Zubiaurre Wagner/Euractiv.es)